Dos musicólogas latinoamericanas al cierre del Premio Casa

Dos musicólogas latinoamericanas al cierre del Premio Casa

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  • La uruguaya Fabricia Malán y la Dra. Evguenia Roubina, de México; y la quienes accedieron a un breve diálogo con el sitio web de la UNEAC. Foto de la autora
    La uruguaya Fabricia Malán y la Dra. Evguenia Roubina, de México; y la quienes accedieron a un breve diálogo con el sitio web de la UNEAC. Foto de la autora

Tras la entrega del Premio de Musicología 2018, esta noche concluirán en Casa de las Américas las cinco fructíferas jornadas propiciadas por el Coloquio Internacional que por décima ocasión acompaña al concurso, dedicado en esta oportunidad al centenario de su fundador, Argeliers León.

Dentro de los especialistas de varias partes del mundo que aportaron sus saberes en las sesiones del encuentro académico se encuentran la Dra. Evguenia Roubina, de México; y la uruguaya Fabricia Malán, quienes accedieron a un breve diálogo con el sitio web de la UNEAC.

Poseedora de un extraordinario currículo, el cual incluye en 2003 una mención honorífica en este certamen, la Dra. en Ciencias del Arte Evguenia Roubina ha fundado publicaciones, eventos e instituciones dedicados a la iconografía musical, disciplina que se encarga del uso de audiovisualesmusicales con fines investigativos.

La también Profesora Titular de la Facultad de Música de la Universidad Autónoma de México, asiste por cuarta ocasión al evento, esta vez como conferencista invitada.

Su intervención, realizada el pasado miércoles, la tituló “Variaciones sobre un bajo obstinado: préstamos de la iconografía musical europea en la obra de Cristóbal de Villalpando (ca. 1649-1714)”.

“Es un trabajo relacionado con un proyecto bastante ambicioso que estamos realizando en la UNAM y que es el fortalecimiento del campo de la iconografía musical en México”, explicó.

Sobre reiterada asistencia al Coloquio, del cual se considera una “veterana”, expresó:

“A mí, francamente, me encanta venir a Casa de las Américas porque convoca siempre personas importantes en el ámbito musicológico de la América hispana, lusitana y del Caribe.

“Entonces, te encuentras aquí con gente que conoces por su trabajo y con jóvenes estudiosos en el ramo. El Coloquio es muy productivo, en él se han formado relaciones de colaboración en los años anteriores. Espero que así sea ahora también”.

A su lado, en uno de los recesos de la cita, la musicóloga uruguaya Fabricia Malán, la cual intervino ayer con un estudio titulado “Documentos de archivos e investigación musicológica en Uruguay. El caso de los Festivales Latinoamericanos de Música de 1957 y 1966”.

“Trabajo en el archivo de la Radiodifusión Nacional de mi país, en lo que vendría a ser la fonoteca histórica.

“También laboro en otras instituciones, como en el Teatro Solís y en el Centro de Investigación de las Artes, con el acervo del músico Alfredo Zitarrosa y el canto comunitario en la comunidad religiosa Los Valdenses.

“La investigación que traje acá es acerca del rescate de documentos sonoros que hemos encontrado, relacionados con el acervo musical de mi país. La idea es colaborar a la conservación de ellos y lograr una vinculación entre los diferentes archivos en torno a determinado fenómeno.

“Particularmente me centré en los Festivales Latinoamericanos de Música de 1957 y 1966, pero hubo otros que no se realizaron en Uruguay y queremos indagar acerca del material que existe en otros países, pues en esa época hubo mucho intercambio de obras, sobre todo de compositores nacionales”, detalló al referirse a su participación en el Coloquio.

Esta, es la primera vez que Fabricia Malán asiste a uno de los eventos que, relacionados con la musicología, ha organizado Casa de las Américas.

“Tengo colegas que han venido al Coloquio en años anteriores y me han dado buenas referencias. A mí también me gusta mucho este tipo de eventos. Participar, conocer algo de Cuba y de lo que se realiza acá, fue lo que me motivó”, concluyó sonriente la investigadora sudamericana, presta al mate de su bombilla, en la tan acertadamente llamada Casa de las Américas.