Encuentro: La lectura, la biblioteca y los escritores

Encuentro: La lectura, la biblioteca y los escritores

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Escritores, UNEAC, Granma, Asociación de Escritores, bibliotecas
  • El Encuentro en la provincia granmense analizó la problemática de la lectura y la vinculación de los escritores y las bibliotecas públicas.
    El Encuentro en la provincia granmense analizó la problemática de la lectura y la vinculación de los escritores y las bibliotecas públicas.

Con la participación de directores y especialistas de la red de bibliotecas públicas y escolares de la provincia Granma, junto a escritores del territorio, representantes de la dirección del Centro Provincial del Libro y la Literatura, la Dirección Provincial de Cultura y del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en la región del Cauto; se realizó el pasado 24 de marzo el Encuentro La lectura, la biblioteca y los escritores, con el objetivo de dar impulso a la problemática de la lectura y la vinculación de los escritores y las bibliotecas públicas como institución que atesora el patrimonio literario y espacio natural para la interacción de los lectores con los creadores.

Presidido el encuentro por Esteban Llorach Ramos, presidente de la Sección de Literatura Infanto-Juvenil de la UNEAC, Luis Carlos Frómeta Agüero, presidente del Comité Provincial de la UNEAC en Granma, David Tamayo, sub-director Provincial de Cultura en Granma, Juan Salvador Guevara Quesada, Vicepresidente Primero de la UNEAC en Granma, Bárbara Weeden Estrada, presidente de la Filial de Escritores de la UNEAC en Granma.

Presentes también en este encuentro escritores miembros de la UNEAC y la AHS, miembros del equipo metodológico de la Biblioteca provincial, directores de las bibliotecas municipales, una representación de bibliotecas sucursales de la provincia, la metodóloga de Bibliotecas Escolares de la Dirección Provincial de Educación en Granma, representantes del proyecto Sur y los proyectos socio-culturales Acento y Musas inquietantes, así como otros intelectuales. El encuentro La lectura, la biblioteca y los escritores, es parte del esfuerzo institucional que se desarrolla en el país para el fomento del hábito de la lectura, y que la Asociación de Escritores de la UNEAC asumió como asunto de primer orden para su discusión en la Asamblea de los escritores. Su antecedente tuvo lugar en esta propia ciudad en noviembre de 2014, cuando se aprobaron estrategias de la agenda de los escritores cubanos hasta el próximo congreso de la UNEAC. Tal análisis produjo un diagnóstico, un dictamen y acuerdos que constituyen la guía para proyectar la evolución del asunto en diversas instancias de la UNEAC. Este encuentro reviste gran importancia en una provincia que ostenta indicadores sobresalientes en la promoción del hábito de lectura.

Los debates y diálogos propiciados en este espacio giraron en específico sobre el Diagnóstico de la biblioteca pública en Cuba preparado por el doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí, y el Dictamen y acuerdos emitidos por la Asociación de Escritores de la UNEAC a partir del análisis realizado a ese informe, así como sobre las maneras en que los proyectos culturales, el accionar en la escuelas y las uevas plataformas de la promoción de la lectura influye en los tiempos actuales obligando a cambiar el sistema de trabajo de las bibliotecas y todas las entidades del libro.

Al reflexionar en torno a la importancia de este encuentro, lo impensable de desarrollar una comunidad sin pensamiento, en lo cual las bibliotecas tienen un papel esencial, el escritor Esteban Llorach Ramos, Premio Nacional de Edición 2013 y miembro de IFLA, explica que encuentros como este se desarrollarán en otras zonas del país, de manera que se complete la información que hasta el momento se posee al respecto. Explica que en el mes de julio el tema será presentado a la Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, para ser debatido y tomar acuerdos al respecto.

“Los docentes deben estar bien informados, la vida actual lo exige, y los estudiantes lo necesitan, por lo cual tener acceso a la mayor cantidad de bibliografía es de suma importancia, y esta se encuentra en las bibliotecas, sean escolares o públicas, que en definitiva luchan por cumplir un mismo objetivo”.

“Los escritores —apuntó— trabajan para ser leídos, y las bibliotecas son las mejores depositarias de sus obras”.

“Es importantísimo —recalcó— el cumplimiento de las Ley del Depósito Legal, aspecto que no en todas partes anda bien, y es necesario revisarlo”.

Esta primera reunión va abriendo el camino para futuros análisis en citas similares que tendrán lugar en otras zonas del país, pero por lo pronto, se van escuchando criterios que revalidan la apreciación que en la instancia nacional se tiene de tan importante asunto como el Bárbara Weeden Estrada, directora de la Biblioteca Provincial 1868 quien tras la lectura de un informe detallado sobre la situación que presentan el sistema de bibliotecas públicas en Granma, que en esencia no difiere de lo que está pasando en el resto del país, recalca sobre las dificultades que subsisten con las bibliotecas que presentan dificultades de iluminación, problemas constructivos o los locales que ocupan son insuficientes o infuncionales. Sin embargo, aún así, se siguen prestando servicios en estas instituciones y es frecuente que en los casos de las ubicadas en zonas de difícil acceso, sus trabajadores lleven los libros a lugares distantes en condiciones inimaginables.

