El Rey de la Pachanga es Eduardo Davidson

NOSTALGIA MUSICAL

El Rey de la Pachanga es Eduardo Davidson

  • Vale la pena que hagamos saber que el verdadero Rey de la Pachanga es Eduardo Davidson. Foto tomada de Internet.
    Vale la pena que hagamos saber que el verdadero Rey de la Pachanga es Eduardo Davidson. Foto tomada de Internet.

Recientemente falleció el salsero Joe Quijano, lo anunciaron como el Rey de la pachanga, vale la pena que hagamos saber que el verdadero Rey de la Pachanga es Eduardo Davidson, Eduardo (Claudio Cuza). Nada menos que de Baracoa, Oriente, (30 octubre 1929 - Nueva York, USA, 10 junio 1994).

De manera que nuestro Rey conmemora ahora en –como el Capitolio- 90 años y su muerte se remonta a 25 años. Ha llovido mucho para que se catalogue a otro rey en el mundo musical pachanguero.

Sucede que Davidson fue a residir a Nueva York en 1961, cuando la pachanga estaba en su apogeo, era una fiebre. También había llegado ya la orquesta de Fajardo y la difundió en el hotel fastuoso de Manhattan el Waldorf Astoria.

Entonces las relaciones entre los EE.UU. se rompen y quedó una laguna en zona de nadie. Y, en eso llegaron Joe Quijano y muchos otros haciendo nuevas versiones de la Pachanga que no era más que el “Ritmo de pollo” (A caballo) de Fajardo, algo como un son, una especie de montuno, ligado a algo de guaracha, tan socorrida en la música bailable.

Tanto así es que el gran sonero Arsenio Rodríguez que se encontraba en Nueva York salió a protestar, especialmente ante Charlie Palmieri y Johnny Pacheco. Todavía no había comenzado la historia de la “salsa”, otro gran saqueo a la música cubana.

Arsenio expresó: “Me robaron el mambo y ahora me roban la pachanga”. Esa declaración de principios la encontré en mi estancia en Nueva York en el 2001, en El Diario / La Prensa, 4 de febrero de 1961, bajo la firma del periodista José Torres Cindrón.

Pero bueno, pasemos a contar la verdadera historia de la pachanga, la estrena en 1959, la orquesta Sublime de Melquiades Fundora con el cantante Marcos Perdomo. En estreno fue en el Salón de La Tropical.  En realidad, la pachanga es una fusión cubano-caribeño que misteriosamente tuvo una acogida sorprendente, pocas veces vista. De repente casi todos los cantantes la grabaron, hasta la vedette Rosita Fornés. La máxima popularidad se dice que fue del intérprete Rubén Ríos, le siguió Luis Aguilé. En Nueva York le pusieron a un pañuelo de mano de mujer, el nombre de pachanga. Por esos días el cronista de la farándula Orlando Quiroga publica el fenómeno en la revista Bohemia de mayo de 1961. Ana Luisa Tamayo de Holguín dice que  la actriz Brigiette Bardot quiso bailarla en una película, se enseñó en las academias de Manhattan y en famoso bailaron Fred Astaire, la aprendió y montó en sus coreografías.

Indiscutiblemente que Davidson revolucionó, en su momento, la música de toda el área, todavía se sigue mencionando la pachanga. David Blanco y un popular salsero que dice: “Ay mamita que pachanga”.

Davidson era cantante y compositor. Inició su carrera como escritor radiofónico en su provincia natal, al igual que su compatriota Félix B. Caignet.  Viajó a La Habana a fines de la década de 1940, pero no logró triunfar como escritor sino como compositor cuando la discográfica Panart grabó a fines de 1957 dos de sus números: Elegguainkío, cantado por Gina Martín y Cuba Criolla, con la Orquesta Sublime.  Ambos alcanzaron gran popularidad y a éstos siguen con igual éxito El último bembé, Novia de Año Nuevo y Al cantío del gallo.

En dos años se hizo un catálogo de aproximadamente sesenta grabaciones distintas de sus números. Entonces también triunfaron sus radionovelas Ayúdame Dios mío y El batey de las pasiones. Escribe temas para programas de televisión, que después se hicieron muy populares: Yo siempre arriba, Sabor de Cuba, Sobando el son, Pancho Calma, Azúcar salada y otros.

La pachanga va acompañada de su coreografía particular, con nuevos pasos, para lo que ayuda que el compositor sea un hábil bailarín. Siguieron otras pachangas del mismo autor como Lola Catula y La viuda del muerto.  A mediados de 1961 salió de Cuba, estableciéndose permanentemente en Nueva York.

Hacia fines de 1962 creó un nuevo ritmo: el “bimbi”, que según él era una mezcla de samba brasilera y bembé africano.  Así surgieron La vida es chiquitao’ y Un domingo sin ti.

El auge de la pachanga decayó a mediados de esa década, sobre todo en Nueva York.  Davidson intentó otro ritmo, Le Frisson, que no tuvo éxito.  Escribió guaguancó, boleros y pachanga, aparte de su innegable acierto con la pachanga y sus éxitos en números de sabor afrocubano, Davidson es sensible creador de boleros como Novia de Año Nuevo, La renuncia, Horas íntimas o de una conmovida canción nostálgica dedicada a Cuba.

FUENTE: Cristóbal Díaz Ayala, Fundación Musicalia, Cristóbal Díaz Ayala: Música cubana, del areyto a la nueva trova y Rafael Lam, artículo en el sitio web SalsaPower.com. (Citado en Wikipedia).