ONELIO EN LOS AUTORES PARA NIÑOS

Onelio Jorge Cardoso es un escritor para todos los tiempos aunque estemos celebrando en este 2014 el centenario de su nacimiento y ciertos tintes de olvido hayan pretendido alejarlo de esta era convulsa que se vive en la isla y el mundo. Su modo tierno de ir develando con sus cuentos los lados gratos y los deleznables de la realidad, su penetración en las contradicciones del alma humana, han calado en buena parte de mujeres y hombres que hoy escriben para los más jóvenes como lo demuestra el libro Vuelve a cantar la cigarra, una selección de Eldys Baratute, publicada por la Editorial Gente Nueva y que puede adquirirse en librerías del país.

Anticipándose al centenario de nacimiento del importante escritor, Eldys Baratute echó una mirada sobre la literatura para niños cubana y corroboró las influencias cercanas o ocultas de la escritura y los temas del creador del cuentero Juan Candela:

“…aunque existe variedad temática y estilística es muy poco probable que nuestros escritores más recientes se mantengan ajenos a la tradición literaria, que aunque poca, existe en el país —señala Baratutes en el prólogo de Vuelve a cantar la cigarra—. Nombres relevantes como José Martì, Dora Alonso, Eliseo Diego, Nersys Felipe, o el propio Onelio Jorge Cardoso, se encuentran, directa o indirectamente, en los textos de todos esos autores que confluyen en la actualidad”. Y afirmaba el prologuista: “ En el caso de Onelio Jorge Cardoso, su influencia en los autores que llegamos después es más apreciable”.

Baratutes argumenta que esas influencias están condicionadas por la sencillez en la manera de contar de Onelio pero con la precisión que requieren las buenas historias, por el protagonismo del medio en que estas se desarrollan sean los animales y la floresta del monte cubana, la ciénaga o las costas, porque las historias narrada por Onelio se remiten a las gentes sencillas y porque el reconocido autor se dirigió a los niños con el respeto que merecen.

Cuentos de 26 autores, nacidos entre 1935 y 1983 integran el volumen Vuelve a cantar la cigarra, que comienza con una emotiva carta relato de la premio nacional de Literatura Nersys Felipe en la que expresa a Onelio: “Primero te leí. Luego en la radio fui prima Visia , cangrejo volador, y niño jinete de un caballito mágico, melodiosa cigarra, osado pichón marinero y muerte burlada por la alegría de vivir…()… Después te conocí en La Habana en la casona de los escritores y artistas, cuando en 1978 recibí  el carnet de la UNEAC, y te supe aún contento por haber sido, como jurado, el primer lector cubano de Cuentos de Guane”(Premio Casa de las América).

No pocos de las cuentos versionan los de Onelio, usan a sus personajes en otros contextos, los actualizan a hasta nuestros días, los resucitan en textos de muy diversos estilos de escritura pero en los otros, donde no está expresado abiertamente el vínculo con el Cuentero mayor, se percibe el aliento oneliano, su mirada tutelar “ahondadora” en las complejidades del vivir también en los niños.

Fue un previsor acierto, sin dudas que el joven y premiado escritor Eldys Baratutes preparara desde el 2010 esta selección de homenaje merecido a Onelio Jorge Cardoso, quien es uno de los paradigmas de la escritura cubana para niños y que hiciera evidente de que a pesar de los oficios del olvido respecto a la obra del significativo escritor, esta mantiene su presencia e influencias en hombres y mujeres que destinan sus empeños a los más chicos honrando la obra de un escritor de muy fina sensibilidad y gran capacidad para en los términos más sencillos develar las  tramas de la realidad palpable y la no visible, con particular maestría en el difícil arte de escribir cuentos.

La Editorial Gente Nueva consagró el propósito con la publicación del libro en 2011 y lo vende en su librería El cochero azul, la primera especializada en  libros para niños y jóvenes. Y en realidad, como asevera Baratutes en su prólogo, este es uno de los mejores regalos que se le podía hacer a Onelio, testimonio de que ni la muerte, ni el olvido han disminuido su legado porque sigue cantando la cigarra.