Del Varela liberal al independentista más radical

Del Varela liberal al independentista más radical

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  • El desarrollo de la historia de las constituciones en Cuba tiene una historia interesante, de la que fue parte el Padre Félix Varela, en el tiempo en que fue profesor de Filosofía del Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Foto del autor
    El desarrollo de la historia de las constituciones en Cuba tiene una historia interesante, de la que fue parte el Padre Félix Varela, en el tiempo en que fue profesor de Filosofía del Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Foto del autor

En estos días, en que el pueblo de Cuba ha culminado todo un proceso de debate de diferentes ideas sobre el proyecto de constitución, y en estos momentos esos criterios están siendo procesados para la obtención de la versión definitiva de la Carta Magna, el Dr. Roberto Méndez dictó una conferencia titulada “P. Félix Varela: constitución y ciudadanía” en la biblioteca del Centro Cultural Padre Félix Varela.

El Dr. Méndez inició su conferencia recordando diferentes constituciones que forman parte de la Historia de Cuba, a la que “seguro muchos se retrotraerían a abril de 1869, cuando se forjó la Constitución de Guáimaro o a los movidos debates, durante la elaboración de la primera ley de leyes de Cuba republicana en 1901 y todavía más a las novedades que trajo a la vida pública insular la de 1940; sin embargo, el institucionalismo en Cuba es muy anterior a la Asamblea de Guáimaro”, entre ellas “la Constitución Española de 1812 y en la figura insigne del Padre Félix Varela, quien primero la estudió, comentó y enseñó durante el trienio liberal; y luego, como diputado a Cortes, participó en los debates para su reajuste y aplicación en el territorio español”.

Toda la conferencia constituyó un goce histórico alrededor de Constitución de 1812 y de la figura de Varela, de las cátedras que dirigió, sus relaciones con el Obispo Espada, de sus vínculos con la constitución, la fundación de la Cátedra de Derecho, de su viaje a España como diputado, de la que tuvo que salir pobre y huyendo en un barco, cuyo destino fue Nueva York, en los Estados Unidos de América, donde murió. Toda una vida que va más allá de lo que se conoce en sus obras, particularmente en “Cartas a Elpidio”; una vida que merece ser releída por el ejemplo que representa para todos.

Al concluir su conferencia magistral, el Dr. Roberto Méndez realizó un llamado a los presentes con las siguientes palabras: “Nos toca a nosotros velar con sus obras ante los ojos del corazón para que esta constitución que hoy se elabora, lleve la impronta del santo cubano, para el bien de los cristianos y del pueblo de Cuba”.