Bodeguita Bodegona de la música cubana

Bodeguita Bodegona de la música cubana

  • Foto tomada de Cubadebate
    Foto tomada de Cubadebate

Primero fue abierta en la esquina de Empedrado y Aguiar, Habana Vieja, por un guajiro llamado Ángel Martínez, llegado en 1938 de un rincón de Santa Clara con un sueno metido entre ceja y ceja: abrir un bar en La Habana con los 300 pesos de una yunta de bueyes que había vendido.

De allí, frente al parque Cervantes, se corrió una cuadra más abajo porque aquella esquina pagaba más alquiler y, ahora, a mitad de cuadra por la misma Empedrado pagaba menos, exactamente a mitad de cuadra, tan en el medio que la gente llamaba a la Casa Martínez La Bodeguita del Medio y, así se quedó para siempre: La Bodeguita del Medio. Su fama primero fue dentro de la Habana Vieja, luego se extendió por Cuba y hoy por todo el mundo.

Pero, cuál es el origen de su fama? Justamente, al lado, el impresor Felix Ayón tenía una imprenta donde los políticos hacían sus carteles para sus campañas políticas y, donde, además, intelectuales, periodistas, artistas, poetas (como Nicolás Guillén), eran visita frecuente a la tertulia bohemia de Felito Ayón.

Los efluvios del almuerzo que hacía la esposa de Martinez al fondo de la Bodeguita saltaba la tapia vecina y los contertulios vecinos clamaban “Armenia, manda lo que quede en la cazuela” y, los tragos de los contertulios rociaban las espléndidas “sobras” culinarias que pronto serían la base del célebre restaurante de la Habana Vieja.

Leandro Rodríguez (miembro de aquella tertulia) fue el periodista que lanzó a la Bodeguita al estrellato desde las páginas de El Mundo con frecuentes elogios a la cocina criolla de Empedrado 207 pero, faltaba la música y buscavidas como Carlos Puebla, Ńico Saquito y otros artistas del pueblo pusieron la música y sones, boleros y guarachas, combinado con el magistral congrí, el orondo tasajo, la carne asada, los plátanos fritos, el ajiaco (estilo camagüeyano) y, por supuesto, los santos mojitos, pusieron el resto.

Donde más y mejor música cubana se ha tocado en Cuba desde 1992 fue en el “escenario” de la Bodeguita del Medio, cuya fama inspiró poemas a Nicolás Guillén y otros grandes poetas y fue celebrada por celebridades de la prosa como Ernest Hemingway que decía "Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en el Floridita".

Sí, fueron ellos, Nicolás Guillén, Ernest Hemingway, Errol Flynn, Cantinflas (Mario Moreno) y otros muchos famosos del mundo quienes plasmaron su pasión por la Bodeguita en sus paredes.

Poco faltó para que el simpático establecimiento habanero desapareciera pues, clausurado en 1968 víctima de aquella nefasta política burocrática de eliminar los pequeños negocios, reabrió en 1976 cuando Salvador Allende, electo presidente de Chile, llega a La Habana y manifiesta su deseo de celebrar su triunfo en su muy conocida Bodeguita. A las 48 horas sus fogones volvían a excitar las papilas gustativas de vecinos y turistas que transitaban por Empedrado 207.