Honrar honra: sesión de homenaje a combatientes internacionalistas

Honrar honra: sesión de homenaje a combatientes internacionalistas

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Escritores, guerra de Angola
  • Jueves Literario en una cita con los cubanos que combatieron en la República Popular de Angola. Fotos. Raúl Olivera
    Jueves Literario en una cita con los cubanos que combatieron en la República Popular de Angola. Fotos. Raúl Olivera
  • Jueves Literario en una cita con los cubanos que combatieron en la República Popular de Angola. Fotos. Raúl Olivera
    Jueves Literario en una cita con los cubanos que combatieron en la República Popular de Angola. Fotos. Raúl Olivera

La Tertulia Histórico-Social que auspicia la Asociación de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y tiene como sede habitual la sala Martínez Villena de la institución dedicó esa sesión a honrar a los cubanos que combatieron en la República Popular de Angola, y padecieron las secuelas bio-psico-socio-espirituales que les dejaran tanto las cárceles sudafricanas, como las prisiones de la organización contrarrevolucionaria Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA).

Dicha actividad se desarrolló en forma de panel, moderado por el escritor Oscar Oramas, e integrado por el doctor Rubén Jiménez y el M. sC. Manuel Rojas, tenientes coroneles reservistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y participantes activos en la guerra de Angola.

Los ponentes se refirieron —fundamentalmente— a los cubanos que, como prisioneros de guerra, guardaron prisión en Sudáfrica, así como a los capturados por las bandas de la UNITA, que operaban en la selva angolana.

Por otra parte, señalaron que el 28 de marzo se cumplirán 29 años de la batalla librada en Cuito Canavale, y que les proporcionó un giro de 180 grados a los cruentos combates que tuvieron lugar en ese enclave, para consolidar la victoria de las fuerzas armadas cubano-angolanas.

Con posterioridad, se proyectó un vídeo que registra la batalla que culminó con el triunfo de las armas cubano-angolanas. En las imágenes, oficiales del ejército cubano, angolano y sudafricano, explicaron —desde sus respectivos puntos de vista— cómo se desarrollaron las acciones bélicas que enfrentaron a las tropas beligerantes.

En las secuencias fílmicas, se pudo apreciar cómo los helicópteros de la fuerza área insular se veían obligados a volar a ras de los árboles para evitar ser alcanzados y derribados por la artillería enemiga, sobre todo por los lanzacohetes tierra-aire; mientras que los aviones soviéticos Mig de combate tenían que volar a 5 km de altura para no sufrir las desastrosas consecuencias que les podrían provocar los proyectiles antiaéreos utilizados por los militares sudafricanos y los miembros de la UNITA.

Entre otros datos puntuales, los disertantes precisaron el hecho de que el ejército sudafricano tenía intenciones de emplear la bomba atómica si sus fronteras geográficas hubieron sido violadas por tropas cubano-angolanas y namibias. Si hubieran cometido el craso error de lanzar esa potente arma letal, el gobierno sudafricano se hubiera desprestigiado políticamente en el concierto de las naciones pertenecientes a la Organización de Naciones Unidas (ONU), cuyas resoluciones —aprobadas por mayoría en la Asamblea General— la oligarquía racista se negaba a aceptar, y mucho menos a cumplir

En ese contexto, los conferencistas reseñaron la génesis y los antecedentes de los combates desarrollados en Cuito Canavale, mientras que uno de los participantes en aquella conflagración narró los sinsabores y vicisitudes padecidos en las prisiones sudafricanas o en poder de la UNITA. Según Rubén Jiménez fueron muchos y disímiles los factores que influyeron en la resistencia de los cubanos hechos prisioneros de guerra, y ulteriormente, en su liberación sin concesiones de ningún tipo, ya que ellos no eran mercenarios a sueldo de ninguna nación colonialista o imperialista, no habían invadido a la República Popular de Angola con pretensiones geo-políticas o económicas, sino hombres y mujeres que luchaban por la independencia de un país hermano, a solicitud de su legítimo gobierno. Ese es, en apretada síntesis, el potente escudo ético-moral esgrimido por los combatientes internacionalistas cubanos para soportar los horrores de las prisiones sudafricanas y las torturas físicas y mentales infligidas contra ellos por los contrarrevolucionarios de la UNITA, y lo más importante: la profunda convicción de que el gobierno revolucionario cubano jamás los abandonaría.

A ese homenaje a los héroes que participaron en la Guerra de Angola, asistieron los profesores Latvia Gaspe y Julio César González Lureli, nuevos miembros de la Junta de Gobierno de la Sección de Literatura Histórico-Social, historiadores, escritores, combatientes internacionalistas, así como representantes de la prensa local.