Heras León, escoltado por los jóvenes en la Feria del Libro

Heras León, escoltado por los jóvenes en la Feria del Libro

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  • “El mejor regalo que recibo en estos días son las palabras de los jóvenes, por los que siempre he apostado”, confesó el Premio Nacional de Literatura. Foto del autor
    “El mejor regalo que recibo en estos días son las palabras de los jóvenes, por los que siempre he apostado”, confesó el Premio Nacional de Literatura. Foto del autor

“El mejor regalo que recibo en estos días son las palabras de los jóvenes, por los que siempre he apostado”, confesó el Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León este domingo, en la ciudad de Matanzas, durante el cierre aquí de la Feria del Libro, acontecimiento que en todo el país rinde homenaje precisamente a este significativo narrador, crítico, periodista, editor y profesor.

Entre los múltiples reconocimientos recibidos en lo que va de Feria (ante los cuales se ha sentido “un poco abrumado” aunque feliz, y con la sospecha de que “esto es excesivo, no merezco tanto”), Heras León afirmó encontrarse particularmente satisfecho por el intercambio con los jóvenes, por ver cuánto hacen, cuánto han crecido.

“Les he dedicado mucho tiempo, les he dado sin pesar parte de mí,y en esto tiene mucho que ver el hecho de que en mí predomina la condición de maestro”, reflexionó tras concluir una mesa de opinión sobre su vida y obra, en la que simbólicamente participaron un grupo de egresados del emblemático Centro Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, que él fundó y dirige desde hace dos décadas.

“No pocos amigos me han reprochado a lo largo de estos años que me dedicara tanto al Onelio, a la preparación de las nuevas hornadas de escritores, al restarle espacio a mi propio quehacer literario, pero yo he seguido haciéndolo, no puedo evitarlo, y, por otra parte, siento que los libros que he dejado de escribir son los que ellos han escrito; cuando los publican me siento tan feliz como ellos”.

El Chino Heras, como afectuosamente se le conoce, recordó una curiosa anécdota de los inicios del Onelio, cuando el destacado novelista cubano Lisandro Otero, en tono de broma, le dijo que había algo que no le gustaba mucho de la institución: “¡Estás preparando a nuestra propia competencia!”, le advirtió.

“Yo me eché a reír pero lo cierto es que cuando tú ves lo que se hace hoy, te das cuenta de que tenía razón: son muchos los egresados del Onelio que están marcando pautas, que alcanzan hoy los principales reconocimientos literarios del país; da alegría saber que ahí puso el Centro su grano de arena”.

En la mesa de opinión que se concibió para homenajearlo, y que tuvo lugar en el Museo de los Bomberos, en la fundacional Plaza de la Vigía, intervinieron los escritores Daneris Fernández, Manuel Navea, Maylan Álvarez y Norge Céspedes, quienes se refirieron al devenir literario del Chino, y a experiencias personales durante su asistencia al Centro Onelio.

Otro egresado de esta emblemática institución, Yunier Riquenes García, se encargó de presentar el volumen En el aula inmensa de la vida (Ediciones La Luz, 2018), que contiene entrevistas a Eduardo Heras León en diversas etapas de su vida, las cuales fueron compiladas por el propio Yunier.

En este encuentro, el Chino Heras confesó además que en estos días de Feria se ha repasado a sí mismo, ha pensado en momentos de su vida, en su escritura, en los personajes de sus libros...

Asimismo agradeció a estas jornadas de Feria dos hermosos hechos que le ocurrieron en un panel de homenaje que le dedicaran en la Feria de La Habana, en La Cabaña, en la Sala Nicolás Guillén.

“Desde el fondo vi caminar hacia mí un señor mayor, con un papel enrollado; llegó hasta donde yo estaba y, sin que lograra reconocerlo, me puso delante Los pasos en la hierba: el libro se encontraba muy arrugado, viejito, y al abrirlo descubrí  que estaba dedicado por mí al jefe del taller de forja de la fábrica Vanguardia Socialista, donde yo trabajé cinco años; había ido a felicitarme, a compartir conmigo aquel momento”.

“Asimismo se apareció Silvino García, nuestro primer Gran Maestro después de Capablanca; fue a devolverme, simbólicamente, un libro que yo le había prestado en 1962, cuando él era un muchachito; él aprendió ajedrez en mi casa, mi hermano y yo fuimos quienes le enseñamos a jugarlo. ¡Increíble!”.

Por otra parte, Heras León reveló que había comenzado a escribir sus memorias, de las que comentó algunos pasajes referidos a su participación en la batalla de Girón y a su quehacer como artillero.

En el encuentro se contó con la asistencia de Juan Rodríguez, presidente del Instituto Cubano del Libro, y de funcionarios políticos y gubernamentales, así como de personalidades de letras cubanas y extranjeras.

Con el paseo de Narváez y la Plaza de La Vigía como escenarios principales en Matanzas, la Feria del Libro en esta ciudad se desarrolló del 6 al 10 de  marzo.

En la Feria yumurina se habilitaron más de una veintena de kioscos, donde se comercializaron propuestas de editoriales cubanas y extranjeras. También hubo espacios para presentaciones de libros, coloquios, tertulias, homenajes…

El Comité Provincial de la Uneac en Matanzas tuvo una participación destacada en este importante suceso cultural. Asumió en su sede la Sala Dora Alonso, dedicada a las letras para niños y jóvenes, y en la que, entre otras propuestas, se desarrollaron la Peña del Maíz Regado y el “Taller abierto. Espacio de creación”, que, tutelado por Yunier Riquenes y José Manuel Espino, y con la participación de numerosos escritores, facilitó el intercambio de ideas y experiencias acerca de la literatura infantil y juvenil.

Por otra parte, se desarrolló el Miércoles de poesía, espacio mensual que, auspiciado por la Uneac yumurina, con la conducción y dirección de Alfredo Zaldívar Muñoa, tuvo lugar en la Casa de las Letras Digdora Alonso, donde el reconocido escritor cubano Víctor Rodríguez Núñez ofreció un recital poético.

La Uneac matancera estableció asimismo varios puntos de venta (en Narváez, en el portalón del Museo Palacio de Junco y su propia sede), en donde ofreció a los lectores las novedades de Ediciones Unión.