Cuba y Venezuela a 20 años del acuerdo de cooperación bilateral

Cuba y Venezuela a 20 años del acuerdo de cooperación bilateral

Ya han pasado 20 años desde que se firmara en Caracas, el 30 de octubre de 2000, el Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, por el Comandante en Jefe Fidel Castro y el líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez.

Animados por el deseo de fortalecer los tradicionales lazos de amistad entre ambos países, el acuerdo abrió en un gran diapasón las opciones de desarrollo de la cooperación bilateral, con el fin de obtener resultados efectivos en el avance económico y social de ambos países y la integración de América Latina y el Caribe.

Mucho se ha hablado del impacto que ha tenido, a través de estos 20 años, en la cuestión económica y energética, en las Misiones Barrio Adentro, en el programa de formación de médicos, la Operación Milagro, que han llevado y traído una cantidad numerosa de cooperantes, médicos y pacientes entre ambos lados. Pero igualmente ha provocado un intenso movimiento en otras áreas, fundamentalmente en la cultura, el deporte, la educación y la agricultura.

Particularmente su perfil cultural ha logrado la consolidación de una estructura para la salvaguarda, promoción y difusión del patrimonio sonoro, danzario, artesanal y artístico en ambas naciones, a través del diseño de estrategias elaboradas por un equipo multidisciplinario venezolano y cubano.

Como parte del convenio marco, año tras año se ha puesto en práctica un mecanismo para el cumplimiento y seguimiento de las acciones de cooperación previstas y los ministros del ramo en ambos países han intercambiado para viabilizar las relaciones en esa esfera. Miles de misioneros cubanos han transmitido sus conocimientos y habilidades en un esfuerzo por elevar la calidad de vida del pueblo venezolano, como parte del internacionalismo que nos ha brindado un reconocido prestigio internacional.

Uno de los importantes resultados en estos 20 años ha sido el intenso intercambio cultural y la graduación de centenares de animadores y actores sociales en Venezuela, quienes han aprendido habilidades técnicas y metodológicas para la ejecución de proyectos que ayudan al reconocimiento de diversas manifestaciones artísticas, particularmente en su historia y su impacto comunitario. Expresiones del arte en sus más diversos escenarios, desarrollados en numerosos espacios, han estimulado el compromiso social para convertir a la población en actores principales de la transformación cultural.

Desde muy temprano, cuando en 2004 el Encuentro de Escritores Cuba-Venezuela reunió en Caracas a medio centenar de intelectuales de los dos países, nuestro entonces Ministro de Cultura Abel Prieto resaltó la trascendencia de este intercambio a partir de su firme solidaridad al proceso bolivariano y a la Revolución Cubana. «Diciendo la verdad, con argumentos y reflexiones», fue su firme respuesta ante las interrogantes de cómo pensaba Cuba ayudar a la revolución bolivariana en el campo de la intelectualidad y la cultura.

El Viceministro de Cultura, Fernando Rojas, señaló en una ocasión que la misión «Cultura Corazón Adentro» es el buque insignia de la cooperación en el ámbito cultural, la cual se ha dirigido a las comunidades y ha abarcado el 98% del territorio venezolano. Como parte de esta estrategia, cientos de colaboradores cubanos han desarrollado innumerables proyectos en música, teatro, danza y artes plásticas y cuenta ya con más de 30 mil activistas. El programa también incluye la formación de promotores venezolanos de la cultura, en lo que muchos de los miembros de la UNEAC pueden dar fe de su buena marcha, pues han participado activamente en ellos.

Proyecciones de películas cubanas, la inauguración de la Cátedra Martiana en la Universidad Bolivariana de Venezuela, acuerdos de intercambio cultural entre alcaldías de los dos países y muchas otras iniciativas forman parte de esta estrategia de vínculo bilateral. «Es muy revelador que estén pasando tantas cosas con nuestros artistas y promotores precisamente en estos momentos, con la resistencia de nuestros pueblos. Es importante para nosotros, pero también para toda América Latina», ha señalado el Viceministro.

Para el presidente Nicolás Maduro, este convenio es «el reflejo de la hermandad entre dos pueblos y sus líderes históricos y pone de relieve que a partir de la solidaridad mutua es posible construir sociedades mejores y enaltecer el poder de la moral».

El intercambio cultural ha sido una expresión más de la necesidad de mantener viva la utopía de Chávez y Fidel, de construir un mundo mejor y más justo para ambos pueblos, la que se ha convertido en un claro ejemplo de la integración latinoamericana y caribeña frente a los hegemonismos impuestos por el imperio en nuestro continente.