Catálogo de la poesía en La Siempreviva

Catálogo de la poesía en La Siempreviva

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Escritores, revista cubana, cultura cubana
  • Portada ilustrada con la obra de Servando Cabrera. Foto del autor
    Portada ilustrada con la obra de Servando Cabrera. Foto del autor

Un nuevo número de la revista literaria La Siempreviva será presentado este jueves en la sala Abelardo Estorino del Ministerio de Cultura. La revista fue una de las últimas en incorporarse al panorama editorial cubano. Su inserción no fue forzosa, nació de la petición de Abel Prieto a Reynaldo González, y este, gustoso asumió el encargo. La prueba es que cada nuevo número trae la satisfacción de abordar temas centrales para la cultura, la literatura y el pensamiento en la nación.

Con esta nueva entrega, que posee la particularidad de ser un número doble (23 y 24) del 2016, se realiza un pormenorizado análisis de la poesía. Dosier se confirma la reafirmación de un movimiento que perdura en el tiempo y se acrecienta con la llegada de nuevas voces al discurso de la poesía cubana. Incluye una muestra poética con la participación del poeta ecuatoriano Edwin Madrid, el español Vicente Cervera junto a los cubanos Eugenio Marrón, Rito Ramón Aroche, Luis Yuseff y Laura Ruiz, con la cual se quiere mostrar la diversidad de estilos, formas y expresiones dentro de la misma.

Estas muestras se complementan (o viceversa) con ensayos que abordan otras temáticas dentro de amplio arsenal de la poesía y sus representantes. Para Yanelis Velazco engarzar a “Guillén en la rescritura de un canon. ´El sol en la nieve´ de Raúl Hernández Novás”, donde analiza una zona de la poética de este autor; o la curiosidad que nos presenta Daneris Fernández al significar “De cuando Miguel Angel Macau descubrió una analogía”; o el “Diálogo con las artes en la poesía de Fina García Marruz”, que revela Francisco Díaz de Castro; o el ensayo del poeta Sigfredo Ariel “Cuadernillo inconcluso sobre poesía y letra de canción” donde anota las influencias del letrismo popular para la composición de canciones; un texto que se conecta con el siguiente en las propias páginas de la revista al Liuvan Herrera Carpio analizar a “Sigfredo Ariel: el paraíso (tropical) perdido” significando el mundo poético de este autor; o el ensayo que presenta los poemas incluidos del editor holguinero Luis Yuseff, escrito por el ensayista Eugenio Marrón: “Luis Yuseff: manera de encontrar las propias coordenadas”; el ensayo de Boris Badía sobre “Insularidad e imaginario nacional en la joven poesía cubana: de la fiesta innombrable a la «chopitrapo».

Junto a estos ensayos aparecen otros que revelan nuevos enfoques hacia fenómenos o procesos de la literatura. La revista contiene un texto clave en el contexto del año 2016, cuando se celebraron los cincuenta años de publicada la novela Paradiso de José Lezama Lima: “Un cornetazo en pleno oído, que deja cimbrando: jirones críticos de Paradiso (1966-2016)” y La Siempreviva se suma a este empeño por resaltar los valores de una novela fundamental para la literatura cubana. Se incluye también una investigación de Roberto Méndez acerca de la experiencia de Lezama en “Verbum, Espuela de plata y Nadie parecía: tres revistas y una resistencia”. El texto de César A. Salgado descubre las huellas de “Alejandro Tapia en Cuba. Viejas y nuevas fuentes”, que sintetiza parte de la vida literaria de este autor en la isla nuestra. Por su parte, Roberto Fernández Retamar, expone las vivencias de “Jorge Mañach, el fundador más joven”, dentro de las conferencias organizadas por los noventa años de fundada la Academia Cubana de la Lengua. Como homenaje a ese grande de la cultura patria que fue, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, quien hubiese cumplido 80 años, el 16 de julio de 2016, se incluye el ensayo “África nuestra: en el espíritu, en el entendimiento, y de corazón”. Con cierta semejanza a la reseña de Baujin, la revista posee un texto revelador de los secretos de María Zambrano en Cuba.

Está presente también la narrativa en construcción con un fragmento de novela, titulado “Segunda Guerra Mundial” del narrador Orlando Andrade.

La sección Fijezas de la escritura se compone del discurso de Antón Arrufat en el Ateneo, donde recorre parte de la historia de esta institución y su legado para la cultura cubana.

Con varias reseñas referidas a libros publicados por distintas editoriales cubanas se perfila la visión de promoción y crítica que debe jugar toda publicación. Las incluidas dan prueba de ello: cuando Norberto Codina rememora su amistad con el autor de Viejo loco (Ed. Oriente, 2014) a través de la escritura de “Sobre un libro nuevo, viejo y loco de Pedro Juan Gutiérrez”; cuando Chely Lima caracteriza a Fiebre de invierno (Eds. Unión, 2014) de Marilyn Bobes como una novela: lúcida, inteligente y corrosiva; cuando Ernesto Velázquez integra el sexo, la escritura y las cintas de video que propiciaron el libro Sexo de cine. Visitaciones de un peregrino (Eds. ICAIC, 2012); cuando el profesor Sergio O. Valdés recorre los apuntes para un diccionario de poetas africanos que preparó Rogelio A. Martínez Furé bajo el título Pequeño tarikh (Ed. Arte y Literatura, 2014); cuando Javier L. Mora señala la experiencia de la civilidad en el libro La Maestranza (Ediciones. UNIÓN, 2013) de Oscar Cruz; cuando Daniel Céspedes encuentra el gusto de Montesquieu en Ensayo sobre el gusto (Ed. Arte y Literatura, 2014); cuando Marlen A. Domínguez analiza la huella de Severo Sarduy en Pedro de Jesús a partir de Imagen y libertad vigiladas. Ejercicios de retórica sobre Severo Sarduy (Ed. Letras Cubanas, 2014); cuando la narradora Mylene Fernández encuentra el sabor a sal en el libro de Mayerín Bello Caprichosas conjeturas (Ed. Letras Cubanas, 2013) o cuando José Antonio Baujin anuncia que María Zambrano, por los claros del monte (Ed. Arte y Literatura, 2014) regresa.

Este número de la revista está ilustrado con la obra de Servando Cabrera Moreno, que desde las artes visuales aporta hacia el discurso ensayístico, crítico y poético del cual hace gala La Siempreviva.