Fiver: un desafío de la danza contemporánea en la era digital

Fiver: un desafío de la danza contemporánea en la era digital

Etiquetas: 
Escénicos, danza contemporánea, 21 festival Ciudad en Movimiento, Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso
  • Captar visualmente el dominio del cuerpo de los bailarines es una verdadera manifestación de arte.
    Captar visualmente el dominio del cuerpo de los bailarines es una verdadera manifestación de arte.

La magia de la danza puede ser apreciada desde cualquier escenario. Ella como la vida respira y tiene su propia esencia. Y así lo demostró el taller impartido, en la tarde de ayer, por el bailarín Samuel Retortillo en la Sala Lecuona del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso como parte de las actividades del 21 Festival Internacional de Danza Ciudad en Movimiento.

Samuel Retortillo se refirió a Fiver, (International Screendance Movement) una organización que promueve la obra, en audiovisuales, de jóvenes artífices en todo el mundo, a través de la plataforma digital. Constituye una alternativa para que esta manifestación sea apreciada y consumida en distintas regiones. Fiver surge en un momento en el que la danza en España se encontraba en crisis, para otorgarle el valor merecido, logrando en cada audiovisual, un espectáculo digno de aplausos. Cada año preparan un festival online donde los ganadores ceden sus trabajos, los cuales se encuentran en Internet gratuitamente y además, brinda la posibilidad de ver las creaciones de ediciones anteriores. Un fascinante mundo, donde el cuerpo es rey de pasiones y ternuras, es la propuesta de estos jóvenes bailarines.

Durante esta sesión se proyectaron los audiovisuales más destacados, ganadores de premios en múltiples festivales como You will falls again, Dance with me y La intrusa, este último, una producción cubana. En todas las muestras prevalece el dominio del cuerpo por los bailarines, quienes hacen del mismo, una verdadera manifestación de arte. Con movimientos detallados cuentan una historia, donde no existe más que el danzar de dos cuerpos, en ocasiones uno solo, acompañados por la música, que se adueñan de un contexto mostrando una realidad, la cual es el portavoz de verdades indiscutibles: como la promesa de dos amantes de bailar hasta la eternidad, la desesperación humana cuando el peligro está en nuestras narices, la duda de caer por nuestro propio peso o la perfecta sincronía de los cuerpos son algunos ejemplos de las realidades que propone Fiver en sus materiales.

Un elemento clave, en cada muestra, es la música que converge armoniosamente con el ir y venir de las emociones. Cada registro sonoro cuenta los derroteros de una historia que se construye con la magia de la danza.