CIERIC, hacia un reforzamiento aún mayor de sus proyectos e iniciativas

CIERIC, hacia un reforzamiento aún mayor de sus proyectos e iniciativas

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UNEAC, Miguel Barnet, CIERIC, Cultura Comunitaria
  • Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC) posee un cuarto de siglo de creado.
    Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC) posee un cuarto de siglo de creado.

Múltiples conocimientos, procesos y experiencias se manifiestan en nuestra realidad a partir del diálogo, la práctica, la acción, y que, sencillamente, el saber académico no logra articular a partir de la altura del dinamismo en que se están produciendo. Asimismo, no siempre se contempla el carácter multidimensional de la cultura y las realidades sociales vistas a nivel territorial, de comunidad, como tampoco existe en ocasiones un diálogo fluido entre los sectores, más bien una centralización y disociación entre instituciones. Así y dar solución a tales problemas es el objetivo fundamental del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC), que acaba de cumplir un cuarto de siglo de creado y que continúa teniendo en cuenta –y a través de una excelente labor–, las particularidades de cada territorio y de sus respectivas comunidades mediante el quehacer creativo de cada uno de sus miembros a todo lo largo y ancho del país.

“Desde hace 25 años y de forma continua, CIERIC se plantea nuevos proyectos, nuevos retos y nuevas necesidades, en especial en el actual contexto económico, político y social que vive el país, con vista a lo cual realizamos una planeación estratégica que va del período del 2016 al 2020 y donde planteamos nuevas rutas de trabajo. Una de ellas está encaminada a continuar la formación de capacidades, de valores, de herramientas pertinentes y adecuadas dirigidas a un grupo de personas e instituciones que laboran en las transformaciones comunitarias”.

Así inició su diálogo con el periódico digital Cubarte Rigoberto Fabelo Pérez, presidente de la Junta Directiva del CIERIC, durante la celebración de dicho aniversario efectuado en la sede de la Casa del Alba Cultural, y que contó además con la presencia de prestigiosos panelistas especializados en dicha temática, académicos, estudiantes y miembros de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), entre ellos su presidente Miguel Barnet, y el director de dicha Casa el reconocido poeta Waldo Leyva.

“CIERIC aspira a reforzar la estrategia formativa, la capacitación, la formación y la preparación de muchas personas, tanto del sector institucional como de las estructuras de gobierno como actores sociales, y con las herramientas pertinentes y adecuadas con vista a la participación efectiva de toda esta serie de cambios y transformaciones”, reiteró Fabelo para agregar seguidamente que “producto de ello es que pretendemos redimensionar la estrategia formativa: los cursos, los talleres, los simposios, las pasantías, de manera innovadora a través de la introducción de nuevos espacios de formación. Este es, sin lugar a dudas, un elemento clave que nos disponemos potenciar; al mismo tiempo que la publicación y sistematización teórica de toda esta práctica, como material de referencia y de consulta dirigido a todas aquellas personas quienes, a nivel nacional, inician sus proyectos”.

En lo que respecta al contexto municipal subrayó que se aspira a llevar a un nivel superior la implementación de estrategias de desarrollo local, donde la dimensión cultural juegue un rol central, “o lo que es igual coordinar con los gobiernos y administraciones locales y con las instituciones de los territorios el diseño de estrategias de desarrollo local desde la Cultura, desde el pensamiento cultural. Todo esto implica un proceso de capacitación cultural; un diagnóstico de estudios de la realidad y de diseño de planeación estratégica en todos los municipios. Colocar a la Cultura como transformadora a esa escala”.

Para esta organización todo ello implicará una relación más profunda con los programas de instituciones y organizaciones pertenecientes a los Ministerios de Cultura y Economía, y otros actores que, al decir de Fabelo, “promueven la validación de un desarrollo económico de infraestructura y material, sino que también la Cultura sea el objetivo clave con vista a ese desarrollo que se avizora, a la vez que evidenciar las potencialidades que tiene la Cultura para contribuir al desarrollo económico de los territorios de todo el país.

Todo ello implica innovación, experimentación, laboratorios y, finalmente, la evaluación de todas estas prácticas. Es entonces que en este futuro inmediato pretendemos realizar algunos procesos de investigación y de experimentación referidos a la gestión de la Cultura para el desarrollo local”.

¿Podría CIERIC estar incluido (o involucrado) dentro de un programa de estudios de la Facultad de Comunicación de nuestras universidades?

