Directores y locutores. Notas de acordes en el aire

Directores y locutores. Notas de acordes en el aire

  • Foto: Periódico Guerrillero
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Directores y locutores. Notas de acordes en el aire, del escritor, locutor y realizador audiovisual, Luis Hidalgo Ramos, es el título del libro, publicado por la Editorial Cúpulas (Universidad de las Artes, ISA), y presentado por la locutora Marialina Grau, Premio Nacional de Radio, en la sala Che Guevara del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), en el contexto de la Feria Internacional del Libro Cuba (FIL), 2020.

Con prólogo a cuatro manos del maestro José Ramón Artigas, Premio Nacional de Televisión, y de la propia Marialina Grau, presidenta de la sección de Locución de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en ese texto se establece la íntima relación entre directores y locutores, basada —fundamentalmente— en los resultados objetivo-subjetivos de una exhaustiva investigación llevada a cabo por el también profesor del ISA entre tres generaciones de profesionales de la palabra hablada que laboran en los medios insulares de comunicación.

Con apoyo en la entrevista —género periodístico caracterizado, básicamente, por ofrecerle al encuestado un “pie forzado” para que este se desarrolle desde los puntos de vista profesional, humano y espiritual— Hidalgo Ramos interpela a varios locutores y directores de la radio y la televisión cubanas, para que le relaten al lector sus experiencias acerca de la locución, una profesión que no solo tiene marcados componentes artísticos y científico-técnicos, sino también deviene fuente nutricia de ética, patriotismo, humanismo y espiritualidad para quienes la ejercen.

¿Presentadores, animadores o conductores? ¿Actores o artífices de la palabra hablada? ¿Periodistas o lectores de noticias? Esos son algunos de los dicotómicos aspectos que recoge la producción intelectual y espiritual del miembro de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC, con el objetivo de polemizar, reflexionar y brindar sólidos elementos de juicio desde la teoría de la locución, la dirección, la actuación, el periodismo, la comunicación, entre otras áreas del conocimiento humano estrechamente vinculadas con el saber-hacer de los hablantes y directores de espacios radiales y televisivos.

El autor se declara, ante todo y por encima de todo, locutor; por ese motivo, con esa obra quiere iluminar el camino profesional de sus colegas, quienes necesitan —con urgencia— buenos directores con los cuales compartir todo un acervo teórico-conceptual, metodológico y práctico en que se sustenta la locución.

Por último, Luis Hidalgo Ramos explicó al auditorio —con el lenguaje poético que signan sus intervenciones mediáticas— las motivaciones esenciales que lo llevaron, desde la más tierna infancia, a ejercer la locución, profesión que ama con todas las fuerzas de su ser, y a la que se ha entregado —así como a otras disciplinas colaterales— en cuerpo, mente y alma.