Los cuartetos cumplen 70 años

NOSTALGIA MUSICAL

Los cuartetos cumplen 70 años

  • Las D´ Aida.
    Las D´ Aida.

Los cuartetos vocales se iniciaron en Cuba hace alrededor de setenta años, casualmente, por esas cosas de la música, los mismos años, más o menos, que el movimiento del filin.

Esos cuartetos tienen su influencia en los que se crearon en los Estados Unidos, sobre 1940, en agrupaciones como: The Mills Brothers (1943), The Four Freshmen, The Hi-Los, Ink Spots, The Modernaire Piet Pipers (acompañantes de Frank Sinatra). Muchos de estos grupos procedían de iglesias protestantes, otros grababan discos The barber shop song, llamados de barbería (callejeros).

En la década de 1950, en la etapa del rock and roll, aparecen The Orioles, The Driffter, The Moonglows, The Cadillac, The Five Sating, The Gladiolas, The Shields, Frankie Lymon and The Teenagers, The Crew Cuts. A esos grupos vocales los denominaron du-duá, por las dos sílabas más características, sin sentido, inventadas por las voces acompañadas al líder vocal con aquellos característicos sonidos. Los máximos impulsores en ese estilo fueron The Platters (1955) y The Cosaters.  

En Cuba existen muchas versiones de la creación de los cuartetos, parece que la iniciadora es Isolina Carrillo que tenía un conjunto (sexteto) llamado Siboney que había pertenecido a Facundo Rivero; Isolina hereda el sexteto y lo convierte en cuarteto.

Para José Galiño los cuartetos datan de 1940 como lo testimonio una foto del archivo de Isolina. Gilberto Aldanás da la fecha de 1944 y Manuel Villar cree que 1940 es muy temprano. En realidad Isolina venía haciendo muchos experimentos de formatos en sus viajes por América Latina.

Ese primer cuarteto de Isolina lo integraban: Conchita García Jazmín, Marcelino Guerra, Rapinde y, Alfredo León y Olga Guillot.

Los cuartetos toman auge cuando los espectáculos de cabaret y de teatro comienzan a utilizarlos en su programación. Después lo hace la televisión Carlos Faxas para los intermedios donde acompañaban a los cantantes, los integrantes de Los Faxas: Lázaro Paz, Gilberto Aldanás, Orlando Morales y Orlando Noriega. La experiencia fue muy bien aceptada, llovieron las cartas a la televisión.

Los Faxas bailaban, dominaban muy bien la escena, inspirados en el éxito televisivo el director de televisión Joaquín M. Condall integró a Los Faxas propiamente como cuartetos en un programa dedicado al circo.

Este fue el primer cuarteto, después de la inauguración de la televisión en 1950. Esto dio un impulso a los cuartetos en los espectáculos televisivos, de teatro y del cabaret.

En la década de 1950-1960 es el gran auge de los cuartetos: Orlando de la Rosa, Facundo Rivero, Mario Fernández Porta, Las D´ Aida (1952), Los Llopiz, Los D´ Enriquez, Felipe Dulzaide, Los Bucaneros, Voces Latinas, Los Modernistas, Los Britos, Hermanos Benítez, Hermanas Valdivia, Los Cavaliers, Los Colombus, Yo, tu, él y ella, Génesis, Los Meme, Los Zafiros, Los Cañas, Los Dimos, Tema IV, Los Heraldos Negros, Voces Negras, Gema 4, Sexto Sentido.

Concepto del cuarteto

Según me explicó Luis Carbonell acerca de los cuartetos: “Las voces deben ser blancas (sin mucho brillo), no deben tener coloraturas, para empastar en un sonido uniforme, con mucho parecido, bien parejo. Por tanto esas voces deben seguir el sonido de las otras voces del cuarteto, tratar de parecerse unos a otros. Aunque deben subir, entre las voces por lo menos 2/8 (dos octavas) para poder armonizarlas. Los integrantes deben tener gran sentido musical y dominar técnicamente sus voces, para lograr matices, una verdadera dinámica, vale decir: pianos y fuertes, que se logra cuando se domina el diafragma, de acuerdo con el arreglo vocal. Ese arreglista vocal debe tener un dominio técnico musical adecuado. O sea, el sentido expresivo del que organiza las voces y los arreglos. El director del cuarteto requiere el don especial de combinar las voces, los matices y la expresión”.

Luis Carbonell me dijo que siempre soñó con un coro al estilo europeo, por eso trabajó con el cuarteto Los del Rey, donde estuvo Pablo Milanés. Quiso hacer con ellos un trabajo de las “fugas” de Bach, pero no lo logró. “Vinieron después los integrantes de Los Cañas y trabajamos en un repertorio concertante. Desde luego, no tenían el glamour de Los del Rey”.

