En la Sociedad Cultural José Martí: "...Artista es el realce del entusiasmo y la grandeza"

En la Sociedad Cultural José Martí: "...Artista es el realce del entusiasmo y la grandeza"

  • El pianista, compositor y maestro doctor Cecilio Tieles. Foto tomada de archivo
    El pianista, compositor y maestro doctor Cecilio Tieles. Foto tomada de archivo

"...Artista es el realce del entusiasmo y la grandeza" (1), escribió nuestro José Martí, algo que muy bien pudiera valorarse y afianzarse como concepto en algunos de los más afamados artistas cubanos, quienes han recorrido y continúan recorriendo el mundo entregando sus talentos y otorgando lauros para la historia de la Cultura cubana. Es el caso del pianista, compositor y maestro doctor Cecilio Tieles, personalidad de nuestra Cultura nacional quien, desde muy joven, ha sabido engrandecer la obra de un sinnúmero de autores cubanos de anteriores centurias y de la actual —de algunos hasta pocos conocidos u olvidados por nuestras escuelas de música debido a su falta de difusión sistemática—, pero que nunca dejaron de ser o de profundizar en cada una de sus creaciones en el hecho y sentimiento insoslayable de la Cubanidad.

"Entre las obras más emblemáticas de Nicolás Ruiz Espadero (1832-1890), está el Canto del Esclavo", expresó el maestro Tieles en entrevista exclusiva con este Sitio Web, al hacer referencia a "uno de los grandes de nuestra riquísima historia cultural", desde la Sociedad Cultural José Martí, con motivo de la celebración de los Aniversarios 92 del Cumpleaños de Fidel y 500 de la Fundación de La Habana.

El Maestro agregó seguidamente que Espadero perteneció "a la inmensa cantera de jóvenes estudiosos de la música cubana y universal quienes más se destacaron durante el siglo XIX, y quienes llegaron incluso a influir en la música española, algo que nos brinda cierta perspectiva dentro del connotado movimiento musical de aquella época".

A continuación recordó que "estamos celebrando los 150 años del inicio de nuestras luchas independentistas y, al mismo tiempo, de la revolución liberal hispana y esto nos brinda una perspectiva que nos permite buscar ciertos problemas dentro de la Cultura cubana del siglo XIX, indisolublemente unida a la hispana, a tal punto, que La Habana era la tercera provincia de España. Aquí se gestó un movimiento musical muy fuerte a partir de un grupo de destacados compositores y músicos negros —como fue el caso de Brindis de Salas—, quienes ya no eran africanos, sino cubanos y fueron, entre otros, quienes realzaron el movimiento de las Habaneras en España. Ejemplo de ella es la partitura Veinte años, la que es importante se interprete instrumentalmente como Habanera.

Explicó que la pieza El Canto del Esclavo, escrita en 1856, en ella Espadero denuncia la barbarie de la esclavitud en Cuba —"!Ah, cruel es mi suerte! !Siempre sufrir, siempre penar! !Ah, esta mano encallecida en el trabajo flaquea ya! (...)Todo desaparece para mí, todo termina quitándome la patria, la libertad. !Ah, muerte, ven a mí (...) Morir sin venganza es el único dolor"—. Algo sumamente importante es que este canto se estrenó en un teatro de Madrid, y nuestro José Martí —conocedor de Espadero—, tuvo la oportunidad de escucharlo. Acerca de ello reseñó en 1892, dos años después de la muerte de Espadero:

"Y cuando el público todo arrebatado y conmovido, con una tempestad en el corazón, y lágrimas denunciando en los ojos, aclamaba al compositor y a la orquesta, recuerdo que, al conjuro de la prodigiosa melodía parecía beber el horizonte real, presente, tangible el suelo de la Patria con los esplendores de su incomparable naturaleza y las densas sombras de sus incomparables infortunios (...)Era Madrid que aclamaba El Canto del Esclavo, de Espadero".

Significó finalmente el prestigioso compositor y músico que no obstante los esfuerzos de las instituciones culturales cubanas para darla a conocer, la obra de Espadero aún resulta desconocida y "es que el papel del negro es fundamental. Además, hay que analizar, discernir y diferenciar que la Cultura cubana no es sólo de origen africano, sino también cubano, pues primero existió un proceso de transculturación y luego un proceso de aculturación al respecto. Por tanto, nuestra Cultura no puede observarse unilateralmente, es riquísima desde todo punto de vista".

Dicha actividad-homenaje contó con la presencia, entre otras, de destacadas personalidades de la Cultura nacional, ex combatientes de la Sierra, del Llano y de la clandestinidad; del movimiento de promotores culturales, entre los que se hallaba Julio Cubría, director y periodista de la revista comunitaria Ecos del Barrio, además de niños y jóvenes alumnos de la Escuela de Música Amadeo Roldán, "presencia que me alegra muchísimo", puntualizó el maestro Tieles.

Nota

(1) José Martí. Obras Completas. El Federalista, 5 de marzo de 1876, t.6, p.421