La poetisa Lucía Muñoz, miembro de la UNEAC, dialoga sobre el proyecto de librería que tiene en su hogar y de las experiencias que este le ha dado plantea que son muchos los familiares de niños que la visitan a ella para hacerle consultas sobre distintos asuntos, así como para pedirle datos y fotos de mártires y patriotas, y que ha comprobado con mucho dolor que no son pocos los que le solicitan libros para recortarlos, lo que obviamente daña el texto. “Duele ver, —recalca— cómo mutilan libros inclusive de las bibliotecas, arrancan páginas para pegarlas en trabajos escolares, con la aprobación de quienes se los reciben en las escuelas. Hay que buscar una solución colectiva a este asunto que debe preocuparnos a todos. Este acto no se corresponde con el esfuerzo del estado por publicar los libros, la labor de escritores, bibliotecarios y un grupo de personas que hacen un trabajo callado pero muy importante. Se impone evitar mutilaciones de textos. Otro asunto en que hay que tomar cartas es sobre el envío a veces indiscriminado de libros para materia prima, pues no pocas veces se hace una clasificación carente de criterios y se destruyen obras importantes sin tener en cuenta el valor de la obra, lo que costó publicarlas y los posibles lectores que pueden afectarse con tal decisión.

Esteban Llorach sugiere se tenga en cuenta al CIERIC por lo que puede apoyar a través de la UNEAC a este y a cualquier proyecto comunitario.

Lucía Muñoz Maceo, poetisa, en nombre del Proyecto Comunitario Acento plantea que mantuvo durante cuatro años una peña que inexplicablemente se cerró por la Dirección del Centro Provincial del Libro y la Literatura. En estos momentos su hijo habilitó un espacio en su casa para la venta de libros de uso, ella tiene un sitio que prepara para uso múltiple de apoyo a la cultura, donde se desarrollarán actividades de promoción de la lectura, homenajes, ventas de libros, con el sugestivo nombre de Librería Acento, donde se intentará satisfacer las demandas de la comunidad, teniendo en cuenta que “ningún libro debe botarse ni destruirse”. A su vez apoya a otros proyectos comunitarios como Musas inquietantes y el Juana Moreno, este último dedicado a conservar tradiciones bayamesas, como el bordado y la confección de muñecas de trapo, una añeja costumbre de esta ciudad.

Alejandro Aguilar Aliaga, poeta, presidente del Grupo Sur de Pilón, acota que ese proyecto realiza un importante trabajo comunitario no solo en la cabecera del municipio, sino en comunidades apartadas, donde los vecinos esperan a los poetas, sin otro incentivo que escuchar poesía en las voces de sus autores, lo que es realmente un fenómeno inusual. En un principio los miembros fundadores del grupo llevaron la idea al Poder Popular y con el apoyo del Partido se materializó. El evento se realiza cada año y por allí han pasado importantes creadores, lo mejor de la literatura cubana, incluyendo varios premios nacionales de Literatura y visitantes extranjeros que, de acuerdo con las coordinaciones que se hacen este año, deben superar la cifra de participantes del exterior. Por esos días en Pilón se lleva a cabo una verdadera fiesta de las letras, y la biblioteca pública es centro de actividades importantes. A veces con mucha pena hay que dejar de invitar a personas que con gusto quisieran ir a este encuentro que reúne a figuras destacadas de la cultura en Pilón.

En la conclusión del encuentro Esteban Llorach da lectura al Proyecto de Constitución de la Asociación de Amigos de la Biblioteca Pública. Explica que hay un Reglamento que data de 1936, y apunta que si en esa época en que existía también una crisis de cultura como “…fatal supervivencia del abandono absoluto en que vivió la Colonia en todo aquello que pudiera significar atención o desvelo oficiales por el fomento, así de la educación, como de la cultura en esta Isla”. El Reglamento de entonces estaba firmado por Carolina Poncet, Francisco G. del Valle, Mario Guiral Montero, Julio Villoldo, Manuel I. Mesa Rodríguez, Félix Lizaso, Elías Entralgo, Manuel Pedro González, Federico Castañeda, Enrique Gay-Calbó, Joaquín Llaverías, Emilio Roig de Leuchsenring, Emeterio S. Santovenia, Luis Bay, B. Souza y Nicolás Guillén. Naturalmente estos son otros tiempos, distintos en todos los sentidos, pero hay bibliotecas de cualquier categoría que no tienen locales apropiados, que no poseen todas las condiciones para cumplir la función que deben en la sociedad dentro de la comunidad donde están enclavadas y sería bueno que los decisores tomaran conciencia al respecto, además de otras cuestiones recogidas en el citado documento. La creación de la Asociación de Amigos de la Biblioteca Pública puede contribuir en este sentido, puede trazar pautas para el bien común, por la importancia ideológica que el hecho reviste. Abel Guerrero Castro, presidente de la Filial de Escritores de la UNEAC en Granma, propone aprobar la creación de la Asociación de Amigo de la Biblioteca acción que fue secundada por los presentes en el encuentro del teatro Bayamo.