Espiraldía Viviente: la UNEAC, Guantánamo y Ángel Laborde

Espiraldía Viviente: la UNEAC, Guantánamo y Ángel Laborde

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: Plásticos, Guantánamo
  • Promoción de la muestra que quedará inaugurada el próximo 3 de agosto. Foto: Cortesía del autor
    Promoción de la muestra que quedará inaugurada el próximo 3 de agosto. Foto: Cortesía del autor

Dígase XXXI aniversario e instintivamente surge un eco meditado sobre su contenido y transcendencia, máxime, tratándose de la data que marca el nacimiento y posterior proyecto de vida de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Guantánamo. Justificadamente, la fecha del 4 de agosto de 1987 significó un antes y un después en la historia de la cultura para el extremo más oriental del país.

En vísperas de la celebración se ha proyectado como actividad principal la muestra de cerámicas Espiraldía Viviente el próximo día 3, en total complicidad con los especialistas del Centro de Arte Palacio Salcines. La cual, no solo marca el regreso del consagrado artista Ángel Laborde a las salas expositivas, sino que además devela al público conocedor o no una faceta de su obra que, aunque materializada en más de una década, resulta inmensamente desconocida, sobre todo para los novísimos creadores en el territorio.

Bajo el sello de fundador de la UNEAC en Guantánamo por la filial de Artes Plásticas con más de medio siglo de fértil creación Laborde ha sabido mantener una consistente producción artística-investigativa y labor pedagógica, elementos que afloran en la presente muestra. Series como Guamos o La Ruta Espiral del Esclavo, ambas de finales de los años 90 e incluidas en la expo, dan fe de una inagotable ansia de superación hacia la creación artística. 

Esta, su primera exposición de cerámicas fuera de la Academia, la conforman obras realizadas íntegramente en Guantánamo como atractivo añadido. Son piezas que en su aparente recurrencia narran una historia tan íntima como rebuscada en el guiño social, esa que tantas veces fluctúa al ritmo de “la espiral y las caracolas” a modo de sello particular. Criterios que le han valido, con todo el correspondiente respeto, el ser reconocido, como “el maestro”. 

Por: Osmany Miguel Pérez Sánchez