Epigramas para siete décadas

Epigramas para siete décadas

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UNEAC, Manzanillo, artes plásticas, Manuel Olivera Álvarez (MOA)
  • Moa en la apertura de Epigramas en la Uneac de Manzanillo. Foto Erenia Tamayo Torres.
    Moa en la apertura de Epigramas en la Uneac de Manzanillo. Foto Erenia Tamayo Torres.

Dialogar con Manuel Olivera Álvarez es una fiesta, el humor criollo aflora en cada frase y desmorona la pretendida formalidad de asuntos peliagudos, dolosos o serios. Prefiere que le llamen Moa, acrónimo de su nombre, e identidad artística inconfundible en el archipiélago.

Este guajiro con dones de dibujante nació en Niquero en septiembre de 1949,  muy cerca del mar, y años después quedó atrapado en Manzanillo, ciudad novia del golfo de Guacanayabo, razones por las que el mar y sus frutos son obsesiones constantes en su obra pictórica.

Llegar a la exposición número 20 es un gran reto creativo para cualquier artista de la plástica, máxime si el tiempo se comparte entre las responsabilidades como Presidente del Comité Municipal de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y otras labores cotidianas.

Acerca de la labor en el gremio de los intelectuales y artistas, opina que es un gran compromiso diario, sobre todo después del IX Congreso de la organización, al que estuvo pendiente de sus secciones televisadas y documentos resultantes del trabajo de comisiones.

Opina que la UNEAC es un elemento vivo en la sociedad cubana y que tiene el deber de marchar con ella, acompañarla y ayudarla a crecer. Que está latente y vigente las palabras de Fidel cuando aludió el  compromiso de los intelectuales con la construcción de la sociedad. Al preguntarle por el retiro, sonríe con sarcasmo, las energías, dice, le dan hasta que se acaben algún día en el que no ha pensado aún.

Epigramas, en homenaje a Carlos Tamayo, amigo y escritor de Las Tunas, es el nombre de la vigésima exposición de Moa, donde las abstracciones mezclan  hacia los colores fríos y ardientes de la paleta inquieta del pintor, y el eterno piélago no le abandona. Veintiuna piezas en acrílico sobre lienzo conforman la muestra que se observa en la Galería Julio Girona de la UNEAC manzanillera, en las que el artista atrapa con mensajes cortos y dialoga a través de trazos, ideas subyacentes e imágenes que sorprenden.

Graduado de Pintura y Dibujo en el nivel medio, en la escuela de Artes plásticas José Joaquín Tejada de Santiago de Cuba,  se licenció en  Educación Plástica en 1992 como Primer Expediente del curso en el  Instituto Superior Pedagógico Blas Roca Calderío de Manzanillo. Ha participado en un número significativo de exposiciones colectivas en Cuba  además dos  en Colombia y ha sido jurado de eventos de las artes plásticas nacionales y provinciales.

Ha recibido numerosos reconocimientos por su quehacer pedagógico y de promoción cultural que incluyen programas habituales en la radio municipal de Manzanillo. Entre los homenajes de mayor significación está el nombramiento de Vanguardia Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Cultura y la Medalla Raúl Gómez García.