José Martí: el cariño ternísimo y conmovedor al Camagüey

José Martí: el cariño ternísimo y conmovedor al Camagüey

El Héroe Nacional de Cuba, José Martí Pérez, aunque jamás visitara la otrora Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey, siempre mantuvo estrechos vínculos con la Ciudad de los Tinajones y especialmente con el patriota Ignacio Agramonte Loynaz (1841- 1873), entre otras personalidades.

Martí valoró de Agramonte (Mayor General del Ejército Libertador cubano conocido como El Mayor), su sentido de la ética: ¿Y aquel del Camagüey, aquel diamante con alma de beso? Era como si por donde los hombres tienen corazón, tuviera él estrella

En una investigación realizada por el Premio Nacional de Literatura 2017, Luis Álvarez Álvarez, se reafirma que Martí mantuvo nexos múltiples con la ciudad y con personalidades de la región (más de 100).

Tampoco podía faltar, entre sus amistades, Francisca Margarita Amalia Simoni Argilagos, la esposa de Agramonte, nacida el 10 de junio de 1842 en Santa María del Puerto del Príncipe, la mayor de las dos descendientes del matrimonio formado por el médico José Ramón Simoni y Manuela Argilagos.

De la valiente patriota José Martí (nacido en La Habana el 28 de enero, y quien cayó en combate el 19 de mayo de 1895, en Dos Ríos), escribió el 25 de junio de 1892 en el periódico Patria, órgano del Partido Revolucionario Cubano:

«Por la dignidad y fortaleza de su vida; por su inteligencia rara y su modestia y gran cultura; por el cariño ternísimo y conmovedor con que acompaña y guía en el mundo a sus dos hijos, los hijos del héroe, respeta Patria y admira a la señora Amalia Simoni, a la viuda de Ignacio Agramonte».

De la esposa del Bayardo, Amalia Simoni dijo, asimismo: «¡Acaso no haya romance más bello que el de aquel guerrero, que volvía de sus glorias a descansar, en la casa de palmas, junto a su novia y su hijo!».

Martí se refería a Amalia en un artículo publicado en El Economista Americano de Nueva York: «…la soberana beldad de las mujeres, épicas y sencillas, de la tierra del Camagüey».

El Doctor en Ciencias Filológicas Luis Álvarez consideró que ninguna otra provincia contribuyó tanto de manera tan especial a la formación de Martí desde su infancia como Camagüey.

Explicó que el patriota cubano tuvo dos grandes amigos: Manuel Mercado (México) y Fermín Valdés-Domínguez y Quintanó, (padre guatemalteco y madre cubana que vivió en Camagüey, familia que influyó en su interés por esa villa del centro oriente cubano que nunca conoció. (Mercedes Quintanó, madre de Fermín, le hablaba maravillas de su ciudad natal).

Expuso que los dos grandes amores de Martí fueron precisamente de la villa principeña: la actriz Eloisa Agüero de Osorio (sostuvo un romance en secreto y de quien escribió en junio de 1875: Nació en el Camagüey, tierra de Cuba donde todas las mujeres son trigueñas y todos los ojos son hermosos), y María del Carmen de Zayas-Bazán e Hidalgo, con esta última contrajo matrimonio el 20 de diciembre de 1877 y tuvo a su hijo José Francisco Martí, el 22 de noviembre de 1878. A decir del Maestro «sentirse amado fortalece y endulza».

José Francisco Martí, el «Ismaelillo», vivió su infancia y su adolescencia en la casa ubicada en la actual calle Antonio Luaces No 109, en la capital agramontina.

El Premio Nacional de Literatura Luis Álvarez afirmó que José Martí, sin haber visitado Puerto Príncipe: «nos enseña hoy a conocer el pasado fecundo de esta ciudad y a revivir a muchas de las mujeres y hombres que en ella vivieron. El Puerto Príncipe que se advierte en los textos martianos, es una imagen conformada por sus largos y variadísimos contactos con la gente, ya que no con el entorno geográfico específico de la región.

«Los camagüeyanos que Martí retrata son seres humanos dotados de excepcional altura moral, capaces de sacrificio, ajenos a la mentira, entregados a la obra magna de construir una patria libre del sojuzgamiento colonial y de las cegueras caudillistas.

«En buenas cuentas, ¿qué aporta el Puerto Príncipe a Martí, que nunca pudo visitarlo ni integrarse a su palpitar cotidiano y tangible, ni tan siquiera durante un breve lapso, como sí le sucediera en La Habana? El Puerto Príncipe que se observa en sus escritos es una apreciación de su interrelación con la región a través de sus factores humanos».

En el año en que los cubanos celebramos el aniversario 168 del natalicio del Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí Pérez, su pensamiento tiene una vigencia extraordinaria.

Las referencias de José Martí a la antigua Villa de Santa María del Puerto del Príncipe están recogidas en sus Obras Completas.