Danza de crines

Poesía

Danza de crines

“La motivación fundamental que tuve para llevar a la letra impresa Danza de crines, fue el audiovisual homónimo que, producido por el Canal Educativo 2 de la Televisión Cubana, se estrenó en la península ibérica”.

Con esas palabras, exclusivas para el Sitio Web de la UNEAC, el escritor, locutor y realizador Luis Hidalgo Ramos explicó, en apretada síntesis, las razones que lo llevaron a dar a la estampa ese título, publicado por la Editorial Comuniter, y presentado en el Tabanco Flamenco Cruz Vieja, de Jerez de la Frontera, en Andalucía, España.

Dicho volumen inaugura la colección Versos de las dos orillas, que incluye la obra lírica de varios autores latinoamericanos.

Esa obra deviene cálido homenaje en décimas al doctor Antonio Martínez Arrondo, a su hija, la prima ballerina assoluta Alicia Alonso— recientemente fallecida— acontecimientos y hechos vinculados con el documental homónimo, que tuvo una gran aceptación por parte del público y la crítica especializada.

El también miembro activo de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en colaboración con Jerez Film Office, elaboró un volumen que narra el paso por Jerez de la eximia ballerina y su progenitor.

La estancia de la pequeña princesa Alicia y su padre, teniente veterinario del ejército cubano, se relata en ese audiovisual, grabado en Jerez en 2017, y exhibido oficialmente en 2018 en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre.

Esta obra, a través de décimas (una composición poética de una estrofa de diez versos), el realizador insular “narra las hazañas de Antonio y Alicia y su tránsito tras las historias de ambos”, según escribe en la contraportada, doña Lola Flores (1923-1995), La Faraona·, una figura admirada por Hidalgo Ramos, y otra de las protagonistas de ese texto, en el que aparecen personajes y sucesos de Jerez, España y Cuba”.

Por otra parte, narra la trayectoria profesional y personal del doctor Antonio Martínez Arredondo, quien introdujo los caballos jerezanos en la isla en 1929-1930, y recoge entrevistas a personas relacionadas de una u otra forma con el militar, quien fuera encomendado por el ejército de la República de Cuba para seleccionar caballos hispano-árabes, con el objetivo de mejorar la genética equina en la mayor isla de las Antillas después de finalizadas las gestas independentistas.

En aquel viaje, el veterinario militar estuvo acompañado por Alicia Alonso quien, con solo siete años de edad, tuvo la oportunidad de conocer de primera mano la danza española. Así lo evoca la genial maestra y coreógrafa, tan cubana como universal, en el documental estrenado en el Gran Teatro de La Habana que lleva su ilustre nombre.

Danza de crines es un texto ilustrado desde una óptica estético-artística por excelencia, que estoy seguro acariciará el intelecto y el espíritu de quien decida incursionar en sus fascinantes páginas.