Viaje a Bogotá

NATURAL DE CAIBARIÉN

Viaje a Bogotá

  • El autor y su obra.
    El autor y su obra.

Mi primer viaje a Bogotá fue muy inesperado.

Entonces estaba colaborando con una empresa colombiana llamada Kimera, que hacía CD-Room de cuentos infantiles. Yo escribí algunos cuentos y trabajaba también como editor.

Y un día me avisan que una editorial colombiana quería publicar mi novela “La agonía del pez volador”, y que me invitaban a Bogotá para que fiscalizara la impresión, aprobara la portada, y participara en el lanzamiento.

La Editorial Linotipia Bolívar, junto a las empresas colombianas Kimera, Holograma, y Gente Nueva, auspiciarían la edición e impresión de la obra. Era el año 1994.

Recuerdo que mi amigo Norberto Codina me dio una lista de personas que debía ver, conocer, e invitar al lanzamiento.

Entre estas personas estaba un cubano, mi amigo y hermano de Norberto. Era Albertico Rodríguez Tosca,  que dirigía un periódico cultural que se repartía gratuitamente  y se titulaba Suburbia.

Este colega, pues era un excelente poeta y escritor, fue el primero que me dio cabida en las páginas de su revista y promocionó la futura presentación de la novela.

Otro cubano que tuvo una importante colaboración fue el actor Jorge Cao, mi amigo de la infancia, quien tuvo a bien presentarme el libro y además me invitó a un club donde se le hacía un homenaje a su labor artística, y entonces tuve la oportunidad de promover el lanzamiento y leerle al público presente un fragmento del texto pronto a publicarse.

Pero donde mi suerte no tuvo límites fue en cumpleaños de Robertico, mi amigo colombiano. Andaba en la fiesta demasiado tranquilo, solo acompañado de otro cubano que también trabajaba para Kimera, y de una botella de buen whiskie, cuando se acerca una muchacha muy linda y me pregunta: ¿Usted no baila?

Y era que las parejas estaban bailando música cubana.

De inmediato le dije que sí, abandoné a mi amigo y a la botella de whiskie, y me pasé un buen rato bailando con la muchacha a quien, por supuesto, invité a la presentación de la novela.

Pero como dice el dicho “la suerte es loca y a cualquiera le toca”, resulta que mi compañera de baile resultó ser una famosa presentadora de la televisión colombiana, que muy decidida me preguntó la dirección de donde estaba residiendo y me dijo con absoluta seguridad: Espéreme mañana a las diez de la mañana, que le vamos a hacer un telop para promover el lanzamiento por la tele.

Y así fue, al otro día, yo de traje y corbata, hablé para la TV colombiana e hicieron el anuncio que lo ponían además a cada rato.

Por mi esfuerzo, el de Jorge, y la promoción de Suburbia, logramos juntar a casi toda la colonia cubana que vivía en Bogotá.

La presentación se dio en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, con gran afluencia de público y también con algunos escritores colombianos.

Fue una noche inolvidable.

Luego quizás les cuente más.