Debaten en la UNEAC sobre las relaciones entre la intelectualidad cubana y estadounidense

Debaten en la UNEAC sobre las relaciones entre la intelectualidad cubana y estadounidense

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sala Villena, : Escritores, Alex Pausides, Nancy Morejón, Pedro de la Hoz
  • Varios escritores e investigadores aportaron sus criterios acerca del tema. Foto: Luis Bruzón
    Varios escritores e investigadores aportaron sus criterios acerca del tema. Foto: Luis Bruzón

Con un panel sobre las históricas relaciones entre la intelectualidad cubana y estadounidense concluyó este sábado el primer Festival Internacional de Poesía Itinerante “Nuestra América”, que tuvo lugar en La Habana por espacio de una semana.

Poetas de Estados Unidos, México, Italia, Colombia, Argentina, Eslovenia, Brasil y Cuba intercambiaron acerca de los nuevos retos de la poesía actual y el compromiso de los poetas con la situación que vive hoy la humanidad.

En el encuentro, efectuado en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores, recordó que la relación entre los poetas de Estados Unidos y Cuba ha sido cimentada por más de un siglo y con este encuentro aspiran fortalecerla aún más.

Recordó que la presencia de los poetas de ese país en La Habana representa una posición ajena a la nueva política del presidente estadounidense hacia Cuba. De esa forma, puntualizó, “lo mejor de las mentes de ambos países están en la misma frecuencia”.

Asimismo, enfatizó en la presencia de destacadas figuras de las letras estadounidenses como Robert Hass, premio Pulitzer, cuya posición ambientalista y de lucha contra las injusticias constituye un referente para la intelectualidad de todo el mundo.

Pedro de la Hoz, por su parte, quien moderó el panel, expresó que este foro es uno de los más importantes de los últimos tiempos para la UNEAC, pues trasciende la órbita de la poesía con minúscula para insertarse en la órbita de la Poesía con mayúscula, que es la que construimos los pueblos.

El periodista y escritor, recordó que el evento lleva por título “Nuestra América”, un concepto eminentemente martiano que se opone al Panamericanismo que promueven los círculos de poder norteamericanos.

En su intervención, el ensayista y destacado estudioso de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos Jesús Arboleya, inició dando la bienvenida a los poetas extranjeros, a los que dijo “la experiencia a mí me dice que los poetas saben más de política de lo que por lo general pensamos”.

“Nadie  esperaba la victoria de Donald Trump, quizás ni él mismo, ciertamente su opinión no es fiable, pues no se caracteriza por decir la verdad. El resultado ha sido un gobierno muy complicado para el mundo y para Cuba. Llegó a la presidencia sin el apoyo de su partido, los grandes grupos de poder y la oposición de la prensa, incluso sin el voto mayoritario de los ciudadanos estadounidenses”, enfatizó el reconocido académico.

Y añadió: “La victoria de Trump representa la emergencia de un sector estadounidense perjudicado con la globalización neoliberal, que le dio su voto como castigo al estado. Ese nivel de incertidumbre se ha trasladado al gobierno. Por tanto, hemos visto a Trump tratando de construir un consenso para gobernar que le ha obligado a tener muchas contradicciones. Eso es lo que ha pasado con Cuba, durante la campaña electoral dijo estar de acuerdo con la política de Obama hacia nuestro país, después cuando trató de ganar el apoyo de un sector de los cubanoamericanos, dijo que iba a cambiar la política hacia Cuba”.

“Donald Trump no ganó las elecciones por el voto del electorado cubano americano. La mayoría votó por Hilary Clinton, fue la primera vez que un demócrata superaba a un republicano en el voto cubanoamericano. Sin embargo, en La Florida todos los votos importan y recurrió a ese sector para ganar votos. Hizo compromisos y luego tenía que pagar y eso fue lo que vimos en el show de Miami, donde no se tomaron medidas fundamentales contra la política de Obama, pero se ha creado un clima de retroceso en el proceso de restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba”, apuntó.

Finalmente Arboleya expresó: “Lo que deseamos es que esta política no continúe y en ese sentido el papel de ustedes es muy importante, porque la opinión pública norteamericana es decisiva para evitar que esta política de extrema derecha no se imponga sobre Cuba. Por este motivo damos mucha importancia a su visita a nuestro país y agradecemos su solidaridad”.

A continuación, Esteban Morales, economista y politólogo, uno de los rostros más visibles a la hora de comentar la realidad visible de las relaciones entre ambos países,  lanzó la interrogante: “¿Qué tenemos que salvar de las garras de Trump? A  la que respondió: “el intercambio académico”.

