Los trovadores también fueron pintados.

NOSTALGIA MUSICAL

Los trovadores también fueron pintados.

  • El pintor que les menciono se llamó Antonio Salustiano Ferrer Cabello, nacido el 8 de junio de 1913. Foto tomada de Internet
    El pintor que les menciono se llamó Antonio Salustiano Ferrer Cabello, nacido el 8 de junio de 1913. Foto tomada de Internet

Los trovadores tradicionales de la vieja guardia de Santiago de Cuba, también fueron pintados, según me cuenta el colega y amigo Reinaldo Cedeño de Santiago de Cuba.

El pintor que les menciono se llamó Antonio Salustiano Ferrer Cabello, nacido el 8 de junio de 1913. Su padre era pintor de brocha gorda, lo acompañaba en el oficio. Encontró después un maestro llamado Rodolfo Hernández Giro hasta que ingresa en la escuela de pintura de San Alejando en 1937 donde tuvo compañeros de estudio del nivel de Romañach, Menocal, Gelabert, Cedeño y Servando Cabrera, lo mejor de lo mejor.

Ferrer Cabello se convirtió en un retratista y un político, llegó a pintar a Mella, Guiteras y Pablo de la TorrienteBrau. En 1957 se atrevió visitar a Moscú para estar presente en el Festival Mundial de la Juventud y los estudiantes momento que aprovecho para llegar hasta España y conocer de cerca lo mejor de lo mejor en el Museo del Prado y el Museo del Louvre.

Ferrer Cabello fue pintando para la historia en Santiago de Cuba a los grandes trovadores hacía dibujos de ellos, algunos eran pintados en vivo, siempre les hacía un estudio previo para familiarizarse con las líneas y el carácter del cantor y reflejar lo que le interesaba plasmar. Se sabe que el retrato limita, no deja desarrollar al pintor, como decía Romañach. El objetivo no necesariamente es buscar el parecido, hay que pensar también en lo artístico.

Así fue Ferrer Cabello conformando una galería de trovadores integrados a la Casa de La Trova, poco a poco la Casa de la Trova se fue identificando con esas pinturas: Pepe Sánchez (Padre de la Trova), Miguel Matamoros, Ñico Saquito, Salvador Adams. Fue más allá de estos grandes de la trova, quiso pintar también al gran Nicolás Guillén y José Soler Puig, obras que encontramos en nuestras visitas al Caserón de la Uneac de Santiago de Cuba.

Ferrer Cabello falleció el 16 de mayo del 2006, fue un símbolo de la pintura de Santiago de Cuba, porque también disfrutara el carnaval santiaguero y hasta la rumba llegada de La Habana.

Cuando visitamos Santiago de Cuba y sentimos a los trovadores en parques, cafés, peñas y tertulias, nos viene a la mente el pintor Ferrer Cabello que quiso plasmar la vida trovadoresca santiaguera que se remonta a las veladas musicales caseras, las peñas del Café Bélgica, de Santo Tomás y Trocha, El Gallito (Sacala de Milán de la Trova), en Carnicería y Callejón del Carmen, Fafé de Benito Limonta en Rey Pelayo y San Agustín, donde se servía el pan con lechón y el congrí con chivo enchilado como especialidad de la casa. También en la casa del mecenas, el alemán don Germán Michaelsen, residente en la calle de Aguilera.

 Este es Santiago, Compay. Y parte de esa ciudad es Antonio Salustiano Ferrer Cabello con sus retratos de trovadores inmortales. Cuando vaya a la Casa de la Trova en Santiago de Cuba, disfrute de esas obras de los trovadores de siempre, para ello vivió 93 años.

FUENTE:

Reinaldo Cedeño Pineda, “Ferrer Cabello, el pintor de los trovadores”, en la revista Clave, no. 3 / 2008.