Batallas entre el cuerpo y el alma en dos poemas de José Martí

Batallas entre el cuerpo y el alma en dos poemas de José Martí

  • Cubierta de las Obras Completas de José Martí. Foto tomada del Portal José Martí
    Cubierta de las Obras Completas de José Martí. Foto tomada del Portal José Martí

El poema “[El alma, como un ave, bate el ala]”, cuyo original está contenido en el Cuaderno de Apuntes número 4, ubicado tentativamente por Obras Completas de José Martí entre 1878 y 1880, toma como fundamento para su consecución la recurrencia de lo propio en lo propio [1], peculiaridad estilística de la poesía martiana que hasta ese momento se había manifestado sólo a nivel de imagen.

En este poema el recurso en cuestión es recreado plástica y metafóricamente y alcanza emergencias nuevas:

El alma como un ave, bate el ala: -

Presa en el cuerpo, picotea, azota,

Revuelve, clava, hiriente grito exhala

Y en la cárcel carnal su fuerza embota.

La cárcel, a los golpes, bambolea -

La carne, lastimada, se estremece -

Y el cuerpo, como un ebrio, titubea,

Y volar, y se abrir, y olear parece.[2]

Esa vecindad, esa prisión del alma en el cuerpo es imagen que atrae a Martí, ya sea como metáfora de fondo, o símil configurativo de otras imágenes. Ada Teja sitúa este poema entre las imágenes de vuelo frustrado y recrea “el mismo núcleo “cárcel - volar “que aparece en “Hala, hala” [3].

En estos cuartetos endecasílabos encontramos el símil como corporeidad de la analogía, principio o procedimiento cada vez más frecuente en esta etapa de tanteos y búsquedas, y un palpable forcejeo entre forma y expresión: el contenido grave en la estrofa breve, aunque desgarrada. El bardo experimenta colocando a distancia, aunque a la vista, la majestad tempestuosa de sus Versos libres. Hurga nuevos caminos, tantea en el abismo. El afán de inmensidad del alma humana queda contenido en ese símil.

Al final  la solución no esperada en la estrofa —la respuesta anhelante del cuerpo— constituye un salto sorpresivo a lo aparencial, que parece buscar un nexo más profundo entre el tipo de estrofa y el contenido.

En esta muestra otros poemas constituidos de estrofas breves logran superar ese devaneo, tal es el caso del texto “Monte abajo”, de gran efectividad poética, organizado en el “Cuaderno de apuntes 4”:

Allá va, las entrañas encendidas,

La mole gemidora, -

Y esclava colosal, por hierros duros

Por selvas y por cráteres se lanza;-

Mas si torpe o rebelde el hierro olvida

y de los rieles fuera altiva avanza,

Monte abajo desecha se abalanza. -

Del vapor del espíritu movida

Va así, por entre hierros, nuestra vida:

Si el camino vulgar audaz desdeña

Monte abajo quebrada se despeña.

En estos endecasílabos amétricos con presencia de un heptasílabo se hace referencia a la aridez que enfrenta una existencia singular, una vida original.

Se compara “la mole gemidora”, el ferrocarril, con la vida humana [4]. Se emplea aquí lo que llamamos símil expandido: se particulariza en las esencias y manifestaciones de dicha mole, para casi al final, en tres versos asumir la comparación con la existencia humana. Contemplamos así el símil como parte mayoritaria del poema, y cuestión esencial para la comprensión de su tesis.

Tras la sutileza estilística de lo ético y el tono sentencioso - filosófico - presenciamos una vez más, la abierta aplicación de lo analógico; el poeta dolorosamente percibe la armonía, el lazo, contempla la voluntad moldeada del eslabón (“los hilos, la juntura”), vincula los objetos y las almas [5], ya no sólo los elementos naturales y los humanos. Así, interponiendo realidades las complementa, las integra, llevando el mundo a otra dimensión. Aún el quebrantamiento de una armonía —la prisión del ferrocarril en sus rieles, la atadura de la vida humana a un destino vulgar—, de una libertad, permite la apreciación la existencia —de otra armonía­—; la que se traza entre lo rebelde y refractario y lo original.

Como vemos, Martí está apelando a grados más profundos de lo analógico. Experimenta y logra formas de convergencia entre las leyes naturales y las leyes sociales.

Notas:

[1] Las imágenes de recurrencia de lo propio en lo propio son imágenes de reincidencia interna, de preferencia por los movimientos íntimos, cáusticos, donde ocurre un desdoblamiento agónico del yo del poeta. Estas aparecen desde los poemas escritos en España, y se mantienen a lo largo de toda su poesía. Son manifestaciones de la lectura del cuerpo que constantemente encontramos en el discurso martiano. Ejemplos de entre muchos: “Hoy sentí más el peso de mí mismo” de “Cartas de España” (1875). Por otra parte  el empleo de dicho recurso nos recuerda aquel verso de Rilke: “Bin ich in mir nicht mi GröBten? “- “¿No estoy en mí en lo más grande? - Tanto en las imágenes de reincidencia  utilizadas por Martí como en este verso la inconmensurabilidad, la grandeza del alma del poeta constatada en sí, se realza al tiempo que se pone en duda, en una duda que admite su deseo de volcarse en pro del hombre. Ver  “Queja de muchacha”  -  “ Mädchen - Klage “. Rainer María Rilke. Nuevos Poemas, Edición Bilingüe. Hiperión, Madrid, 1991, p. 26. A propósito del poema Ada Teja afirma que en Martí “la dicotomía cuerpo - espíritu es irreconciliable porque está asociada a la oposición moral corrupción - pureza “. La poesía de José Martí entre Naturaleza e Historia, Cosenza, Marra Editore, 1990.p.116. (Todos los subrayados en los poemas son míos).

[2] En el poema “[La selva es honda] “de Versos libres,  Martí, en un símil que atribuye a las raíces, exclama: “Y las raíces de su tronco esclavas, - / Como el espíritu al carnal arreo”. Poesía Completa  E. C. T. I, p. 138.Aquí la raíz es el alma, el espíritu. El cuerpo, como en el poema que analizamos, el tronco, el carnal arreo.

[3] Ada Teja. Ob. Cit., p. 116.

[4] Curiosamente precede al poema en el cuaderno de apuntes un juicio de Martí que apela a un autor  desconocido para nosotros, pero que parece estar relacionado con la esencia  de “Monte Abajo”: “Mientras el hombre dure, la representación de la personalidad humana será lo que más le conmueva e interese”.

[5] El poeta remite aquí a su esencial idea magistralmente expresada: “Todo es música y razón”.