Felicidades en su cumpleaños 85 para el poeta y ensayista Antón Arrufat

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Felicidades en su cumpleaños 85 para el poeta y ensayista Antón Arrufat

  • Fotograma de Con dos que se quieran
    Fotograma de Con dos que se quieran

La Asociación de Escritores de la Uneac felicita este 14 de agosto al destacado intelectual cubano Antón Arrufat Mrad, en su cumpleaños 85.

Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista, Premio Nacional de Literatura en el 2000, Antón Arrufat es uno de los más brillantes intelectuales cubanos contemporáneos.

Ha publicado entre otros libros El caso se investiga (1957), pero después estrena sus mejores piezas: El vivo al pollo (1961) con el que obtuvo Mención de Teatro, Los días llenos (1962), La repetición (1963), El último tren (1963), y Todos los domingos (1966).

Por Repaso final fue premio Casa de las Américas y Premio de Teatro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba por Los siete contra Tebas. Ha sido jurado en los concursos más importantes del país. También recibió la Medalla Alejo Carpentier.

Santiaguero de nacimiento, habanero de corazón, Antón es un incondicional amante de esta ciudad que lo acogió cuando apenas era un niño de nueve años y lo que si ha confesado en más de una oportunidad es que no podría, que no sabría vivir fuera de Cuba, ni lejos de esta Habana que lo deslumbró para siempre.

De su obra poética hoy les regalamos el poema

«Divina belleza»

Oh, divina belleza! Visión casta

de incógnito santuario,

ya muero de buscarte por el mundo

sin haberte encontrado.

Nunca te han visto mis inquietos ojos,

pero en el alma guardo

intuición poderosa de la esencia

que anima tus encantos.

Ignoro en qué lenguaje tú me hablas,

pero, en idioma vago,

percibo tus palabras misteriosas

y te envío mis cantos.

Tal vez sobre la tierra no te encuentre,

pero febril te aguardo,

como el enfermo, en la nocturna sombra,

del sol el primer rayo.

Yo sé que eres más blanca que los cisnes,

más pura que los astros,

fría como las vírgenes y amarga

cual corrosivos ácidos.

Ven a calmar las ansias infinitas

que, como mar airado,

impulsan el esquife de mi alma

hacia país extraño.

Yo sólo ansío, al pie de tus altares,

brindarte en holocausto

la sangre que circula por mis venas

y mis ensueños castos.

En las horas dolientes de la vida

tu protección demando,

como el niño que marcha entre zarzales

tiende al viento los brazos.

Quizás como te sueña mi deseo

estés en mí reinando,

mientras voy persiguiendo por el mundo

las huellas de tu paso.

Yo te busqué en el fondo de las almas

que el mal no ha mancillado

y surgen del estiércol de la vida

cual lirios de un pantano.

En el seno tranquilo de la ciencia

que, cual tumba de mármol,

guarda tras la bruñida superficie

podredumbre y gusanos.

En brazos de la gran Naturaleza,

de los que huí temblando

cual del regazo de la madre infame

huye el hijo azorado.

En la infinita calma que se aspira

en los templos cristianos

como el aroma sacro de incienso

en ardiente incensario.

En las ruinas humeantes de los siglos,

del dolor en los antros

y en el fulgor que irradian las proezas

del heroísmo humano.

Ascendiendo del Arte a las regiones

sólo encontré tus rasgos

de un pintor en los lienzos inmortales

y en las rimas de un bardo.

Mas como nunca en mi áspero sendero

cual te soñé te hallo,

moriré de buscarte por el mundo

sin haberte encontrado.

Llegue a usted, querido Antón Arrufat,  este mensaje de buenas nuevas por su cumpleaños 85 , a nombre de la Asociación de Escritores y de todos los intelectuales y artistas cubanos.