En la UNEAC de Cienfuegos salvaguardan la música tradicional cubana

En la UNEAC de Cienfuegos salvaguardan la música tradicional cubana

  • Entre sus discos se incluyen Soneros de Gloria de Cuba; Respeta mi Tambó I y II  y Nadie se salva de la Rumba... Foto del autor
    Entre sus discos se incluyen Soneros de Gloria de Cuba; Respeta mi Tambó I y II y Nadie se salva de la Rumba. Foto del autor

Todos los jueves y domingos de cada semana, a partir de las 8 y 30 de la noche, los amantes habituales de la música tradicional cubana, así como todos los interesados en acceder a esa parcela de nuestro pentagrama, tienen la posibilidad de apreciar el arte de una de las agrupaciones emblemáticas del género en Cuba: el Septeto de Música Tradicional Los Naranjos.

Ese momento de regocijo sonoro y espiritual lo posibilita el Comité Provincial de la UNEAC de Cienfuegos, en los Jardines de la organización, con acceso gratuito al público.

Estas peñas cuentan con el favor de receptores fijos y de personas que pasan ocasionalmente por el sitio y quedan prendadas al influjo de sones, guarachas, boleros y canciones de la vieja trova cubana que, en la voz e instrumentos de Los Naranjos, suenan puros, auténticos, fraguados por herederos de músicos insignes que desde las primeras décadas del siglo XX ya tocaban en diferentes sitios de Cienfuegos y del país.

A las peñas de Los Naranjos también acuden extranjeros de tránsito por la ciudad u otros que ya les solicitan a guías y turoperadores presenciar estos recitales.

Esta institución musical cubana fue fundada, a la sombra de unos naranjos en flor (de ahí su denominación), el 3 de abril de 1926 en la ciudad de Cienfuegos por los artistas Casimiro Soriano Zayas, director y claves; Carlos Sarduy, tres; Pedro Soriano, guitarra; Herminio Estrada, bongó; Elisecto González, marímbula, y Rosendo Ramírez, cantante.

Además de participar en los festivales del son y otras celebraciones musicales cubanas, el septeto Los Naranjos ha tenido una amplia proyección en el extranjero; sobre todo en naciones como México -particularmente el programa Sabor, sabor, que trasmite Radio Educación, radioemisora cultural- y en el área del Caribe.

Entre sus discos se incluyen Soneros de Gloria de Cuba; Respeta mi Tambó I y II y Nadie se salva de la Rumba.