“A casi 25 años de la desaparición física de la pedagoga Vicentina Antuña”

“A casi 25 años de la desaparición física de la pedagoga Vicentina Antuña”

Etiquetas: 
Universidad de La Habana
  • La Dra. Luisa Campuzano, Premio Nacional de Investigación Cultural 2014, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Academia Cubana de la Lengua. Foto de la autora
    La Dra. Luisa Campuzano, Premio Nacional de Investigación Cultural 2014, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Academia Cubana de la Lengua. Foto de la autora
  • Vicentina Antuña fue una reconocida educadora cubana con un meritorio trabajo en pos de la enseñanza de la Lengua Materna eficaz y eficiente. Foto tomada de internet
    Vicentina Antuña fue una reconocida educadora cubana con un meritorio trabajo en pos de la enseñanza de la Lengua Materna eficaz y eficiente. Foto tomada de internet

Vicentina Antuña fue una reconocida educadora cubana con un meritorio trabajo en pos de la enseñanza de la Lengua Materna eficaz y eficiente, que debe ser estudiada y evaluado su legado eternizado en sus educandos; por lo que al venidero aniversario 25 del fallecimiento de la Magistra, la web conversa con su discípula y colega, la Dra. Luisa Campuzano, Premio Nacional de Investigación Cultural 2014, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Academia Cubana de la Lengua.

¿Cuáles fueron unos de los principales espacios de luchas de Vicentina Antuña?

“Para todos los estudiantes de Vicentina Antuña, no se sabe a partir de qué momento, fue conocida como Magistra, que quiere decir maestra en latín, porque ella de lo que era profesora era de latín, literatura latina, que no eran precisamente las disciplinas más agradables, ni más simpáticas para los estudiantes; sin embargo ella era una persona que dialogaba extraordinariamente con todos sus alumnos, pero sobretodo oía mucho y después se pronunciaba y lograba esa comunicación que hizo de ella la confidente de muchas personas, la persona de confianza.

Vicentina comenzó a trabajar en la Universidad de La Habana muy temprano en el año 1934, recién graduada, al mismo tiempo que trabajaba en la Universidad Popular fundada por Julio Antonio Mella, porque siempre fue una mujer de grandes inquietudes políticas; y a finales de los años 30 es una de las fundadoras, organizadoras y ocupa puestos muy importantes del Lyceum, una asociación de mujeres, que tuvo mucha importancia en el tema femenino y la cultura en sentido general”.

¿Cómo puede ser reconocida la obra de Vicentina Antuña en la sociedad?

“Ese carácter conciliador y al mismo tiempo de una rectitud, con una responsabilidad extraordinaria de Vicentina; este espíritu conciliador es algo que viene de su experiencia como profesora, en el Lyceum, en el Partido Ortodoxo; le enseñaron a convivir con distintas tendencias, conocer los objeticos fundamentales, cómo luchar y encausarlos en ese sentido y no disgregarse en pequeñas disputas o en pequeños problemas de zona… esto en mío, lo otro es tuyo…yo creo que fue un momento importante el tiempo que duró al frente del Consejo Nacional de Cultura, fue en el momento que se crearon y se consolidaron todas las instituciones culturales de la nación, desde el punto de vista del Estado”.

¿Qué dejó Vicentina Antuña?

“Yo creo que los más importante que nos ha dejado es su propia imagen, como paradigma y modelo, pero no de una manera absurda ni elevado por otros, sino construido por sí misma, sin ningún tipo de orgullo o vanagloria; con la certeza de que ella actuaba como tenía que hacerlo, con rectitud y parsimonia, con un cuidado y una atención muy especial, ella sabía darle a cada cosa la importancia que tenía. Para hablar en términos objetivos y simbólicos, Vicentina tenía varias bolsas con las que salía en la mañana: una era para los papeles del Consejo Nacional de Cultura, otra para los papeles de la Universidad; después eran los papeles de la Universidad y los papeles de la Comisión Cubana de la UNESCO y tenía una tercera bolsa que llevaba siempre, que era la bolsa de sus tejidos, cuando había reuniones ella se sentaba a tejer, intervenía cuando debía hacerlo, dirigía aquellas reuniones con las agujas en la mano haciendo lo que había que hacer, oyendo a los demás y dirigiendo como hay que dirigir, a partir de la opinión del resto para encontrar un camino por el cual podemos avanzar todos, hacia un objetivo que nos hemos trazado o que nos han trazado y nosotros hemos metabolizados y sabemos poner a funcionar”.

Para dar continuidad a la incansable obra de Vicentina, cree que está resuelta la instrucción de la Lengua Materna hoy en la enseñanza cubana general.

“El problema de la lengua materna hoy entre nosotros, es un problema muy complicado, porque parte del hecho que no existe una formación excelente de los profesores, la formación que tienen que tener los profesores no existe, algunos son profesores muy jóvenes que acaban de llegar a la enseñanza, que no tienen una formación muy sólida y que por lo tanto, no presentan el armamento necesario, no tienen una panoplia de posibilidades lingüísticas, de recursos lingüísticos a partir de los cuales formar a los estudiantes, es un lenguaje muy limitado, reiterativo y que a veces es demasiado pedestre. Son jóvenes que no tienen lecturas, la literatura y las lecturas son el gran acervo de la lengua, de donde hay que sacar ese gran armamento para ir preparado a un aula y ellos no han tenido tiempo de leer tampoco; y por otra parte yo pienso, de que los métodos a veces no son los más adecuados para todos los niveles”.

Como miembro de la Academia Cubana de la Lengua, ¿cree que la enseñanza de la Lengua Materna es la única responsable para el fortalecimiento y desarrollo ético-estético de nuestro idioma?

“La enseñanza no es el único camino tal vez, pero sin duda es fundamental, no se puede empezar a hablar de tratar de alcanzar un mejor desenvolvimiento desde un perspectiva lingüística para todos nuestros conciudadanos, sino es a partir de una mejor formación en la escuela, esa es la base fundamental, después hay todo una serie de recursos que se pueden ir empleando, que han existido siempre en todas las sociedades a través de los distintos medios; programas especiales, libros que se escriben con esa finalidad, secciones en revistas, en la prensa, pero lo fundamental es la escuela y crear la conciencia entre los hijos, los padres y los profesores, que hablar bien es como lavarse los dientes, peinarse, porque hablar bien es lo que lo muestra a uno ante los demás, que según tú hables así mismo te van a calificar y reconocer otros. La expresión oral es fundamental para la presentación de una persona, el conocimiento de una persona, sin ella se nos considera muy mal”.