África no es los pingüinos de Madagascar

África no es los pingüinos de Madagascar

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  • El evento contó con la presencia del etnólogo Miguel Barnet, embajadores de varios países africanos y otros intelectuales. Foto: Pepe Cárdenas.
    El evento contó con la presencia del etnólogo Miguel Barnet, embajadores de varios países africanos y otros intelectuales. Foto: Pepe Cárdenas.

“Los documentales, los episodios desgarradores de las crisis humanitarias y las carencias sanitarias, darse cuenta que un león no te espera en cada esquina, ni un elefante para ser cazado y sus colmillos traficados, que los pingüinos de Madagascar de aquella película entran en el mundo de lo real maravilloso; es solo el comienzo para empezar a conocer realmente a África”.

Así comentó Ángel Villa, Director de la Cancillería de África, en su exposición dedicada a dicho continente en la política exterior cubana durante la primera jornada de Ámbitos de interpretación de las culturas africanas contemporáneas que hasta mañana estará sesionando en la Sala Villena, organizado por la Asociación de Escritores de la UNEAC.

Visiones de África se tituló este primer día en el que estuvieron presentes los embajadores de Portugal, Mali, Nigeria, Angola y Guinea Ecuatorial; así como Miguel Barnet, Presidente de la UNEAC; María Elena Salgado, Viceministra Primera de Cultura; Alex Pausides, Presidente de la Asociación de Escritores y varios intelectuales amantes de la cultura e idiosincrasia africanas.

El panel de la mañana, moderado por el periodista y crítico Pedro de la Hoz, comenzó con Ángel Villa, quien se refirió a la realidad pasada y presente de África, resaltando además lo mucho que se ha denigrado a través de la historia, sin tener en cuenta su representatividad e importancia internacional, y estigmatizada como el “continente negro”, lo cual es en principio una manifestación de racismo si sabemos que “nadie le dice a Europa el continente blanco, o a Asia el amarillo”, expresó Villa.

Seguidamente la investigadora María del Carmen Maseda, comentó sobre su experiencia como directivo de la Cátedra Honorífica Amílcar Cabral, centro adjunto a la Universidad de La Habana que desde su creación en 2008 ha tenido un intercambio importante con distintas universidades africanas, potenciando así la inclinación de los jóvenes a estudios sobre temas de África en sus tesis de grado.

Asimismo Oscar Oramas, escritor y diplomático, realizó una larga y exhaustiva exposición enfocada a la impronta del continente en el mundo. Sus palabras de inicio “Recuerden que el hombre surgió en África” fue la base para explicar cómo esta región ha contribuido, no solo al desarrollo de la cultura universal sino en hacer del hemisferio occidental en el que vivimos lo que es hoy.

“Desde finales del siglo XXI las artes africanas irradiaron a las europeas y en cuanto al Caribe, poco se sabe —aunque las investigaciones lo demuestran— que los africanos llegaron a Yucatán antes que los españoles. Y así como nuestra arquitectura es orgullo continental, no ha de olvidarse que todo fue hecho con el trabajo esclavo. África es un continente cuyos hijos han marcado el proceso civilizatorio, antes de 1452 y hasta nuestros días”, apuntaba.

Heriberto Feraudy, también invitado a esta primera cita cultural, se refirió a su acercamiento a Guillén, pues su intervención estaba destinada a relatar la impronta de África en el poeta nacional. Explicó que en varios de sus poemas —entre los que pudiera citarse Balada de los dos abuelos y El apellido, elegía familiar— puede verse su inquietud por el continente, así como en su labor de periodista y ensayista desde temprana época como 1929.

“La africanidad de Guillén brota desde el mismo surgimiento de su creación cuando en El camino de Harlem, enarbola el tema de los descendientes africanos, cuestión que después retoma en lo que más le dio a conocer en aquella época: Motivos de Son y Songoro Cosongo”, afirmó el escritor.

Por último en esta sesión de la mañana, Rigoberto Menéndez, Director de la Casa del Árabe y de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África, explicó que desde la existencia de esta organización en la década del ochenta, Cuba fue miembro. Sin embargo, paulatinamente fue desapareciendo de la misma hasta que en 2013 se reconstituyó y desde esa fecha han desarrollado anualmente seminarios referentes al tema.

En este marco, Menéndez aprovechó para anunciar que el próximo seminario se realizará los días 15 y 16 de diciembre, y planean abordar temas como la literatura africana y su desconocimiento en Cuba, así como la ausencia del tema del arte africano en la docencia universitaria. Vale destacar que a este proyecto se han unido profesionales en estudios africanistas como María del Carmen Maseda, Mirtha Fernández, Ángel Villa, etc.

Al cierre del panel el etnólogo Barnet tomó unos minutos para recalcar la figura del cubano Fernando Ortiz en un espacio como este. El Doctor Ortiz dedicó su vida entera a los estudios de África y su permanencia en Cuba, creando la Hermandad Africana en Cuba cuando no se pensaba en eso, que nucleó a Zoila Gálvez, Nicolás Guillén, Wifredo Lam, Alejo Carpentier a partir de 1923.

“Su obra no solo es etnográfica o antropológica, sino política; porque cuando escribe La africanía en la música folclórica de Cuba o Los bailes y los teatros de los negros en el folclore de Cuba, o los cinco tomos de Los instrumentos de la música afrocubana está hablando de una cosmogonía, de un imaginario, de una cultura, de una teleología con una visión antihegemónica y profunda de qué es ese ajiaco que él denominó lo cubano.”

La primera sesión de este evento culminó con la conferencia de la profesora Mirtha Fernández sobre la épica africana, destinada a demostrar cómo en África la literatura oral es el conocimiento total y dentro de ella la épica es la parte más importante.