José Martí, el periódico Patria y el periodismo revolucionario

José Martí, el periódico Patria y el periodismo revolucionario

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Periodismo, Día de la Prensa
  • Para el Maestro, la prensa es «proposición, estudio, examen y consejo».
    Para el Maestro, la prensa es «proposición, estudio, examen y consejo».

Escribir es amar.
José Martí.

El 14 de marzo de 1892, hace exactamente 125 años, José Martí fundó en la ciudad de Nueva York el periódico Patria, «para juntar y amar y vivir en la pasión de la verdad». Por lo tanto, constituye un requisito indispensable reseñar la función decisiva desempeñada por el Apóstol en el campo del periodismo revolucionario hispano-cubano-americano, pero antes habría que explicar qué es el periodismo.

El periodismo es el «proceso de recogida de datos e información, evaluación y divulgación masiva de hechos de palpitante actualidad». Desde otra óptica mucho más integral, el periodismo es una disciplina de la comunicación social, fundamentada en una sólida estructura teórico-metodológica, filosófico-ideológica y ético-humanista, y caracterizada —básicamente— por transmitir información veraz, con objetividad y profesionalidad.

Para el Maestro, «el periodismo es tribuna, confesionario y trinchera de ideas». La prensa es, en síntesis, «proposición, estudio, examen y consejo».    

De acuerdo con esa línea de pensamiento martiano, el antecedente fundacional del periódico Patria, nacido «de lo más puro del alma patriótica […]», habría que buscarlo en el venerable padre Félix Varela y Morales, quien —entre otras ilustres personalidades del siglo XIX insular— ejerció un periodismo de excelencia en la época colonial.

Patria mantiene encendida la llama ética del periodismo martiano frente al periodismo reaccionario alentado por la prensa mercantilista, que responde a los intereses de quienes, según el más universal de los cubanos, «odian y deshacen»

Por otro lado, es fuente nutricia del pensamiento latinoamericanista y antiimperialista en la Cuba republicana, signada por la frustración y el sometimiento a la injerencia yanqui durante más de medio siglo. Por ende, la tradición de la prensa cubana es inseparable de la propia historia de la mayor isla de las Antillas.

El Héroe de Dos Ríos estima que el periodista, en tanto «resumen de su tiempo», no es más que «una mujer u hombre [con] anchísimos horizontes, capaz de tratar los temas más diversos y de utilizar la lengua con belleza, emoción y un propósito siempre elevado».

El legado ético del creador del Partido Revolucionario Cubano entronca con el periodismo revolucionario, hoy inmerso en la lucha ideológica, y prende en los profesionales del sector «el ideal de una prensa genuinamente cubana, martiana, militante, cuyo contenido y forma sean dignos de lo que Patria alcanzó hace [125] años».

Hasta su caída en la manigua redentora, el poeta mayor de la patria grande latinoamericana esgrime el periodismo como arma de combate para luchar por la libertad de Cuba y denunciar al mundo la decadencia del régimen colonial español y la voracidad del poderoso vecino del Norte.

Martí convierte el periodismo, profesión que ennoblece con su recto ejercicio, en excelente regalo de luz, para alimentar el intelecto y acariciar el espíritu de quienes saben querer y de los pobres de la tierra con quienes su suerte quiere echar.

Y, además, descubre que el periodismo, ejercido con amor y maestría, nos permite apreciar mejor el mundo de los valores éticos, estéticos, patrióticos, humanos y espirituales sobre los cuales se sustenta —históricamente— la nación cubana. Pero no sólo se enriquece el periodista, sino también la humanidad entera, ávida de información y conocimientos, para alcanzar la verdadera libertad: la de pensamiento y espíritu.

El aporte martiano al periodismo revolucionario nos enseña «a saber mirar a través del alma» porque integramos «el bando de los que aman y fundan».

José Martí es un paradigma del periodismo revolucionario hispano-cubano-americano, pero ante todo y por encima de todo, un soldado de la mente y el espíritu que combatió hasta el final de su fecunda vida por la libertad y la emancipación de nuestra amada patria.