En nombre del pueblo maya hablemos de vida

En nombre del pueblo maya hablemos de vida

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  • El doctor Juan León Alvarado exhorta a las convivencias integrales originarias.
    El doctor Juan León Alvarado exhorta a las convivencias integrales originarias.

“Agradezco a la Casa de las Américas, a su presidente, vicepresidente y a su excelente personal la oportunidad que me han brindado durante todos estos años, de recapitular la vida de los pueblos indígenas de todo el mundo y, en especial, del pueblo maya de Guatemala, su situación actual y desafíos. Un tema realmente apasionante, y que además ofrece una esperanza ante este momento coyuntural tan difícil que enfrenta la humanidad; sobre todo, si partimos de las decisiones tan aceleradas de algunos líderes del mundo. Ojalá no pongan en riesgo la existencia del hombre, de la humanidad. Hablemos entonces de vida, en lugar de destrucción”.

Con este mensaje de amor, unidad y esperanza, inició su conferencia Desafíos actuales de los pueblos indígenas, el doctor Juan León Alvarado, embajador de la República de Guatemala en Cuba, en la sede de la Casa de las Américas, y a quien pronto diremos adiós tras la realización de un excelente trabajo en la Mayor de las Antillas, en relación con el conocimiento y promoción de las culturas originarias americanas.

Representante genuino del pueblo maya-quiche, León Alvarado analizó y profundizó ante un nutrido auditorio, sobre distintos aspectos que partieron de la representatividad de los símbolos patrios y ancestros mayas de su país, “como es el caso del “AJPU, símbolo de la energía, del soldado, del guerrero, de los vencedores para transformar un mundo positivo y darle vida a la vida, para el bienestar de la humanidad (…). Aunque no existen datos estadísticos concretos sobre la población indígena a nivel internacional, sí se estima que es de más de 400 millones de personas dispersas por todos los continentes. En estos estimados hay que incluir a los descendientes de nuestras culturas originarias existentes en los Estados Unidos (sioux), aunque vivan en las llamadas reservas pues todos poseen igual cosmovisión del mundo, de la naturaleza, de una gran comunicación y reconocimiento a nuestros antepasados. Nuestra madre naturaleza o Pachamama, no está sujeta a explotación o comercio alguno; es un gran arco iris de sol, lluvia, aire, agua… que nos ampara y protege. Son pueblos pertenecientes a la América del Sur, a Centroamérica, a América del Norte, Oceanía (Australia y Nueva Zelandia), África… Todas estas comunidades repartidas por todo el mundo constituyen la comunicación de nuestras identidades”.

“Significó seguidamente que “para mí el mayor reto actual está en que los pueblos indígenas vuelvan a vivir dignamente, desarrollarse plenamente, ser respetados en su integridad y disfrutar del Buen Vivir (UTZ K´Aslemal), en maya-quiche, como práctica milenaria fundamental de nuestros pueblos.

“Tenemos que equilibrar todo lo desarmonizado, luego de tantas invasiones, guerras, usurpación de tierras, distorsiones de nuestras formas de vida, procesos de aculturación en procesos educativos que no son los propios… Hay que volver a los tiempos en que nuestros pueblos se desarrollaban plenamente. En el caso del pueblo maya-quiche, este cumplió 5 200 años de existencia (al concluir el 21 de diciembre del 2012), para iniciar otra era de 5 200 más, según nuestro calendario”.

El diplomático aclaró que los pueblos indígenas no están en contra del desarrollo moderno y de las nuevas tecnologías, de las ciencias y nuevos saberes “A lo único que aspiramos es al logro del respeto entre ambos saberes, conocimientos, ciencias… Es inadmisible que el sistema de justicia indígena sea minimizado con respecto al europeo o al de otros países. Cada uno tiene sus valores y el nuestro conlleva a la armonía entre pueblos, comunidades y familias”.

