Congelación

Congelación

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Plásticos, Festival de Artes, arte cubano
  • En la expo existe esa intranquilidad que trasmite el saber que hay más allá de lo que se ve. Fotos: Betty Quevedo
    En la expo existe esa intranquilidad que trasmite el saber que hay más allá de lo que se ve. Fotos: Betty Quevedo
  • En la expo existe esa intranquilidad que trasmite el saber que hay más allá de lo que se ve. Fotos: Betty Quevedo
    En la expo existe esa intranquilidad que trasmite el saber que hay más allá de lo que se ve. Fotos: Betty Quevedo

Ketty sueña con paisajes quietos, llenos de naturaleza y sin gente. Entonces abre los ojos y deja que los pinceles ─y el cuerpo todo─ hagan lo suyo. Pinta paisajes donde estuvo y donde estuvimos, allí, en la coincidencia colectiva de lo onírico.

Y luego, enmarcadas, colgadas y visibles ante los ojos abiertos de los públicos, ─en grandes tamaños─, aparecen inmóviles estas vistas como fotogramas de una película, la artista nos promete esa secuencia de idílicos espacios atrapados en los lienzos. La brisa gira de un solo lado, la nieve no se derrite, el mar es eterno...

Rodríguez Quevedo rememora esos ángulos, esos cielos, esos árboles... que conocemos y anhelamos. Por eso evade las figuras humanas, para que nadie se vea reflejado en esta o en aquel, sino en la materia toda de la naturaleza. Resulta esta solución una manera precisa de desplazar el protagonismo (yoísmo) que, desde la condición humana, buscamos desde los roles de emisores- receptores del arte.

Sus panoramas, amén de la "congelación", son cálidos, en tanto abrazan nuestras emociones y nos calan como una especie de deja- vú. En la expo toda perpetúan esa intranquilidad que trasmite el sosiego, el saber que hay más allá de lo que se ve.

Coincide con esta tesis Maikel José Rodríguez Calviño, autor de las palabras del catálogo que se trata de una acción “de reafirmación identitaria, un proceso de reflexión personal y de búsquedas emocionales permeadas por lo sutil y lo sugerido, lo onírico y lo surrealizante”.

"La ausencia de figuras humanas en estos prados floridos, en estos bucólicos pastizales a punto de sucumbir bajo fenómenos meteorológicos de gran magnitud, contribuye sustancialmente a realzar la marcada subjetividad que permea la pintura de Ketty, quien no pretende construir epopeyas globales ni articular parábolas de carácter instructivo, más bien todo lo contrario: ella solo busca un poco de quietud e introspección, de noble congelamiento, para en un primer momento identificar todo lo que le preocupa y perturba, y luego exorcizarlo mediante la libertad expresiva que presupone el ejercicio pictórico".

Congelación quedó inaugurada el pasado 2 de junio y estará abierta al público hasta el próximo día 13, en la Estudio-Taller Bruzón, ubicado en San Rafael no.164 e/ Industria y Amistad, Centro Habana.