A 60 años de la irrupción del Noticiero ICAIC Latinoamericano

A 60 años de la irrupción del Noticiero ICAIC Latinoamericano

La celebración este 6 de junio del aniversario número 60 de la creación por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos de uno de sus hitos más significativos: el Noticiero ICAIC Latinoamericano, nos induce a realizar una toma panorámica con nuestra imaginaria cámara hacia su historia. El primer número del Noticiero ICAIC Latinoamericano, bajo la dirección de Alfredo Guevara, apareció en las pantallas de las salas cubanas el 6 de junio de 1960, quince meses después de la creación por el triunfante gobierno revolucionario del primer organismo estatal para fomentar en la isla el devenir de nuestro cine.
La edición inaugural era un reportaje sobre el viaje efectuado por Osvaldo Dorticós Torrado presidente de la República, por varios países de Sudamérica que se extendería a otros dos números. Fue el primero de una serie de noticieros semanales producidos ininterrumpidamente entre 1960 y 1990, recordados aún por muchos con cierta nostalgia. El objetivo rector inicial fue la divulgación de «Actualidades nacionales e internacionales», como figuraba en los créditos, con especial énfasis en el acontecer latinoamericano y todo el Tercer Mundo.
En tiempos precarios en que la programación cinematográfica por momentos no resultaba atractiva, a veces los espectadores cubanos asistíamos a las salas solo por el placer de disfrutar de la información vertida con tanta frescura y poder de comunicación por el equipo de realización del Noticiero, convertido en un componente que, en ocasiones, resultaba mucho más interesante que la película programada en aquellas tandas. Veinte años más tarde, Santiago Álvarez, su fundador-director general, declaró sobre él:
«Siempre fue un noticiero muy político. Hemos tratado de hacerlo con la mejor calidad posible a través de continuos ensayos y experimentación. Después de dos décadas, podemos extraer una conclusión: no estamos contentos con lo hecho. Pero sin idealizar lo que uno quisiera que hubiese sido, llegaremos también a otra: el principio del internacionalismo ha sido constante en los temas. La presencia del Noticiero se ha evidenciado en casi todo el llamado por algunos Tercer Mundo, para trasmitir la actualidad de la noticia cuya divulgación es instrumento poderoso en la lucha contra el imperialismo. No hemos llegado a la Luna por falta de oportunidad; pero las imágenes que existen en nuestros archivos son de un gran valor histórico universal».

Santiago Álvarez

Manuel Pérez, Jorge Fraga, Daniel Díaz Torres, Fernando Pérez, Rolando Díaz, Rebeca Chávez, José Padrón, Miguel Torres… entre muchos otros, con menos regularidad, entregaron su aporte y, en algunos casos, dieron sus primeros pasos en el cine en el Noticiero ICAIC. Cada uno de ellos dejó su impronta en las ediciones que realizaron. El desaparecido camarógrafo e historiador del cine cubano Arturo Agramonte, uno de sus fundadores, eraallí llamado familiarmente «Camagüey», por sus compañeros y alumnos en las clasesde esta genuina escuela, la primera promovida por el ICAIC. Entre los estudiantes, se encontraban reputados profesionales de hoy, entre estos el director de fotografía Raúl Pérez Ureta. Mientras, Dervis Pastor Espinosa, camarógrafo integrante del núcleo fundador, perseguía la noticia, el dueto formado por Norma Torrado e Idalberto Gálvez se adiestraba cada vez más en la moviola, para contribuir decisivamente en la documentalística de Santiago.
Ciclón (1963), realizado por Santiago Álvarez, es un amplio reportaje sobre el devastador paso del ciclón Flora por las provincias de Oriente y Camagüey en octubre de 1963 y los trabajos de salvamento y evacuación de los damnificados, fue originalmente un número especial del Noticiero ICAIC. Al independizarse como un documental, recibió el gran premio, la Paloma de Oro en el Festival de Leipzig.Iván Nápoles devenía el colaborador más estrecho de Santiago Álvarez en el rodaje de sus documentales más significativos, como “Hanoi, martes 13” (1967) y “79 primaveras” (1969), filmados en plena guerra de Vietnam en 1967 y 1969.
Cuatro realizadores, siete camarógrafos, un sonidista, un editor y su asistente, cinco personas como personal administrativo… Tal era la pequeña nómina de un trabajo que requería agilidad y dedicación absolutas. Además de las 52 ediciones semanales, también realizaron trabajos extras, alrededor de media docena al año. Cada número regularmente tenía diez minutos de duración, es decir, uno dos rollos; pero, por ejemplo, algunas ediciones especiales sobre determinados acontecimientos excedieron la norma acostumbrada y para lograrlo tuvieron que trabajar sin dormir durante varios días.
Respecto el tono de las ediciones, en las que el humor criollo no dejó de estar presente en el tratamiento de las informaciones —y para ello contó con el aporte de Juan Padrón conjocosos elementos de animación—, expresó Santiago Álvarez en una entrevista que concediera en 1980 al crítico Alejandro G. Alonso: «Trabajamos un estilo documental, que es el que en general ha caracterizado al Noticiero. Son monotemáticos, giran alrededor de ese nódulo; pueden ser variadas, pero todas las noticias gravitan en torno al mismo asunto y están ligadas al centro. Nada de mosaico ni de popurrí: hay una idea básica que se desarrolla. Tratamos de buscar la permanencia de la información».

