Bajo la mirada inquieta del Angelote

Bajo la mirada inquieta del Angelote

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Plásticos, Holguín, exposición, UNEAC
  • El XVIII Salón de Artes Visuales El Angelote 2017 muestra una imagen representativa del quehacer visual holguinero. Fotos del autor
    El XVIII Salón de Artes Visuales El Angelote 2017 muestra una imagen representativa del quehacer visual holguinero. Fotos del autor
  • El Salón de Artes Visuales está dedicado a la obra del reconocido artista Jorge Luis Cudina Martínez, miembro de la UNEAC, egresado de la Escuela Profesional de Artes Plásticas en 1996. Fotos del autor
    El Salón de Artes Visuales está dedicado a la obra del reconocido artista Jorge Luis Cudina Martínez, miembro de la UNEAC, egresado de la Escuela Profesional de Artes Plásticas en 1996. Fotos del autor

El XVIII Salón de Artes Visuales El Angelote 2017, dedicado en esta ocasión a la obra del artista Jorge Luis Cudina Martínez, quedó inaugurado en la Galería de Arte Holguín con una muestra representativa del quehacer visual holguinero.

Luego de la actuación del cuarteto Melody Sax y las palabras inaugurales del artista Ronald Guillén Campos, al frente de las artes visuales en la UNEAC holguinera, quedó abierto un Salón que “se propone seguir la línea de lo diverso como parte que conforma el todo”, según asegura en el catálogo de la muestra, Bertha M. Sánchez Carballido.

Añade, además, la especialista que con el XVIII Salón de Artes Visuales “…se ha materializado una muestra caracterizada por la variedad de conceptos, temática, estilos, generaciones de artistas, etc., pero que a la vez se caracteriza por ciertas similitudes en cuanto a intenciones o simplemente por el propio hecho de pertenecer todas al actual universo artístico holguinero”.

“Interesado tanto en los valores conceptuales como en las cualidades formales, este salón, acoge temáticas de gran valor social y que hoy día son de gran polémica como: el papel de la «sopa» en el mercado del arte cubano, la existencia humana, el grafiti, la obra de arte como objeto museable, la identidad y la cubanía. Todo esto llevado a un alto nivel de factura, donde la originalidad con que son planteados los preceptos de cada participante, el concepto propio de cada obra y el uso de los medios están bien acertados”, concluye Bertha M. Sánchez.

Muchas de estas temáticas —comunes en buena parte de las artes visuales cubanas en la actualidad— son ejes conductores en las obras de esta edición de El Angelote holguinero, y cuya curaduría estuvo a cargo de Bertha M. Sánchez Carballido, Daniel Mora Leyva y Ronald Guillén Campos.

Por ejemplo, Con Soup art, Mariannis Mirabal Ripoll desarticula el discurso tradicional de la llamada “sopa” y ofrece una visión propia del asunto alejándose del kits pero apropiándose, al mismo tiempo, de los códigos propios de esta expresión: los típicos almendrones de los años 50 que aun recorren buena parte de la Isla, el Capitolio habanero con otros almendrones delante, el atardecer en una la playa tropical rodeada de palmeras… La misma Mariannis ofrece una muestra diferente en su trabajo en obras como Introspección y Autointrospección, donde predomina el uso de la técnica mixta sobre tela, madera y materiales afines; mientras en la escultura en madera El Apóstol, Álvaro Hernández Reyes entrega su visión personal de José Martí que recuerdan las múltiples improntas figurativas sobre su figura. Interesante el trabajo de Claudia Velázquez Carmenate con las obras correspondientes a a serie La sagrada familia con la utilización de técnica mixta (legumbres, granos, fragmentos de caña) sobre lonilla para crear realistas retratos familiares.

Otras obras —entre las que componen la muestra— que prefiero destacar son: la pieza de la serie Coma diabético, de José Carlos Soto González; las huellas palpables del grafiti en “S/T”, de Julio C. Cisneros Fuentes; Los pescadores, de Raimundo Sosa Tamayo; los hombres fantasmales —de cuello y corbata— en Buenos días, de Alejandro Olano Carralero, Azul profundo, de Reidy Céspedes de la Cruz; la imaginaría religiosa bovina, cual inusual imagen de sacristía, en Asunción, de Camila Romay Cruz; y Verosimilitud sempiterna, de Hennyer Delgado Chacón.

Además, participan en la muestra —con dirección general de Lourdes F. Grave de Peralta— los artistas Darien Ávila Ramírez, Lidisbelis Carmenate Díaz, Osmany Reyes Fonteza y como artista invitado, Vladimir Sánchez Pérez.

Esta edición de El Angelote —nombre dado por una escultura ubicada en el parque holguinero Carlos Manuel de Céspedes, más conocido como San José, que recuerda la figura de un ángel, como recordatorio a los mártires de las guerras de independencia— rinde homenaje al reconocido artista plástico Jorge Luis Cudina Martínez, miembro de la UNEAC, egresado de la Escuela Profesional de Artes Plásticas en 1996 y merecedor de varios premios y reconocimientos en Salones Provinciales de Artes Plásticas. Obras de Cudina se encuentran en colecciones públicas y privadas de Puerto Rico, España, Estados Unidos, Canadá, Suiza, Alemania, México, Francia y Cuba.

El evento también prevé la organización de paneles, conversatorios y homenajes en torno al arte de Cudina y las diferentes tendencias de las artes visuales holguineras y cubanas.