Morales explicó que cuando estuvo por primera vez en Estados Unidos como parte de la primera delegación de intercambio, luego del Triunfo de la Revolución, que participaba en la sexta conferencia de La Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), celebrada en Houston, observaron que en el ambiente no se hablaba de Cuba. La escasa información que entraba lo hacía por los canales de radio y televisión de la derecha, por tanto, la imagen de la Revolución y sus líderes era desastrosa, pues se encargaban de atacar a Cuba constantemente. Allí no había nada bueno sobre Cuba, dialécticamente hablando: ese era su principal elemento de derrota.

“Llegamos a la conferencia y nos recibieron muy bien, claro no se trata del mismo LASA actual devenido marcadamente neoliberal. En ese entonces hizo todos los enlaces para que los cubanos participaran”, relató.

Y continuó diciendo: “Recientemente  participé en la conferencia número 20. Ese encuentro hizo posible que se fuera conociendo a los cubanos y que fueran invitados por diferentes universidades y centros académicos de cualquier parte de EE.UU. Se llegaron a firmar acuerdos de colaboración y se impartían conferencias sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en su perspectiva global, en las que participaban académicos del mundo. Todo ello engendró una fuerte relación solidaria que fue apoyada por las organizaciones de izquierda de La Florida como Areito, las Brigada Antonio Maceo y Venceremos, entre otras”.

“El resultado fue que se comenzó a analizar la relación entre ambos países de una forma más lógica. De ese intercambio surgieron miles de amistades, artículos, cientos de libros que presentaban la realidad de Cuba alternativamente de otro modo. Cambió paradigmas, que junto a la labor de solidaridad comenzaron a cambiar la imagen de Cuba”, destacó Morales.

Significó además, que luego, vendrían otras agresiones contra el pueblo cubano como el caso del niño Elián, que representó un punto importante en el cambio de percepción hacia Cuba. La propia comunidad cubana comenzó a cambiar generacionalmente, vino un grupo de jóvenes estadounidenses a estudiar a Cuba. Y todo eso ha salvado a nuestro país, que comenzó a tener voces solidarias allí dentro, que vieron a Cuba y su gobierno de otro modo, hasta que el 2014 Barack Obama declaró que su política hacia la isla era errada porque había aislado a Estados Unidos, pero no lo decía desde una posición derrotista o de dejadez del propósito de subvertir a Cuba. Fue precisamente Obama el presidente que en la historia de EE.UU. mejor ha utilizado la política del garrote y la zanahoria contra nuestro país... siendo el presidente que dijo al Congreso comiencen a prepararse para quitarle el bloqueo a Cuba, le puso las multas más terribles a la banca norteamericana e internacional, para que no negociaran con la isla.

Por último reconoció: “Sin embargo, tenemos que decir que Obama es quien más ha hecho por el acercamiento, dejó una directiva que si Trump quiere seguir una política lógica debe tener en cuenta, que no es una panacea para Cuba, pero es la política más lógica que corresponde a las relaciones entre los dos países. En cambio, la política de Trump es totalmente ilógica y solo puede ser instrumentada por la fuerza, y Cuba no aceptará jamás condiciones porque nunca lo ha hecho.  Hay que salvar el intercambio académico y ustedes tienen una responsabilidad en ello, para evitar regresar al periodo de mayor agresividad. La cultura salva, ¡Qué viva la cultura”.

En tanto, Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura y una de las escritoras cubanas más conocidas en EE.UU. expuso que a pesar de la forma tremenda en que se han manifestado las relaciones entre Cuba y ese vecino país, su primer acercamiento a la poesía de Whitman y Emerson fue a través de Martí.

“Luego conocería sobre la entrañable relación de Nicolás Guillén con Langston Hughes, José Rodríguez Feo y Wallace Stevens o asistiría a las traducciones de Eliseo Diego sobre la obra de Walter de la Mare. La influencia de escritoras como Alice Walker en el tema de género en la literatura ha servido para encontrarnos de forma independiente. Son estos solo de algunos ejemplos de cómo a lo largo de todo este tiempo son más los lazos que nos unen que los que nos separan”, recordó.

Al concluir su intervención, la destacada poeta y ensayista leyó el texto que dirigiera la UNEAC a la comunidad de escritores y artistas de Estados Unidos, a propósito del cambio de política del gobierno de Trump hacia Cuba, el que recibió el apoyo de los presentes.