CIERIC 25 años después

CIERIC 25 años después

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UNEAC, proyectos culturales
  • El Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria arriba a sus 25 aniversario.
    El Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria arriba a sus 25 aniversario.

De la confluencia del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC) y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) emergió un espacio definitivo para alentar empeños y proyectos artístico-culturales que realizan los creadores en sus comunidades, y sobre todo, armar un tejido de experiencias, conceptos y métodos de enorme utilidad para quienes se entregan al trabajo cultural comunitario.

Antecedentes como el movimiento de coordinadores municipales de la UNEAC en la capital durante la década de 1990, creado a instancias de Abel Prieto, entonces presidente de la organización; la extraordinaria experiencia de los instructores de arte forjados por la Revolución en sucesivas generaciones, el quehacer de intelectuales y artistas, agrupaciones e instituciones en zonas de difíciles condiciones; así como las investigaciones realizadas por centro científicos, pedagógicos, sociales, el Mincult y otros, todo lo cual apuntaba a la validez de esta alianza entre la UNEAC y CIERIC.

La práctica lo confirmó. Vendría luego la creación de una pequeña y eficiente red de coordinadores en todas las provincias.

En los 25 años de Cieric, esta historia ocupa un importante capítulo de más de quince años. Los congresos de la UNEAC y los foros realizados por la Dirección de Trabajo Cultural Comunitario de la organización fueron modelando esta relación. Nuevos objetivos, estrategias y metas más amplias y complejas surgían en el camino. La labor cultural comunitaria encara retos inéditos en medio de las transformaciones que vive el país.

No ha sido, únicamente, el oportuno (e imprescindible) respaldo material a los proyectos comunitarios. El acompañamiento al esfuerzo, la superación y la mano solidaria y comprometida con lo más genuino de la cultura cubana y los valores humanos, es lo que da sentido y grandeza a la obra de CIERIC.

Desde la antigua Provincia Habana, Cieric posee larga trayectoria y grata memoria en el movimiento creador en esta región de occidente.

El taller nacional que consolidó la alianza Uneac-Cieric se realizó en abril de 2002 en Bejucal, con la presencia de la vanguardia cultural cubana, el Mincult y el entonces presidente del parlamento cubano Ricardo Alarcón de Quesada. Allí nació una importante plataforma de acción y el compromiso de los actores sociales por impulsar el trabajo cultural comunitario.

Al propio tiempo, CIERIC respaldaba proyectos muy sensibles (Cajío y Patio de Don Cosme, en Güira de Melena, o La dulce quimera, en San Antonio de los Baños, por solo citar algunos) y de la actual Mayabeque, el grupo teatral Las Olas, de Batabanó; Amor y esperanza, de Güines y el Barrio en Madruga). Los premios nacionales recibidos por los proyectos Patio de Tata Güines (2013) y Arte sanfelipeño (2014, Quivicán) profundizan esta relación.

CIERIC celebra un cuarto de siglo multiplicando saberes y afectos, para satisfacción de todos.

Tomado de Diario Mayabeque