Cándido Fabré, el repentista de Palma Soriano (Aniversario 25 de su orquesta y 40 de vida artística)

Nostalgia Musical

Cándido Fabré, el repentista de Palma Soriano (Aniversario 25 de su orquesta y 40 de vida artística)

  • Cándido Fabré, genio y figura, excelente compositor, figura, junto a Adalberto Álvarez y Juan Formell, en la lista de los tres compositores más grabados por los salseros latinos. Foto tomada de Ecured
    Cándido Fabré, genio y figura, excelente compositor, figura, junto a Adalberto Álvarez y Juan Formell, en la lista de los tres compositores más grabados por los salseros latinos. Foto tomada de Ecured

Cándido Fabré es un personaje simpático y campechano del son y la salsa cubana, “no me molesta que me llamen salsero, porque nosotros tenemos mucha salsa”.

El cantante es un inspirador natural, de la tierra; sus composiciones poseen la frescura de las montañas y el campo. A la hora de hacer el recuento de los grandes compositores de la salsa, hay que situar a Fabré junto a Formell y Adalberto. Sus versiones están en grabaciones de connotados de la salsa en Cuba y el exterior.

En apretada síntesis, Cándido comenzó a los siete en su propia escuelita y dentro de una familia musical donde sonaban bembé que tanto influyeron en las melodías de sus cantos. En la secundaria toca el güiro y la clave en un grupo de guaguancó. A los 15 se inicia en una orquesta de su hermano. “Allí comencé mi oficio de improvisador”.

De 1974 a 1976 pasa el Servicio Militar, después vuelve con la orquesta de su hermano, descarga ante soneros como Raúl Planas (Rumbavana), “que se asombró de mis dotes de improvisador, cosa que me estimulo mucho en mi futuro”.

En 1978, pasa una convocatoria de baladistas, para el combo Los Samurai, de Palma. “Me encantan los baladistas Nelson Ned, Roberto Carlos y José José, no lo niego”. Pues Cándido se quedó con Los Samurai y esa fecha marca el inicio de su vida oficial y profesional.

La entrada en la Original de Manzanillo es digna de contarse: “Yo me inicio en la orquesta –cuenta Fabré- en una visita de La Original a Palma Soriano, le propuse a Pachy la canción Guardián del Caribe. Él es un músico que sabe mirar por dentro y eso es lo que yo necesitaba. Sucedió que Pachy grabó esa canción y me dijo que yo era la voz indicada y no otra y, ahí comenzó la fiesta que duró diez años en la que hicimos historia en un dúo como lo fue (salvando las distancias) Rafael Lay y Richard Egues, Formell y Pupy”.

Después vendrían éxitos como Coge el camarón, Abran paso que llegó la Original, El cinturón del taxi, Guayabita del Pinar, A la hora que me llamen voy, Soy cubano, yo soy de Oriente, y el palo de la década de 1980, Córranse ahí caballeros (La Guagua), grabada después hasta por Celia Cruz. Guaracha que le dio a la Original una fuerza de conjunto sonero, al decir de Pancho Amat.

La separación de Cándido de la Original fue como el de un matrimonio de muchos años, fue una desastre sonero. “En la música hay detractores y amigos, cuando abandoné La Original, algunos quisieron ignorarme, mi público bailador no me abandono. Hice mi orquesta en el Período Especial, en el pueblo de Veguita, me gusta lo difícil”.

Poco a poco Fabré logra colocarse en la disquera TUMI Music inglesa, viaja a Europa y vuelve a levantarse.

Voz de Cándido

El periodista de Radio Rebelde (Premio Periodismo Cultural), Machado Conte me cuenta que Fabré dañó mucho su voz cantando en “amanezco” (madrugadas). Sus cuerdas vocales se debilitaron, decían que tenía cáncer, lo atendió Roberto Tamayo, popularizado en una composición de Fabré Deja que Roberto te toque (popularizado en una grabación  de Isaac Delgado)

“Las mujeres me dicen que me quieren ronquito, porque así soy más sabroso. Soy el único que puede cantar con voz ronca, el público me lo autoriza. No bebo, ni fumo, soy económico en las mujeres; todo el mundo no es Benny Moré. Dios me dijo: ‘Te voy a dar ciertas gracia, no todas’”.

Aquí está Cándido Fabré, genio y figura, excelente compositor, figura, junto a Adalberto Álvarez y Juan Formell, en la lista de los tres compositores más grabados por los salseros latinos. En el 2001, estando en una playa de un país extranjero, alguien colocó un aparato musical y empezó a sonar canciones de Cándido Fabre. Por obra de la música de identidad nacional, enseguida comprendí que ya estaba en Cuba.