Acercamientos de la Colección SurEditores a la literatura alemana

Acercamientos de la Colección SurEditores a la literatura alemana

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  • Nuevos títulos para los lectores cubanos. Foto del autor
    Nuevos títulos para los lectores cubanos. Foto del autor

Un conjunto de textos seleccionados por Dietmar Geisendorf (Alemania) y Francisco Díaz Solar (Cuba), prologados por el profesor Oliver Lubrich; lega nuevamente a los lectores cubanos. Con un trabajo a seis manos en la traducción al español del propio Francisco junto a Olga Sánchez Guevara y Orestes Sandoval López; la editorial del Festival Internacional de Poesía de la Habana, propone a los interesados esta edición de Poesía contra la guerra de la literatura alemana del barroco a nuestros días.

Minucioso, preciosista, necesario, único en nuestro contexto son definiciones que bastarían tener en cuenta para adquirir este material, más aun  si además tomamos la referencia de su prologuista al decirnos que esta recopilación viaja por la historia alemana de los pasados cuatro siglos, presentando poemas que representan críticamente las guerras que marcaron esa historia. La cronología de las más importantes épocas y sus peores confrontaciones, cobra vida en la perspectiva de significativos textos que la condensan de manera crítica y concisa.

Ya se encuentra en las principales librería del país, esta obra que se hace acompañar en el presente año por otros dos títulos de lengua germánica que la Colección SurEditores dio a conocer en la Cabaña como parte de la Feria del Libro. Poesía en tiempos convulsos, del Dadaísmo a 1945 volumen que aúna a creadores alemanes, suizos y austriacos de disímiles tendencias y estilos literarios que desarrollaron su obra en el periodo de que abarcaron las dos guerras mundiales. Una selección pendiente en el trabajo, de varias décadas,  desarrollado por el Díaz Solar,  para este título acompañado nuevamente por Olga Sánchez y con la peculiaridad de ser una edición bilingüe.

La antinovela de Julian Schuting, La mañana antes del viaje, segundo título que del autor austriaco se da a conocer a través de la Sur editores, es una historia de múltiples niveles sensoriales. Dada a conocer en la década del 70 del pasado siglo, este libro – viaje, retrata desde la inocencia de Stephan y Judith a las esencias humanas, los prístinos estados del amor y la ventura, la vergüenza y las perdidas insalvables.

Dando continuidad a la vocación de difundir relevantes obras de la literatura universal, la Colección Sur le sugiere la lectura de estos tres títulos. Como adelanto de lo que será una placida e instructiva lectura les dejamos este poema de Hans Michael Moscherosch

(1601-1669) recogido en Poesía Alemana contra la guerra…

A ALEMANIA, QUE SUSPIRA POR LA PAZ

Auf das friedeseufzende Teutschland

Alemania ha caído al precipicio,

En campo de barbarie se ha tornado

Y desierto maldito.

La sangre y los humores le han quitado.

Alemania y el Imperio Romano

Han caído en tal estado

Porque el mundo, de pie sin corromperse, A un cuerpo casi muerto se parece.

A un cuerpo que, yaciente,

No puede levantarse de su lecho,

Y con precario aliento

Se inclina de dolor sobre el sepulcro;

A una casa en que todos

Vivían jubilosos y seguros,

Pero ahora las vigas caen a tierra

Y no hay quien las contenga.

A un cuerpo sin pasión ni pensamiento

Que es sólo piel y huesos,

Al que ya no le  quedan esperanzas

Que perder o ganar;

 

A un cuerpo que ha perdido

Un miembro aquí y otro por allá,

Y no hay nadie que piense con sentido

En el remedio único, la paz.

A un cuerpo sin vida

Para quien el final ya se aproxima,

Y al que el médico, como lenitivo

Administra veneno.

Hambres, pestes y plomo, malas hierbas y miedo, Vejaciones, pillajes, homicidios e incendios Se han convertido en su receta.

¡Alemania, estás muerta, estás muerta!

Dios, ahora debieras apiadarte.

¿Habrá todavía más atrocidades?

Alemania va en busca de defensa

Corriendo con los brazos bien abiertos

Y como sorda, muda, loca y ciega.

Los que el incendio detener debieran

Dan la espalda a la casa:

Ellos mismos lo atizan y alimentan.

Que piensan nuestros príncipes, mi Dios?

Con certeza conozco quienes son

Los que han provocado esta guerra

Y continúan sedientos de otras nuevas.

Por conquistas, honores y caudales

Órdenes de combate han dado al pueblo.

Todos ellos, lo digo sin ambages

Yacerán en las brasas del infierno.