Diez minutos con Alicia Alonso

Fallece Alicia Alonso

Diez minutos con Alicia Alonso

  • Diez minutos con Alicia. Foto: Archivo UNEAC
    Diez minutos con Alicia. Foto: Archivo UNEAC

Es la gran figura de la danza. Por eso se ha dicho que no solo hace gloria, sino también escuela.  La famosa escuela cubana que incorporó al ballet el acento nacional y detalles técnicos y peculiaridades interpretativas, como  el baile siempre hacia arriba y el baile en pareja, en el que, como un diálogo, la mujer baila para el hombre y el hombre para la mujer.

Su vida ha sido muy  rica e  intensa, con muchos momentos hermosos, y espera todavía tener otros más. De los desagradables, prefiere olvidarse. El sentirse útil da sentido a su vida.  Nada la entretiene tanto, afirma, como su trabajo.

Alicia irradia optimismo y contagia energía. Se equivoca quien piense encontrar a una señora empaquetada, pagada de sí misma y enquistada en sus éxitos. Acudió este cronista en busca de la diva y halló también a una mujer que sorprende por su chispa, su aguda inteligencia e implacable sentido del humor.

"Yo quería comunicarme con todos por encima de idiomas e idiosincrasias y hallé el lenguaje universal que es la danza. Espero que funcione también en la Luna el día en que podamos bailar en ella".

ES LO QUE ME GUSTA

"Dominaba ya todos los bailes españoles cuando matriculé estudios de ballet en Pro Arte Musical. Me pareció una maravilla. Aquella cosa tan difícil que era dominar mi cuerpo y llegar a entenderlo, me proporcionaba una satisfacción tremenda. Le dije a mi madre: Es lo que a mí me gusta.

"Ensayábamos para una función  cuando, después del ensayo, se me acercó una señora de la directiva de Pro Arte. Me dijo: No levante tanto la pierna. Eso no es de niñas decentes. Quería morirme. Mi hermana reaccionó con rapidez y me sacó de allí.

"Ya en la casa, contó el asunto a mamá. Mamá llamó al profesor y le preguntó cuándo podría visitarnos. Cuando lo hizo, mamá, como quien no quiere las cosas,  deslizó en la conversación el tema de la pierna. Quería saber si debía levantarse a una altura determinada. No, respondió el profesor, la que la tiene alta, la levanta alto; la que la tiene baja, la levanta bajo. No se habló más sobre el asunto. Cuando el profesor de marchó, mamá me dijo: Fíjate, en los ensayos, no levantes demasiado la pierna; pero en la función como no la pongas en el techo te la vas a tener que ver conmigo".

EL PROBLEMA NO ES LLEGAR

"Era una oferta tentadora porque con Kirstein seguiría siendo parte del coro y con Massine me convertiría de inmediato en primera bailarina, pero la rechacé, pese a que Kirstein cedió a las presiones de Massine, que me reclamaba con violencia. Me dijo: Yo no puedo privarla de esa oportunidad; aquí está su contrato, vamos a romperlo. En primer lugar, no podía hacer algo así a ese  hombre que mostraba un gesto tan benevolente y desinteresado conmigo. Comprendí, por otra parte,  que no estaba madura todavía para  un salto como ese; no poseía la maestría ni los conocimientos necesarios para bailar con Massine. Tomar esa decisión no fue fácil. Pero tenía la certidumbre de que debía avanzar por escalones y  dar un nuevo paso solo cuando estuviese bien segura en la etapa vencida. Permanecí  en el Caravan, que no poseía ese gran elenco y donde yo sentía que era importante en el coro. La gente tiene que tener, alguna vez, un poquito de cabeza, y yo la tuve en ese momento. Por eso siempre digo a los jóvenes que el problema no es llegar, sino ir seguro, correcto, paso a paso y no a costa de los demás, sino con la ayuda de todos".

GISELLE 

"Lo estudié profundamente. No me limité a memorizar los movimientos, sino que estudié el trabajo del cuerpo de baile, el trabajo de los varones en la escena, el estilo, la época, cómo se hablaba y se escribía, cómo era la poesía, la vestimenta, el baile. Solo entonces empecé a trabajar. Para ponerla en escena con el Ballet de Cuba, limpié todo eso que se le va agregando a una obra y dificulta su comprensión. Giselle marca el romanticismo en el ballet. Y nuestra compañía tiene muy definido el estilo romántico. Como latina al fin soy muy expresiva. Con Giselle tuve que aprender a controlarme. Alguien me dijo: No abras tanto la boca en el escenario porque  se ve una oscuridad tremenda. Hay que hacer sentir y demostrar sin exageraciones".

ME GUSTAN LOS ANIMALES

"Me gusta pintar, es decir, me gustaba mientras la vista me permitió hacerlo. Nunca exhibí mis pinturas ni creo que lo haré. Me da vergüenza.  No creí que hablaría sobre esto, pero ya lo dije. Me gustan también los animales.  Tengo tres perras, tres gatos y unos cuantos pájaros. Disfruto del recibimiento que me hacen las perras. Me entretienen, pero no tanto como entretiene el trabajo. Paso el día entero trabajando. Veo las cortinas que se abren,  empiezo a idear movimientos y los dicto a mí misma".

¿MEMORIAS?

"No escribiré mis memorias por ahora. Todavía tengo tiempo porque viviré 200 años.  A medida que más me celebran y elogian, más me comprometen. Me siento muy feliz. Hay un futuro. Hubo momentos muy difíciles, pero nunca nos desalentamos.  Pudimos realizar nuestra vida y nuestros sueños. Por eso no me fui de Cuba".

2007