Aida Diestro considera que deben tener afinación, expresión, ritmo y oficio. Acerca de Las D´ Aida, Carbonell asegura que “El cuarteto de mayor proyección musical y teatral fue Las D´ Aida. Ellas marcaron un hito en toda América. No recuerdo un grupo vocal tan espectacular, ni un trabajo tan bien hecho como el de ellas”, (entrevista de Omar Vázquez)

Los Meme surgen en 1960, ya eran conocidos con Raúl Acosta y Moraima Secada. En diciembre de 1964 entra Miguel Ángel Piña, y Farah María lo hace en 1965 sustituyendo a Moraima Secada. Ya en 1966, sustituyendo a Raúl Acosta, entra Héctor Téllez, para completar el cuarteto que haría historia.

Luis Carbonell los describe como: “excelentes, con canciones muy admirables, arreglos muy personales que sabían apresar el gusto del público. Cada uno de los componentes era un solista. Meme sabía arreglar muy bien, ellos se definían por su estilo inconfundible”.

Los Zafiros: Organizado por Nestor Milí, en 1962, y después, sustituido por Manuel Galbán. Comenzó con el estilo de The Platters, pero a lo cubano, con el ritmo caribeño. Tenían esa prestancia juvenil tan atractiva, ese estilo callejero, natural, primitivo y auténtico.

Luis Carbonell los define así: “Fueron sencillos, directos, comunicativos y muy atractivos; sin arreglos complicados. Dieron una sensación de ajuste de voces que supieron vender muy bien y la gente captó muy rápido. Sus trabajos armónicos fueron muy prácticos, lineal, vertical, sin elaboración contrapuntística tan ambiciosa como “Los Meme” y “Los Cañas”. Tenían mucha plasticidad en el escenario y lograron una popularidad muy clamorosa, como pocas veces ha ofrecido el favor del público. La muestra es, que tres décadas después de sus inicios en 1962, la película Locura azul fue un escándalo de popularidad”.

Los cuartetos que más atrajeron al público eran aquellos que, además de sus cualidades vocales, poseían el encanto juvenil, la excelencia de la pista. Meme, sencillamente, fue un mago de los cuartetos. Porque, aunque Luis Carbonell hablaba mucho de la técnica vocal, en la canción, especialmente en los cuartetos influye mucho los ídolos con prestancia física, con gracia y candor.

Las mejores voces de cuartetos que hayan existido fueron Elena Burke y Omara Portuondo, pero lo alcanzado por Los Meme y Los Zafiros pocas veces se ha visto. Los Zafiros lo llenaban todo, Ignacio Elejalde y El Chino Eduardo Elio Hernandez tenían una legión de admiradores. A Ignacio hubo que sacarlo en Santiago de Cuba con una escolta de policías, las fanáticas querían cortarle la moña tipo Elvis Presley; asimismo Los Meme llegaron a llenar salas de música hasta con un ciclón anunciado.

Los Cañas fueron preparados por Luis Carbonell con Iván Caña, Tony Pinelli, Paco González, José Mateo. Carbonell asegura que fue el único en interpretar todos los ritmos posibles de América Latina: chacarelas, zambas, vidalitas, etc. “Fue el más original y característico de todos, el único que adaptó lo clásico a las voces populares”.

Lamentablemente fue un cuarteto Incomprendido por el gran público, que prefirió los temas sencillos, fáciles de tararear que las elaboradas armonías y temas de “Los Cañas”.

Carbonell participó en el trabajo de muchos de los cuartetos. De Cuba, desde Orlando de la Rosa, formó el trío Antillano y recitó junto a las grandes agrupaciones vocales. Fue maestro de estrellas de la canción, especialmente de Pacho Alonso, Pepe Reyes y Paulo FG. Agradezco la colaboración de Luis Carbonell en este capítulo de los cuartetos, creo que es la única vez que se publican declaraciones del maestro relacionado con los cuartetos.

Los cuartetos renacerán, lo aseguraba Miguelito de la Uz, estuvo organizando con el apoyo de la Empresa Musical Adolfo Guzmán, un encuentro anual con los cuarteteros, los periodistas y trabajadores de la música cubana.

Los cuartetos fueron escuelas de música, al desaparecer muchos de los repertoristas los cuartetos fueron declinando, fue una verdadera crisis musical. También los cantantes bien encaminados fueron perdiendo el camino, comenzaron a improvisar, a inventar y a padecerse en el camino. Ya no había quien dirigiera el tráfico, el arte es el trabajo colectivo de muchos. En esta vida, salvo lavarse los dientes, muy pocas cosas se hacen solo.

Los cuartetos no van a volver por decreto, pero las empresas musicales, el mismo programa Sonando en Cuba, pueden promover, crear concursos, propiciar encuentro de voces. En la pasada edición lo hicieron, pero faltó más empuje. Hay que buscar repertoristas, arreglistas de voces, músicos interesados y bien encaminados. Escuelas hay, talento también. ¿Qué falta?: voluntad.