Cuatro décadas de la Compañía Nuestra América

Cuatro décadas de la Compañía Nuestra América

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  • “Nuestra compañía no está contaminada con ninguna experiencia artística que se salga de las raíces de la cultura popular tradicional de los países del centro y sur de América y del Caribe y así pensamos continuar”, dice Marta Meneses Mirabal. Foto del autor
    “Nuestra compañía no está contaminada con ninguna experiencia artística que se salga de las raíces de la cultura popular tradicional de los países del centro y sur de América y del Caribe y así pensamos continuar”, dice Marta Meneses Mirabal. Foto del autor

La compañía de danza Nuestra América celebró 40 años de vida artística con un Concierto en el Teatro La Caridad de Santa Clara. Fundada y dirigida por la maestra y coreógrafa Marta Meneses Mirabal, la agrupación ostenta importantes premios nacionales e internacionales.

Diversas generaciones de estudiantes de la actual Universidad de las Ciencias Médicas de Villa Clara  han sido siempre los bailarines de la compañía que se dedica sobre todo a las expresiones danzario folklóricas de la América Latina.

Para ello su directora y coreógrafa principal realiza un largo proceso de investigación para luego acometer el diseño y montaje de la coreografía.

Dice Marta que su compañía “no está contaminada con ninguna experiencia artística que se salga de las raíces de la cultura popular tradicional de los países del centro y sur de América y del Caribe y así pensamos continuar”.

Ya tienen una compañía infantil que prepara a los niños y adolescentes para cuando entren en la agrupación principal.

“Este ha sido un concierto singular porque sobre el escenario hubo dos generaciones de nuestros bailarines, madres que bailaron junto con sus hijas y además la inmensa satisfacción de sentirnos acompañados por el público como también lo ha hecho en las Fiestas de la Danza y en los Festivales de la FEU”.

Giras, premios, galas y reconocimientos, matizan la historia de Nuestra América agrupación que constituye emblema danzario del movimiento de artistas aficionados, dentro de los 40 años del sistema de Casas de Cultura de Cuba.