Bullying contra el bullying en nuestra tv

Bullying contra el bullying en nuestra tv

  • Bullying es una vocablo que deriva de la voz bully que es “matón” o “peleón”. Imagen tomada de Cubadebate
    Bullying es una vocablo que deriva de la voz bully que es “matón” o “peleón”. Imagen tomada de Cubadebate

Desde que el pasado año 2017 el Centro Nacional de Educación Sexual tuvo la iniciativa de su campaña contra el bullying en las escuelas (tardía, a validar su profundidad… pero feliz al fin y al cabo), se ha oído más de una vez sobre el tema en los medios, y el pasado martes 30 de enero Cubavisión lo asumió de 6 a 6.10 pm en orientación a los adolescentes, lo que motiva estas cuartillas porque como todo gran tema (que lo es, sin la menor duda) hay que darle la bienvenida, pero además, velar celosamente por su mejor tratamiento.

Bullying no se ha aprobado aun por la Real Academia de la Lengua Española y espero que no lo sea, no violenten más en TV nuestra rica lengua patrimonial: un funcionario decía “aperturar, aperturamiento, aperturación”, una promoción acentuaba la i en quíen, etcétera. Deriva de la voz bully que es “matón” o “peleón” (bull designa al toro, y la cultura tanto académica como popular, ante la ¿casi? infinita realidad en desarrollo, genera nuevas palabras a partir de su lógica relativa, para bien y para mal; en este caso el animal que consideramos bravío y en su peor sentido, aunque nunca lo es tanto como entre los que llamo humanoides, pues para ser “humanos” les falta mucho aún. Era, no obstante, quizás, una palabra necesaria en inglés; sin embargo, desde que surgió en ese idioma indicaba el acoso u hostigamiento escolar, la crueldad entre niños, como si fuera un fenómeno limitado a las escuelas y entre los niños.

Ya por aquí comienzan las preocupaciones que me dejó tal programa, y uno de los motivos por el que lo sentí pre-fabricado de los medios extranjeros no solo anglófonos, pues hipócritas en su infeliz explícita anglofobia, muchos medios hispánicos copian acríticos del inglés como mínimo y hasta como símbolo de “moda” y creernos “en la última”; nacen inorgánicos, falta de la crítica creativa que exige todo real análisis y que urge a nuestros medios en los que eso sí, hay que dar la bienvenida a todo real aporte que llegue de cualquier idioma y latitud del planeta… pero una bienvenida crítica, que nos enriquezca realmente.

Ya existe la palabra en español, que podría ser abuso, pero el acoso es sistemático, sin aprehenderlo con la ridícula concepción de algunas zonas anglo en que hasta un saludo o el afectivo abrazo de un tío ha sido acusado como acoso, y si es cierto que el piropo cubano (del hombre a la mujer, de la mujer al hombre o entre el mismo sexo) se ha enfermado con ejemplos repulsivos, también ha demostrado ingenio saludable y hasta valores de identidad y patrimonio intangible, y a la postre, es la base para establecer relaciones amorosas que, de lo contrario, quedarían preocupantemente cercenadas por definición, condenándonos a todos a la falta de afectos que requieren expresarse, y a una casi obligada soltería por paranoia inducida.

Desde la propia lengua inglesa el término nació limitado a las escuelas y entre niños (no así su original bully) que asumimos acríticamente, cuando esos niños son producto a su vez, de un entorno familiar, comunitario, social, en que predominan las tantas formas de violencia y alientan sus más sórdidos instintos, en vez de los mejores. No habría “hostigamiento (ni crueldad) escolar” si no fuera tan común en sus respectivas comunidades y familias, a menudo contra ellos mismos, que en consecuencia se “desquitan” contra sus condiscípulos más vulnerables y contra sus mascotas y animales y plantas de la calle y en sus hábitats naturales: son otras víctimas del bullying, además del bullying de Estado, como fue el Medioevo contra herejías y todo lo que antinaturalmente, llamaban anti-natura; y muchos países conservan o pretenden implantar por homofobia, lacerando órganos sexuales femeninos o imponiendo la circuncisión, por toda diferencia política o religiosa o de color de piel o las llamadas discapacidades… toda la infinita estupidez humanoide.

Como acertó el programa de marras, tal acoso siempre ha existido, aunque es tema “de moda” desde los años 60, no por azar al avanzar los medios, la Revolución sexual y otras causas de justicia social; pero solo acorralando integralmente la violencia e intolerancia impulsadas por Estados y medios que así inducen en cada familia y comunidad, se trasciende a la epidermis y a “cumplir una meta”; no sé si por azar, pero sí por suerte, esa noche el Noticiero dedicó mejor espacio contra toda violencia.

No se comprende la esencia de los medios cuando insistimos en programas para sectores a los que, en definitiva, todos accedemos, en vez de buenos programas, y a los niños recomendaban no demostrar temor a los agresores, sonreírles (el idealismo puede ser otra violencia), y acudir a un “adulto confiable”, padres o profesores… que salvo excepciones, le dirán “párteles la cabeza” incluso a las niñas, por el equivocado concepto de equidad ser más vulgares… de donde no hay tiroteos en Cuba porque por fortuna no hay acceso a armas de fuego, pero acrecienta odios y violencia aunque no se visibilice en los medios… como el bullying hasta ahora.