Día Mundial de la Danza

Día Mundial de la Danza

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Escénicos, Consejo Internacional de la Danza, Cuba
  • El Consejo Internacional de la Danza estimula a todos a estudiar seria y formalmente este arte.
    El Consejo Internacional de la Danza estimula a todos a estudiar seria y formalmente este arte.

Desde el 29 de abril de 1982, se festeja en todo el orbe el Día Mundial de la Danza1; feliz iniciativa adoptada por el Consejo Internacional de la Danza (CID-UNESCO), que preside el Prof. Dr. Alkis Raftis y tiene como sede principal la ciudad de París.

El objetivo fundamental que persigue la celebración de esa importante efeméride para bailarines y agrupaciones danzarias es divulgar —a todos los niveles de la sociedad— que la danza es puente de comunicación humana y de solidaridad entre los pueblos. 

Los géneros periodísticos, focalizados en esa manifestación artística, se centran, sobre todo, en los espectáculos danzarios, pero rara vez en la enseñanza de la danza. Sin embargo, el aprendizaje de este arte está mucho más extendido que el espectáculo per se: diez veces más personas practican la danza en escuelas y academias, en comparación con las que actúan en escenarios nacionales y foráneos.

La actual crisis económica apenas ha afectado a las escuelas de danza: mientras que muchas empresas cerraron, muy pocas academias lo hicieron y las que tuvieron la imperiosa necesidad de adoptar esa lamentable decisión, solo perdieron algunos estudiantes, lo que demuestra, una vez más, que la danza deviene una de las necesidades básicas del intelecto y el espíritu humanos: las personas, por ejemplo, optan por reducir otros gastos, en lugar de dejar de abonar las clases de danza.

En algunas naciones, los subsidios estatales a las escuelas y conservatorios públicos han sido reducidos, por lo que esas instituciones educacionales recurren —cada vez más— a los patrocinadores privados. Las escuelas privadas se basan en las cuotas pagadas por los estudiantes; por esa razón, acuden con mayor frecuencia a la publicidad para atraer a más estudiantes. Entre otras medidas adoptadas al efecto, aumentan la cantidad de clases impartidas, organizan eventos, se vuelven más flexibles y abiertas al exterior.

Desafortunadamente, las organizaciones radicadas en varios países tratan de limitar el número de profesores de danza y presionan a los gobiernos para que reconozcan sólo los títulos expedidos por ellos. Creemos que la Enseñanza de la Danza debe estar abierta a todos, sin ninguna restricción. Nada debe impedir a las personas la enseñanza, el aprendizaje o la realización del arte, ya sea música, el teatro, la danza, la pintura o la poesía.

Por lo tanto, CID-UNESCO estimula a todos a estudiar seria y formalmente para obtener un Certificado y Diploma de Estudios, con el fin de obtener la confianza de los estudiantes, pero insiste en el hecho de que las cualificaciones no deben ser restrictivas, sino mantener la enseñanza libre en las escuelas públicas y privadas. Los gobiernos deben resistir ante la presión de grupos de interés que intentan crear su propio monopolio en cualquier rama del arte.

Los buenos profesionales están dispuestos a confiar en su talento, conocimiento y reputación, no en los privilegios de titulaciones concedidas para impedir que los demás puedan competir o compararse con ellos. El arte, por definición, es incluyente, no excluyente.

La mayor Isla de las Antillas constituye una honrosa excepción, ya que desde hace varios años sesiona en la capital cubana el Encuentro Internacional de Academias de Enseñanza del Ballet, que auspicia la Escuela Nacional de Danza Fernando Alonso.

En esta vigésimo segunda edición, donde no solo se premió la coreografía presentada por los estudiantes de la unidad docente de la novel Compañía Irene Rodríguez, que jerarquiza la miembro activo de CID-UNESCO, sino también fueron abiertas las cortinas de la exposición Aires de danza, donde un grupo de profesores y discípulos de la Academia de Artes Plásticas San Alejandro, hicieron vibrar de emoción a los participantes cubanos y extranjeros con ese prodigio del movimiento, transformado en arte pictórico.

En consecuencia, ese encuentro entre la danza y la plástica propició el abrazo de varias artes en conjunto, que llenara de colorido, música y baile esos inolvidables días primaverales en la Ciudad de las Columnas.

De ahí, que el Día Mundial de la Danza 2016 se dedique a mantener una política de puertas abiertas a esta enseñanza. Desde hace más de cinco décadas, Cuba satisface esa acuciosa solicitud, formulada por CID-UNESCO.

1 Versión libre del mensaje remitido por el Prof. Dr. Alkis Raftis para que fuera divulgado por nuestros medios nacionales de prensa, con motivo del Día Mundial de la Danza.

*El autor de este artículo es  miembro activo de CID-UNESCO