Como un pez en el agua de los escenarios

Como un pez en el agua de los escenarios

  • Bailarín, coreógrafo y director de Granzanda. Felix Carballo en Bayamo. Foto de la autora
    Bailarín, coreógrafo y director de Granzanda. Felix Carballo en Bayamo. Foto de la autora

Algunos obstáculos como tabúes machistas y la aparición de la práctica deportiva no pudieron alejarlo del camino para el que nació y fue dotado especialmente. Una y otra vez el escenario llamaba a Félix Carballo a hacer realidad los sueños de niño y la herencia que lo predestinaba  al mundo del ritmo y la fuerza.

Natural de Bayamo, con padre santiaguero y madre villareña, es el sexto hijo de siete. Cuatro consagraron sus vidas a las artes escénicas, uno de ellos ya desaparecido fue un reconocido bailarín, así como lo fuera El Príncipe, su padre, danzante de la compañía habanera Los príncipes azules, hace más de sesenta años.

Recién arriba a los 35 años de vida artística, en el mundo que reconoce nadar como pez en el agua,  no porque se proclame conocedor de todos los secretos del baile, sino porque fuera de este medio no sabría respirar.

Licenciado en Arte por la Universidad Pedagógica Blas Roca de Manzanillo, promotor cultural, su vida en el mundo artístico comenzó a temprana edad cuando fue captado para bailar en la casa de cultura con 9 años de edad.

Festivales nacionales, encuentros, premios y reconocimientos le sorprendieron en el camino, no le fueron esquivos los aplausos del público, la crítica y las condiciones para aprender y superarse.

Musculoso, de mediano tamaño, de piel cobriza y atlético, en la adolescencia orientado hacia el deporte. Los profesores de lucha lo cautivaron enseñándoles atractivas técnicas de combate, sin embargo, el bailador incansable que habitaba en él nunca lo abandonó y terminó triunfando.

Entre los logros que se le reconocen a Carballo en su joven carrera artística, se encuentran la perseverancia y el fundar una compañía danzaria en Bayamo, donde ha sido esquiva esta arte para el asentamiento de agrupaciones representativas.

Por toda Cuba ha girado Grandanza, largas temporadas por el centro y el oriente de la isla le han merecido el aplauso de miles de pobladores de ciudades, en teatros y calles, pues el estilo urbano incorporado a la compañía le ofrece un sello distintivo y facilita la participación en eventos y festivales.

Carballo con su empuje  otorga a Grandanza y a la provincia de Granma de un honroso espacio teórico-práctico para los más jóvenes bailarines. El espacio internacional “Tiempo de tres en un espacio”,  que ya va para su cuarta edición en julio próximo y en el que han participado, entre otros, los prestigiosos maestros de la danza en Cuba Silbina Fabart y  Antonio Pérez. Otro sueño, otro giro, otro movimiento certero dentro del agua de la creación, de la que no puede desprenderse Félix Carballo.