Historicidad narrativa en un compendio memorable

Historicidad narrativa en un compendio memorable

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Escritores, revistas literarias, Literatura
  • Cubierta del número. Foto: Cortesía del autor
    Cubierta del número. Foto: Cortesía del autor

En la tradición revisteril cubana se acostumbra a dedicar entregas a un tema en específico. Vienen a mi mente números memorables de La Gaceta de Cuba, dedicados a Martí, a la Virgen de la Caridad…, en su recorrido como publicación La Siempreviva es más reciente, pero se ha aprovechado de esa tradición para legarnos verdaderas muestras de coherencia y de unidad de análisis. De esa forma recuerdo entregas concentradas a Virgilio Piñera, a Raúl Martínez, a la Poesía… y en su más reciente ofrece un compendio del trazado de la historicidad narrativa.

Bajo el nombre general de Literatura e Historia, La Siempreviva ofrece un pormenorizado recuento de cómo se ha comportado la relación existente entre ambas disciplinas. Por un lado, la Literatura se convierte en el principal soporte para la creación, mientras que desde la Historia, se analiza el tiempo y la memoria, entonces la concepción de una novela histórica proviene de la recreación de hechos que tuvieron lugar o desde la inspiración a pasajes y momentos de significación en el trazado histórico insular.

Textos de importancia medular participan en este dosier, aportando una (otra)(nueva) visión sobre la novela histórica. Acercamientos que propician disonancias y resonancias en un tema ya delineado en números anteriores, pero que ahora se concreta en una suerte de muestrario, donde se suman voces autorizadas.

Una de ellas, la profesora Margarita Mateo nos devela nuevos aspectos de una novela antes prohibida –actuando como tal— siempre sugerente y motivadora su lectura: El mundo alucinante. En su texto titulado Reinaldo Arenas, muerte y reinvención de la historia, Mateo Palmer incluye una especie de las palabras de motivación que le impulsaron a Arenas la escritura del libro: “Al ver aquel libro tan pobremente escrito y con tan poca imaginación, me dije que Fray Servando se merecía que uno escribiera en la forma en que él había vivido. Su historia debía ser escrita en forma alucinada, delirante, llena de aventuras, de errores, y especialmente de mucho optimismo y hasta de locura”. La ilimitada imaginación de Arenas, junto a las maneras en que fue reiventando la vida de Fray Servando Teresa de Mier convierten a El mundo… en la gran novela que es.

En la misma cuerda participa la novela El camino de la desobediencia de Evelio Traba, comentada aquí por uno de los grandes admiradores y por tanto, estudiosos del tema: Rafael Acosta de Arriba, quien nos acerca a la vida de Carlos Manuel de Céspedes.

También se incluyen estudios acerca de obras que han contado con mayor difusión y análisis, como es el caso de Biografía de un cimarrón, de Miguel Barnet; o Un hombre providencial de Jaime Sarusky…

Este es el cuerpo principal de la última entrega de la revista de literatura y libros, La Siempreviva, pero en sus páginas podemos encontrar una muestra de la poesía de Pedro Juan Gutiérrez y de Anna Lidia Vega Serova, autores reconocidos esencialmente como narradores y que han desarrollado también una labor poética.

Con todo esto se compone la revista, agradezco la llegada de un nuevo número de las revistas literarias que sigo, persigo y siempre que puedo colecciono, con ellas armo mi arsenal de lecturas. Asiento y disiento. Las leo o escribo sobre ellas, trazando así mi propio mapa de lecturas o lo que sería lo mismo, mi historicidad narrativa.