Contiene Bayamo momentos que están en la sangre de todo el pueblo cubano

Contiene Bayamo momentos que están en la sangre de todo el pueblo cubano

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Fiesta de la Cubanía, Bayamo, Jornada por la Cultura Cubana
  • Conferencia de prensa nacional por la Fiesta de la Cubanía, donde participó Jesus Gomez Cairo, al extremo derecho de la mesa. Foto de la autora
    Conferencia de prensa nacional por la Fiesta de la Cubanía, donde participó Jesus Gomez Cairo, al extremo derecho de la mesa. Foto de la autora

Al musicólogo e investigador histórico Jesús Gómez Cairo, Director del Museo Nacional de la Música, le toca muy de cerca la celebración del aniversario 150 de la interpretación de La bayamesa, obra musical del abogado bayamés Pedro Figueredo Cisneros, y no por ser un aniversario "cerrado", sino por la historia que encierra este canto.

Canto patriótico, ícono de la nación cubana, aquellos versos escritos en Bayamo, o en el ingenio Las Mangas, propiedad del acaudalado bayamés, de finísima sensibilidad artística y musical, no pasan desapercibidos cuando se escuchan para nacionales y foráneos.

“Para Gómez Cairo, el Himno de Bayamo, está en la sangre de todos los nacidos en el archipiélago y los aún nacidos fuera que han sido educados como cubanos. No hay un habitante de esta isla que no se emocione, que no medite, incluso sobre los valores patrios, sobre la significación enorme y preciosa de vivir en esta patria, cuando se escucha ese himno.

“La emoción se observa en todo el pueblo, en los niños, en las figuras públicas, en los deportistas cuando están dentro y fuera de Cuba, cuando se entona la música y las estrofas del Himno y tú no sabes que los impresiona más, si el premio o el himno sonando”.

Para Jesús Gómez Cairo, La bayamesa de Perucho es una pieza muy bella musical y literariamente, que tiene en su letra connotaciones patrióticas humanas de gran profundidad, a la que es imposible permanecer insensible.

En sus observaciones tiene experiencia de que muchas personas de otras lenguas cuando la escuchan reaccionan con solemnidad, con respeto y atención porque casi todos los himnos son eso y el nuestro es una marcha y de combate, y hay pocos que son así, el nuestro no es el único.

La marsellesa, himno francés, fue la inspiración de Perucho quien tuvo la idea tan bella de nombrarle La bayamesa al canto patriótico para arengar a los revolucionarios que le pidieron sus compañeros del Comité REvolucionario de Bayamo.

“A siglo y medio de compuesta, aún tiene un impacto en la sensibilidad y en el sentimiento de los cubanos, nos acompaña desde entonces y nos acompañará siempre, esa es la grandeza de Perucho, fue un poeta, un patriota, un mártir y murió cantando La bayamesa”, recalcó Gómez Cairo.

“Sufrió si, Perucho, pero fue un sufrimiento con una fe absoluta en la victoria, estaba dando la vida por algo que triunfaría y sería la dignidad y la libertad de Cuba”, refiere, a manera de concluir el tema sobre La Bayamesa.

Acerca de otro elemento importantísimo de la historia, Gomez Cairo señala que junto al Himno Nacional también cumple 150 años el periódico El cubano libre, que no se puede olvidar y hay que ponerlo de relieve con insistencia, pues jugó un papel extraordinario en la difusión de las hazañas de los revolucionarios.

El periódico que vio la luz en la tarde del 18 de octubre de 1868, mientras las fuerzas mambisas luchaban en las calles de Bayamo para dejar finalmente dos días después a la población libre, explicaba al pueblo del por qué de la revolución, y el nombre encierra un símbolo.

“El cubano libre tiene el nombre de una vocación, una voluntad, un deseo, no era una utopía de los cubanos, era una firme motivación por la que se lucharía. Este es el primer periódico independiente porque no pertenecía a ninguna empresa ni ningún hombre rico y Carlos Manuel de Céspedes tuvo siempre un cuidado muy especial en el tratamiento de ese órgano difusor, el primero de la revolución que tuvo un impacto extraordinario dentro y fuera de Cuba pues sirvió como transmisor de las ideas, el pensamiento y de las acciones que se narraban en él, por tanto merece ser valorado hoy como una de las motivaciones de la celebración de la cubanía”.