AIKU KAMAKUN PA’ LA OCTAVA VILLA

Artes Plásticas

AIKU KAMAKUN PA’ LA OCTAVA VILLA

  • Foto: Enrique Lacoste
    Foto: Enrique Lacoste

Aiku Kamakun pa’la octava villa, de un equipo de artistas remedianos de la plástica, es el título de la exposición colectiva, presentada en la Casa de Artistas Creadores, con sede en el municipio de Centro Habana, y dedicada a un aniversario más de la fundación de la Villa de San Juan de los Remedios, a los 500 años de la Ciudad Maravilla, así como a las raíces africanas de la cultura insular, y concretamente, al orisha Elegguá.

Ante todo, habría que aclarar que la traducción —de la lengua lucumí al idioma español— de los vocablos Aiku Kamakun es Salud y Felicidad para la octava villa por su cumpleaños.

Los autores de dicha muestra son los artistas Alberto Fernández, Geiner Acosta Peret, José Alberto Chang, Rafael Herrera Quintana, Roberto L. Martínez, Roberto Quintana Cancela y Roger Sosa Alonso.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Osdaly Díaz Vega, directora de la casa anfitriona, quien destacó los valores estético-artísticos, etno-folclóricos, humanos y espirituales que caracterizan el conjunto de la obra plástica de esos jóvenes artistas, quienes —a través de esa exposición— rinden emotivo homenaje a la ciudad donde viven, aman, crean y sueñan, así como a la marcada influencia yorubá que tiene en San Juan de los Remedios la religión traída por los negros esclavos a la mayor isla de las Antillas, y en especial, a esa región central del país.

Conocer la obra genuinamente cubana de esos artistas de la plástica, recogida en la muestra Aiku Kamakun pa’la octava villa, valorarla en todas y cada una de sus dimensiones estético-artísticas, y divulgarla en los medios nacionales de comunicación constituye un compromiso ineludible para quienes ejercemos la crítica especializada.

Los integrantes de la agrupación Rumba Morena rindieron culto a los dioses del panteón yorubá para evocar nuestras raíces africanas, las cuales —según el sabio don Fernando Ortiz (1881-1969)— devienen un ingrediente fundamental del ajiaco multiétnico-cultural que nutre la personalidad básica de la población cubana, mientras que los miembros del dúo G.10 interpretaron una canción dedicada a la deidad Elegguá.

No me asiste la más mínima duda de que las obras plásticas, visuales y artesanales, entre otras, que integran la exposición colectiva Aiku Kamakun pa’la octava villa, acarician con creces el intelecto y el espíritu humanos.