Cuatro puestas de Uruguay en Festival del Monólogo Latinoamericano de Cienfuegos

Cuatro puestas de Uruguay en Festival del Monólogo Latinoamericano de Cienfuegos

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Escénicos, Cienfuegos, monólogo
  • Escena del unipersonal No hay flores en Estambul. Foto tomada de Internet
    Escena del unipersonal No hay flores en Estambul. Foto tomada de Internet

De Uruguay, la nación extranjera más representada en el IV Festival del Monólogo Latinoamericano y Premio Terry 2019, arribarán a la escena cienfueguera, del 12 al 16 de febrero, cuatro unipersonales de varias compañías.

El grupo Imagina Teatro Paysandú presentará el montaje Matrioska, escrito e interpretado por Laura Galin, bajo la dirección de Darío Lapaz. Es la historia de una nieta de inmigrantes rusos que, a partir de un vínculo real con la biografía de la autora, recoge retazos de la historia de comienzos del siglo XX en la nación suramericana, contada desde la singularidad de esas personas que, oriundas de otras latitudes, se asentaron acá, aunque sin olvidar nunca su tierra de origen. La obra remite del mestizaje inherente a nuestra identidad.

También de Imagina Teatro Paysandú (fundado en 1997) surge la pieza Manduraco, el cabortero, igualmente comandada por Lapaz, al servicio esta vez del actor/autor Danilo Pandolfo. Su trama aborda los avatares de un ex campeón pugilístico venido a menos, y sirve a sus creadores para enjuiciar a sociedades que miden todo en términos de éxito o fracaso.

El grupo Compañía Independiente trae a concurso el evento continental organizado por el teatro Tomás Terry el unipersonal La incapaz, defendido por la actriz Denise Darágnes. Escrito por Carlos María Domínguez, lo dirige Cecilia Baranda. Se trata de un relato escénico de atractivo tema inspirado en la historia verídica de Clara García de Zúñiga, joven de la clase alta de Montevideo, de finales del siglo XIX, a quien su padre desposó, contra la voluntad de la niña de catorce años, con un hombre mucho mayor. Ella nunca se resignó a su impuesto destino matrimonial y terminó divorciándose, optando por una libertad sexual imposible para la época y que no le perdona ni su familia ni la sociedad. La declaran demente e incapaz.

No hay flores en Estambul lleva por título el monólogo de Iván y Mariano Solarich, escrito y encarnado por el primero, y dirigido por el segundo. Constituye un unipersonal basado en la película Expreso de Medianoche (Alan Parker, 1978), cuyo guion escribiera Oliver Stone (ganador del Oscar por ese trabajo), y en virtud del cual, valientemente, tres décadas más tarde ofreciera disculpas al pueblo turco y a su gobierno, debido a la omisiones y deformaciones que había insertado, como resultado de la presión de la industria, la situación de las relaciones Turquía-Estados Unidos en ese momento, y la tentación de convertir a un antihéroe en héroe.