Aniversario de un maestro

Aniversario de un maestro

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Escritores, literatura cubana
  • Delis Gamboa, escritor y discipulo de Casasayas presenta las obras editadas del desaparecido maestro
    Delis Gamboa, escritor y discipulo de Casasayas presenta las obras editadas del desaparecido maestro

Escritores y artistas recordaron al escritor y pedagogo Carlos Manuel Casasayas Comas (Jiguaní 1923)  en el aniversario 92 de su natalicio, fecha que coincide con el 317 aniversario de la fundación de la Villa de San Pablo de Jiguaní, ciudad natal del narrador.

Alrededor de Carlos Casasayas se nucleó hace ya 20 años un grupo de jóvenes talentosos nombrado Hacedor, con deseos de escribir,  a los que guió con mano firme y ternura a la vez y hoy lo recuerdan como el inolvidable maestro y amigo que para ellos no se ha ido.

Delis Gamboa Cobiella,  especialista de literatura de la Casa de Cultura de Jiguaní, uno de los más cercanos discípulos de Casasayas, destacó la sapiencia de su manager, el respeto por el estilo individual de los neófitos  y el énfasis en depurar la escritura.

Fiel exponente del estilo barroco, Casasayas Comas publicó su primera obra en 1983 Los biografiados, a la que siguió la que consideran su obra editada más sólida La casa de los anales, novela que vio la luz por Letras Cubanas en 1988, a la que le siguieron cuatro obras narrativas más por Ediciones Bayamo.

Rafael José Rodríguez Pérez, periodista y escritor, miembro de Hacedor, compartió con los presentes un estudio profundo de la obra de Casasayas, labor de investigación que realiza desde hace un lustro y se enriquece con más de 20 entrevistas a personalidades de la cultura que conocieron al destacado narrador.

En el esbozo de libro, Rodríguez Pérez realiza la semblanza de las facetas de Casasayas, primero su carácter íntegro, y luego el Carlos historiador, filósofo, revolucionario, promotor cultural, ensayista, hasta el recorrido por las principales obras, de ellas más de una decena inéditas aún en manos de sus hijos, dos de ellos presentes también en este homenaje.

Escribía a lápiz, cuentan, como de oficio, con una disciplina rígida, que no creía en apagones ni en malos momentos. Por muchos años fue juzgado con ligereza, mofa y luego con temor, porque su prosa no es comprensible para los ineptos. El propio Casasayas decía que escribir y comprender la literatura no es un fenómeno de masas y su literatura es comparada con la de Carpentier, uno de los escritores que admiró.

El certero dominio de la lengua española, la escritura de largos párrafos donde dibujaba imágenes hermosas, expresando ideas de manera circular, fueron características de Casasayas, que lo destacaron entre sus contemporáneos por su original poética y profundidad del abordaje de temáticas cotidianas.