Estrenos de Danza Contemporánea de Cuba

Estrenos de Danza Contemporánea de Cuba

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Escénicos, Danza Contemporánea de Cuba, Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso
  • Precisión y exactitud en los movimientos corporales se disfrutaron con Danza Contemporánea de Cuba en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Foto: Nancy Reyes
    Precisión y exactitud en los movimientos corporales se disfrutaron con Danza Contemporánea de Cuba en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Foto: Nancy Reyes

La emblemática compañía Danza Contemporánea de Cuba (DCC), una de las mejores de su tipo en el orbe danzario universal, retornó a las tablas de la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso con coreografías del repertorio activo de la compañía y el estreno mundial de la obra Aula de audición, del eminente coreógrafo inglés Theo Clinkard.

Con un novel elenco, caracterizado —fundamentalmente— por la juventud de sus integrantes, la cincuentenaria agrupación repuso en el restaurado Coloso de La Habana Vieja El Cristal, del primer bailarín Julio César Iglesias; Cenit, de la coreógrafa Laura Domingo; y Matria etnocentra, del multilaureado artista George Céspedes, Premio del Certamen Iberoamericano de Coreografía (CIC) Alicia Alonso y Premio UNEAC de Coreografía.

El programa, elaborado por coreógrafos caribeños, les obsequió a los amantes de ese género danzario, así como a los colegas de la prensa especializada, una oposición de tendencias y estéticas que enriquecen el quehacer artístico y coreográfico de DCC.

Por otra parte, la compañía que jerarquiza el maestro Miguel Iglesias, Premio Lorna Burdsall 2015, juntamente con el British Council, presentó el resultado del proyecto de creación coreográfica Islas Creativas, establecido entre la República de Cuba y el Reino Unido de Gran Bretaña, con la puesta en escena de Tangos cubanos, del coreógrafo Billie Cowie. Completó el programa artístico la obra Identidad, de George Céspedes.

La temporada rindió merecido homenaje al maestro Sergio Vitier (1948-2016), quien se desempeñara durante un lustro (1978-1983) como director de la agrupación Danza Nacional de Cuba (hoy DCC), donde compusiera la música de obras antológicas de Nerys Fernández, Víctor Cuellar, Eduardo Rivero, Arnaldo Patterson, Marianela Boán y Rosario Cárdenas, entre otros ilustres coreógrafos cubanos.

En cuanto a los recién incorporados bailarines, habría que destacar —ante todo— que han aprendido de sus maestros y antecesores a dominar con precisión y exactitud los movimientos corporales; uno de los recursos técnico-académicos en que se estructura —desde la vertiente estético-artística— tan prestigioso colectivo, cuyos miembros —los antiguos y los actuales— han sabido colocar en la cima de la montaña el nombre de la mayor isla de las Antillas, así como el de la cultura cubana, en todos y cada uno de los escenarios del mundo, donde han llevado su arte único e irrepetible.

No obstante, haber interiorizado e incorporado a su forma sui generis de bailar los indicadores fundamentales en que descansa ese género danzario, los transgreden con respeto y elegancia, sin comprometer un ápice la esencia de la rigurosa técnica académica y el complejo arte de la interpretación teatral en que se sustenta la danza contemporánea, y muchísimo menos sacrificar el estilo que identifica a las obras que durante dos fines de semana llevaran al proscenio de la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Desde el Sitio Web de la UNEAC les auguramos éxitos a DCC, tanto en sus presentaciones en nuestra geografía insular, como en el exterior.