90 más 80 = 500: un espacio único e irrepetible

90 más 80 = 500: un espacio único e irrepetible

  • En cada edición, se les rinde homenaje a los Premios Nacionales de Radio que honran a la Emisora de la Familia Cubana. Radio Progreso y Cubadebate
    En cada edición, se les rinde homenaje a los Premios Nacionales de Radio que honran a la Emisora de la Familia Cubana. Radio Progreso y Cubadebate

“Aragón, Aragón, si tú escuchas un son sabrosón […], ponle el cuño es Aragón […], si tu escuchas un rico danzón […], ponle el cuño es Aragón”; tema que, compuesto por el maestro Enrique Jorrín (1926-1987), identifica en el pentagrama caribeño y universal a la nave insignia de la música popular cubana, y anuncia la presentación del nuevo espacio Noventa más 80 = 500.

Durante todo el mes de agosto, dicho espacio está en la parrilla de programación de Radio Progreso, la Onda de la Alegría, para celebrar los 90 años de su salida al aire, así como el cumpleaños 80 de la emblemática Orquesta Aragón y los 500 años de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana.

Noventa más 80 = 500, con guión de la primerísima actriz Rita Bedía, dirección del realizador Alfredo Fuentes y la estelar conducción del maestro Luis Alarcón Santana, se transmite —como parte de la programación estival— en horario vespertino-dominical (3:00-5:00 pm), y se desarrolla en el Estudio No. 1 “Benny Moré”, donde la Charanga Eterna ameniza los momentos musicales.

En cada edición, se les rinde homenaje a los Premios Nacionales de Radio que honran a la Emisora de la Familia Cubana: la primerísima actriz, realizadora y directora, Carmen Solar, la escritora, profesora y directora, Caridad Martínez, la locutora y periodista Lilia Rosa López, el primerísimo actor, realizador y director Iván Pérez, y el locutor y periodista Manuel Andrés Mazorra; contexto idóneo para esbozar la fecunda labor desarrollada por esas relevantes personalidades de nuestra cultura, no solo en la Decana de las Emisoras Cubanas, sino también en los medios audiovisuales nacionales. Todos ellos han sido laureados con el máximo reconocimiento que otorga el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

Por otra parte, se hizo especial referencia a los 500 años de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, proclamada —en fecha reciente— Ciudad Maravilla, así como se reseñan —entre otros— los valores arquitectónicos, históricos y culturales, que le facilitaran la obtención de esa honorable distinción, que hoy ostenta con sencillez y humildad; rasgos que identifican la personalidad básica de la población caribeña, devenida mezcla multi-étnico-cultural que, según el sabio don Fernando Ortiz (1881-1969), nutre la feliz existencia de ese mestizo único e irrepetible, que vive, ama, crea y sueña en la mayor isla de las Antillas. 

En Noventa más 80 = 500 el público amante de la impecable trayectoria artístico-profesional de la Reina de las Charangas Cubanas y de mucho más allá de nuestras fronteras geográficas disfruta al máximo las interpretaciones clásicas y contemporáneas que han hecho vibrar de emoción y aligerarles los pies a bailadores insulares y foráneos; lugares del patio y del exterior a donde la Aragón ha llevado la música cubana de todas las épocas y todos los tiempos.

Entre los números que la “orquesta de casa” seleccionó para acariciar el intelecto y el espíritu del auditorio, así como de la fiel radioaudiencia, incluye danzones, nuestro baile nacional, chachachás, su plato fuerte, sones montunos, boleros, guarachas u otros géneros musicales que durante casi ocho décadas cultiva la agrupación cienfueguera, y que han recorrido todo nuestro archipiélago, al igual que los cinco continentes, donde “la que llegó y triunfó” ha dejado una huella indeleble en la memoria poético-musical de los bailadores de las naciones visitadas por los “estilistas del chachachá”.

Por último, habría que señalar que los acordes musicales de El bodeguero, Pare Cochero, Sabrosona y La reina Isabel, entre otros no menos populares, mueven el esquema corporal y alimentan el alma de los presentes y de los radiorreceptores, quienes aplauden —con fervor— el virtuosismo técnico-interpretativo que ha caracterizado, caracteriza y caracterizará a los miembros de la Orquesta Aragón desde su constitución, en la Perla del Sur, el 30 de septiembre de 1939.