“CIERIC no es una institución formativa formal. La formación se realiza desde otros conceptos no obstante a que nosotros ya hemos entrado en diálogo e intercambio junto a espacios académicos y universidades de diversas partes del país –incluso con algunos tenemos suscritos convenios de intercambio y cooperación–, hoy CIERIC constituye un centro de referencia para todos aquellos estudiantes universitarios que cursan la Carrera de Estudios Socioculturales, o sea, nuestra institución y sus prácticas forman parte de ello. Con nosotros han practicado estudiantes de esa Facultad que mencionaste, vinculados a algunos de nuestros proyectos, pero todo esto resulta insuficiente.

“Sí puedo afirmar que contamos con toda la apertura institucional para compartir nuestra modesta experiencia con el sistema educativo-académico-universitario. Estamos dispuestos de poner a disposición de los educandos lo que se ha construido en función de la preparación y nivel superior de nuestra universidad; estimo además que uno de los propósitos de esta próxima etapa es llegar a ser aún más activos en proponer y buscar ese camino. Y es que este tipo de acción, de enfoque y de método de trabajo que caracteriza a CIERIC para las jóvenes generaciones debe ser observado desde la institucionalidad y, a la vez, brindar un espacio para su inserción. Y que todo lo que se haga a partir de cada uno de nuestros proyectos sea un aporte útil al país, un nuevo desafío a enfrentar”.

Igualmente, debates abarcadores y diversos sobre la problemática socioeconómica actual que vive el país y, en especial la de sus municipios, trascendieron durante la celebración del Aniversario 25 de CIERIC. De manera especial habría que mencionar la presencia de cuatro protagonistas de diferentes provincias del país –entre ellos José Oriol, director de teatro (Cumanayagüa, Cienfuegos)– quienes “compartieron sus reflexiones sobre cuatro proyectos institucionales de nuestra Cultura del hacer, y resaltaron el trabajo paradigmático y de cambios y transformaciones” de CIERIC en muchísimas comunidades (incluso intrincadas), y municipios de la Isla.

Pensamiento martiano: un reto para la cultura comunitaria

Entre los planteamientos efectuados por el público asistente podría citarse la del Premio Nacional de Edición, profesor Esteban Llorach, quien al hacer referencia a los proyectos de Casas de Cultura afirmó que “a estos no se les ha dedicado el peso específico que tiene la lectura (…) Fíjense en su entorno y se percatarán de que la gente y, en específico los muchachos, cada vez leen menos. En mi caso particular de trabajo comunitario –básicamente con las escuelas– y hablo de la Secundaria Básica José Martí los muchachos tan siquiera conocen La Edad de Oro y los valores martianos contenidos en ella. ¿Cómo serán, entonces, los futuros ciudadanos? ¿Cómo serán quienes nos releven en el trabajo comunitario, cuando si no leen son incapaces además de ejercitar la escritura, como tampoco saber validar la Ortografía como una forma del pensamiento? Y es que si no se lee, no se puede pensar, ni distinguir lo que es bueno o malo”.

A continuación señaló que “desde los proyectos comunitarios hay que formar una barrera cohesionada para favorecer la lectura, los valores identitarios de este pueblo que, si bien proviene de los grandes pensadores de varios siglos atrás, la figura que concentra dicho pensamiento es la de José Martí, a quien debemos y tenemos al menos que dar a conocer en nuestras comunidades, y provocar así en nuestras prácticas sociales que los muchachos conozcan (al menos) La Edad de Oro”.

Enfatizó Llorach en que “el Pensamiento martiano constituye hoy un reto para la Cultura comunitaria; pero también debemos abrirnos desde nuestro patio, desde nuestras raíces hacia la Cultura universal. Si no nos abrimos a ella vamos a entenderla como una agresión cuando es justamente todo lo contrario. La cultura universal es la que nos puede dar a entender mejor las raíces cubanas; hacia dónde vamos y de dónde venimos. En los 28 tomos de las Obras Completas de José Martí se hallará de todo; Cuba requiere hoy más que nunca de una conciencia científico-técnica de los ambientalistas, que esté asentada en el máximo valor humano: la Cultura que todos nosotros tenemos que hacer cada día”.

A veinticinco años de creado, el CIERIC continúa reafirmando su validez profesional ante cada reto y propósito de localizar y capacitar actores sociales con profunda influencia a nivel de base, y mediante un concepto de Cultura presente desde inicios del triunfo de la Revolución Cubana: la cultura del hacer. La cultura en su vinculación intensa y creadora, de lazos y de construcción colectiva y de unidad, de compromisos asumidos y compartidos entre la diversidad creciente y compleja de actores presentes, más sostenible y digno será el Socialismo al cual aspiramos.