Concluyó Semana de la Moda en La Habana

Concluyó Semana de la Moda en La Habana

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Semana de la Moda, Moda, La Habana
  • En esta ocasión se presentaron variadas ofertas de vestuarios de 72 reconocidos diseñadores de ocho provincias cubanas. Foto del autor
    En esta ocasión se presentaron variadas ofertas de vestuarios de 72 reconocidos diseñadores de ocho provincias cubanas. Foto del autor

Cientos de personas concurrieron entre el 20 y el 24 de noviembre último al polivalente Pabellón Cuba, en la céntrica Rampa capitalina, sede de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) para disfrutar de la cuarta edición de la Semana de la Moda en La Habana (SMH).

En esta ocasión se presentaron variadas ofertas de vestuarios de 72 reconocidos diseñadores de ocho provincias cubanas, incluidos los artesanos artistas cuya labor complementa el buen vestir a través de sus respectivas especializaciones en artículos de bisutería, joyería y piel.

Auspiciada por la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas (ACAA), la SMH se realiza cada año en colaboración con el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y el Consejo Nacional de las Artes Plásticas; sin que hasta ahora haya logrado una sede habitual que contribuya a una mejor identificación con el público. Pienso que de sus espacios anteriores, como el Gran Teatro de La Habana y los Almacenes de Tabaco y Madera (ATM), el Pabellón
Cuba ha sido el mejor seleccionado, ante todo por disponer de una espaciosa sala multifuncional.

Los organizadores fueron extraordinariamente receptivos a las críticas hechas a la anterior muestra efectuada en el ATM, fundamentalmente en lo concerniente a la altura de la pasarela y los diseños de música y luces. Estas últimas, en el Pabellón Cuba desempeñaron un rol importante en la mejor apreciación de los trajes y los modelos.

De igual forma, aunque entre las colecciones expuestas hubo contadísimas propuestas de vestuarios y artículos de pieles con técnicas y proyectos similares a los de años anteriores, los vestuarios presentados en esta SMH en general demostraron interés de los creadores por llevar al encuentro novedosas propuestas de atuendos que interesen al público para su uso.

Por la aceptación de este espectáculo tal vez pudieran organizarse dos pasarelas, una en el verano para orientar sobre las prendas que se sugieren para el invierno; y otra en el invierno para proponer lo más adecuado para el verano. Por supuesto, esa ambiciosa pretensión solamente puede ser evaluada por los organizadores, pues estas citas exigen cuantiosos gastos económicos, materiales y humanos en tiempos difíciles para la nación.

Antesala de otro evento de gran participación popular, como lo es la Feria Internacional de Artesanía —6 al 21 de diciembre, en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña—, la SMH es otra admirable propuesta de la ACAA, con el coauspicio del FCBC, para incentivar entre los cubanos el gusto por el buen vestir, con propuestas de prestigiosos diseñadores que sugieren disimiles maneras de trabajar la imagen individual con indumentarias que tienen que ver con nuestros clima, cultura e idiosincrasia, sin concesiones a la chabacanería, y que permitan enfrentar la cada vez mayor intromisión en los mercados estatales recaudadores de divisas y de los cuentapropistas de las preferencias globalizantes del mundo occidental con ofertas de ropas que seleccionamos para complementar y de algún modo definir nuestra personalidad.

En otras oportunidades he apuntado la conveniencia de que los organismos con posibilidades de estimular tal fin, participen en la SMH, para evitar que tan cubanísimas propuestas de diseños de ropas, sobre todo las colecciones “prêt-à-porter” (en francés “listo para llevar”), únicamente queden en el recuerdo de una pasarela, sino que puedan comercializarse en  las redes de ventas de productos textiles y no solo a través de las tiendas del FCBC, las únicas donde pueden hallarse a veces con precios poco asequibles.

Dedicada a los aniversarios 500 de la fundación de La Habana y 40 de la creación del FCBC, y a Trinidad, declarada este año Ciudad Artesanal del Mundo, entre el 20 y el 24 de noviembre, en el Pabellón Cuba se produjeron más de 45 desfiles de modas, entre los que también participaron artistas de Martinica, Guadalupe y Francia. Hubo cuatro pasarelas dedicadas a la moda infantil y otras con carácter temático (trajes de baños, trajes de novias, caftanes). La Alianza Francesa fue sede del evento teórico en el que se abordaron diversos asuntos, tales como la historia de la moda y la incidencia del gusto personal en nuestra manera de vestir.