En su disertación de la hermana nación centroamericana enfatizó también en “la necesidad de hacer respetar las diversidades indígenas existentes en todo el mundo; realizar escenarios multiculturales y pluriculturales. Algunos le llamaran a esto tolerancia como un paliativo ante el racismo exacerbado, pero no es así. Necesitamos convivencias integrales. En muchos países donde conviven grandes comunidades indígenas, éstas están obligadas a aprender el idioma del otro, sin este último aproximarse o realizar esfuerzos por el aprendizaje de una lengua originaria”.

Acerca de la imagen de los pueblos indígenas a nivel internacional y ante las Naciones Unidas, explicó que tras 25 años de estar exponiendo la apertura de espacios ante los representantes de dicho organismo se logró la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas para lo cual existe un relator especial, al igual que funciona un segmento de alto nivel como el Consejo Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y en espacios de organizaciones como FAO, UNICEF, UNESCO. Así y, al mismo tiempo del avance en reconocimiento de derechos a nivel jurídico, legislativo, a nivel mundial, ha habido sin embargo, un incremento de la pobreza extrema en muchos pueblos indígenas. Algo paradójico, pues ahora que existe una mayor atención para los pueblos que hace 25, 40, o cien años, la aplicación de políticas públicas gubernamentales con vista a un mejoramiento de la alimentación, la salud, el trabajo, las condiciones de vida en general, no es coherente con lo logrado ante los organismos internacionales.

¿Cuál es la situación actual de los pueblos indígenas en Guatemala? Al respecto León Alvarado puntualizó en algunos avances suscitados en su legislación interna, en instituciones públicas y políticas de estado, en la organización social del pueblo maya, la regeneración de instituciones propias del pueblo maya; asimismo, en la legislación nacional ya existen artículos para la protección del idioma, de las tierras comunales, de la identidad, la cultura... Otro logro fue proclamar el 9 de Agosto como Día Nacional de los Pueblos Indígenas de Guatemala. En 1999, hubo también un referéndum a nivel nacional –para reformas a la constitución–, donde se incluía un artículo con vista a la formación de un estado pluricultural y plurilingüe, mas esto resultó fallido al ganar espacios el no-sí, que tendrá que adoptarse otro referéndum.

Por otra parte, considera que están mayanizando el Estado guatemalteco. ¿Por qué este proceso no es más rápido? Simplemente, porque nuestros pueblos tienen que unirse para confrontar y aunar criterios y planteamientos al interior del Estado. Algo pendiente por hacer, además de que es necesaria una transformación de las mentalidades; tratar de transformar ese Estado poco a poco, de manera que llegue a ser para todos los guatemaltecos. El doctor Juan León Alvarado afirmó sobre esto “Sí debo acotar –y lo digo con orgullo–, que no obstante a todo ello, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala es el único en el mundo que posee una oficina dedicada a los derechos de los pueblos originarios, al igual que contamos con una unidad de género y multiculturalidad en el Ministerio de Economía (…) Soy muy optimista. Estoy completamente seguro que los saberes y conocimientos de nuestros pueblos indígenas u originarios volverán a ser parte del pensamiento de la filosofía universal”.

Finalmente, Jaime Gómez Triana, director del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias de América, expresó en relación con el proyecto que dirige que, para su creación (2012), “se tuvo en cuenta de que quienes hablaran o testimoniasen sobre los pueblos indígenas fueran sus propios representantes, y la suerte ha propiciado que en el trabajo de estos años hayamos tenido la oportunidad a representantes de varios países de América –incluidos Canadá y los Estados Unidos–, quienes nos han permitido conocer sobre la diversidad de sus pueblos y culturas, al igual que sobre sus logros y desafíos (…) En este proyecto se involucró desde sus inicios el embajador guatemalteco quien planteó la realización de conferencias con el objetivo de esclarecer aquella especie de extraña confusión que existían referidas a las profecías mayas. Así, logró reunir a cientos de personas en esta sede, las que pudieron profundizar en las realidades de un pueblo que era también su pueblo maya-quiche, al igual que de todos nosotros como cultura originaria de nuestra América. Próximo a finalizar su labor como diplomático, ¡al doctor Juan León Alvarado, nuestra eterna gratitud por su meritorio trabajo durante todos estos años en Cuba!”.