Cuando el director Lázaro Buría, el 7 de julio de 1990 preparaba el número 1490, que se exhibió el 19 de julio de 1990, no podía imaginar que esa edición cerraría abruptamente la producción del Noticiero ICAIC Latinoamericano. Su contenido se centraba en la transformación de los perfiles urbanos de la ciudad de Santiago de Cuba con la construcción de una serie de obras tales como hospitales, teatros, hoteles y la Plaza de la Revolución «Antonio Maceo». Esa última edición de esta auténtica crónica semanal, incluyó además que, con motivo de la conmemoración de la fundación del Noticiero ICAIC, Santiago Álvarez había sido objeto de homenaje en la Casa del Creador de Guantánamo, por sus treinta años de servicio en el periodismo cinematográfico. También recibió el homenaje del Segundo Frente. Con motivo de todo ello, el célebre documentalista realizó un recorrido por la provincia de Guantánamo.
La caída del socialismo en Europa del Este significó el tiro de gracia para el Noticiero ICAIC Latinoamericano y sus tres décadas de existencia. Ni las catorce Revistas Cinematográficas que le continuaron pudieron reanimarlo; paralelamente disminuyó verticalmente la producción cubana del cine documental —que de 51 títulos en 1980, descendió a 13 en 1990 y seis años más tarde a 7 (3 en soporte de vídeo).

Los negativos originales del Noticiero ICAIC Latinoamericano, a propuesta de la Cinemateca de Cuba, fueron registrados en el 2009 en el Programa «Memoria del Mundo» de la UNESCO. Esta inscripción reviste una gran trascendencia, por ser el primer noticiero de la historia del cine en ser escogido, junto a varios clásicos de su historia, entre estos “Los olvidados” de Luis Buñuel. Otros órganos informativos similares de países del «Primer Mundo» no lograron méritos suficientes para ser inscritos.La organización promovió esta iniciativa internacional desde 1992 con el propósito de procurar la conservación y el acceso del patrimonio histórico documental de mayor relevancia para los pueblos del mundo, además de promocionar el interés por su conservación entre los estados miembros. Al lado de documentos históricos de gran envergadura que figure en esa Memoria el noticiero semanal generado ininterrumpidamente en esta pequeña isla del Caribe durante tres decenios, adquiere singular importancia. El Instituto Nacional del Audiovisual de Francia (INA), suscribió de inmediato un convenio con el ICAIC destinado a la restauración y digitalización de la colección del Noticiero para marcar su renacimiento.
La concepción atemporal de la noticia, la utilización inteligentísima de todo el material disponible en el cual los hechos eran contrapunteados con informaciones culturales, deportivas y de toda índole con una óptica desprejuiciada, veraz, y un lenguaje comunicativo con algunas dosis del chispeante sentido del humor tan nuestro, convirtieron al Noticiero en algo esperado por el público nacional semana tras semana.A sesenta años de su surgimiento, es insuficiente todo homenaje y cualquier rememoración del Noticiero ICAIC Latinoamericano que con tanta pasión abarcó las actualidades nacionales e internacionales. Muchos aún añoramos la frescura e impronta de lo que Manuel Pérez, uno de sus realizadores, calificó como «el editorial de la Revolución cubana».