José Lezama Lima: miembro fundador de la UNEAC

Literatura

José Lezama Lima: miembro fundador de la UNEAC

En el contexto de los aniversarios 59 de la constitución de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y 110 del natalicio del genial poeta y novelista José Lezama Lima (1910-1976), quiero —a través de esta crónica— evocar la memoria de ese gigante de las letras cubanas y universales.

Una muestra audiovisual registra —entre otros aspectos medulares— la voz del también escritor, crítico y periodista, quien narra la motivación fundamental que lo llevó a escribir un poema considerado antológico en su vasta producción poético-literaria, ya que en ese texto lírico busca lo cubano, nuestras raíces multi-étnico-culturales, la personalidad básica de la población insular. Esa es, en síntesis, la esencia de la poesía lezamiana.

En ese material audiovisual, el poeta y escritor Eliseo Diego (1920-1994) explica los antecedentes de la aparición, en el panorama cultural caribeño, de la revista Orígenes, fundada por Lezama Lima, y que, al igual que el grupo homónimo, desempeñara una función «clave» en el entorno literario tropical desde 1944 hasta 1956.

En la obra poético-literaria de Lezama, tienen un papel primordial la ciudad militar de Columbia, la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, la citadina avenida del Prado y la casa de la calle Trocadero, donde viviera el ilustre vate hasta su lamentable deceso.

Por otra parte, Lezama era uno de los mejores promotores culturales de la época socio-histórica en que le tocó vivir y crear, y además, sentía una gran predilección por el quehacer editorial en revistas.

El eminente intelectual habanero, uno de los pilares fundamentales de la cultura cubana, fue —ante todo— un poeta, y los demás géneros literarios (novela, ensayo) y periodísticos (crónicas danzarías), en los que incursionara están subordinados a la poiesis (así la concebía el  insigne bardo capitalino).

La publicación de su novela Paradiso le abrió de par en par las puertas de la fama a escala internacional. El encuentro con la producción intelectual y espiritual lezamiana, para decirlo con las propias palabras del poeta, constituye «una fiesta innombrable».

Desde la poesía, Lezama incursionó con éxito en el campo de la danza escénica, a la que le dedicara puntuales críticas, en las que establece la relación poesía-danza-música, percibida y fundamentada por él desde la vertiente teórico-conceptual.

Lezama, quien admiraba profundamente a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso (1920-2019), cuyo «arte [según él] es inimitable», tenía una sección fija en el Diario de la Marina, donde publicaba —entre otras— sus crónicas y críticas sobre ballet clásico.

En la obra poético-literaria de José Lezama Lima hay guiños al ballet, al teatro y a la música, entre los cuales existen vínculos «misteriosos» que los unen en cálido abrazo, ya que —para citar las propias palabras del ilustre autor de Muerte de Narciso dedicadas al Apóstol— nuestro Lezama deviene «un misterio que nos acompaña» (¡y acompañará!).