Julio Alberto Casanova, un apasionado de la Radio

Julio Alberto Casanova, un apasionado de la Radio

Hay voces que aún con el paso del tiempo quedan guardadas en la mente como un susurrante soplo de nostalgia que aviva los recuerdos pasados. Voces acompañantes de las épocas, que persisten hoy en la memoria individual y colectiva  de quienes las escuchamos.

Julio Alberto Casanova, quien hoy estaría cumpliendo 75 años, fue poseedor  de uno de esos emblemáticos registros vocales de la radio y la televisión en la Isla, que más enamoraría a su múltiple público de oyentes.

El ilustre locutor nació un 14 de septiembre de 1945 en el habanero municipio de Guanabacoa y dejó una impronta en numerosos espacios de nuestros medios de comunicación; tanto por su labor en las artes escénicas como por su pasión en las emisiones radiales de las que formaba parte.

Julio mostró desde niño sus inclinaciones hacia al teatro, pero no fue hasta la década del 60 que se adentra profundamente en el ámbito de la actuación. Forma parte de varios grupos en esta época y comienza destacarse y ser reconocido.

Sin embargo, en 1970 arriba a Radio Progreso, centro del que haría una segunda casa y en el que se mantendría trabajando de manera continua hasta el momento de su desaparición física en el año 2008.

Tal vez uno de los programas que marcaría significativamente su labor de locución sería el romántico Nocturno. Su voz melodiosa y suave acompañó con poesía las transmisiones del citado proyecto por más de 20 años, en los que enamoró a miles de radioescuchas que sintonizaban sus receptores con marcada fidelidad.

Casanova también se desempeñó en numerosas radionovelas donde interpretó a personajes como Chaplin, el pistolero Omar González, Van Gogh, Tolusse Lautrec y Nikita Aratamonov. En la TV es recordada su participación en espacios seriados como La Isla del Tesoro y las novelas lusiones perdidas y A pesar de todo.

También incursiona en el cine destacándose en el filme de corte histórico Asalto al amanecer (1988), una cinta que llevó a la pantalla grande las acciones de los guerrilleros en la Sierra Maestra, quienes liderados por el Comandante Fidel toman el cuartel El Uvero.

Fue un miembro destacado dentro de la Unión de Escritores y Artista de Cuba (UNEAC). Recibió numerosos premios a lo largo de su loable carrera entre los que destacan la Distinción por la Cultura Nacional y las medallas Alejo Carpentier y Raúl Gómez García. También fue merecedor del premio Gitana Tropical y la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez. Durante varios años consecutivos fue Vanguardia Nacional del Sindicato de la Cultura.

Tantísimos otros reconocimientos abalan la obra de este hombre para quien el mayor agasajo era el cariño y admiración de sus compañeros y, sobre todo, su público.

El reconocido escritor y guionista Joaquín Cuartas  expresó sobre él, en ocasión de su fallecimiento:

«A veces, muy pocas, la vida nos da una gran oportunidad…Julio fue una de las oportunidades que me dio la vida. (…) Era uno de los que llegaba siempre más lejos, no solo como actor, sino en su condición humana. Calificarlo como un ejemplo de compañero sería poco. El recuerdo que deja nos hace sentirnos agradecidos por haberle conocido. Para mí no era una buena persona, era el resumen de las buenas personas».[1]

En el aniversario 75 de su natalicio, la voz de Julio Alberto nos continúa envolviendo, nos lleva con nostalgia al pasado. Lo inmortalizan su obra y el recuerdo de su público que hoy lo abraza como muestra de cariño. Los que le escuchamos, hoy nos convertimos en eco de sus palabras como muestra de agradecimiento hacia su entrega: Te extrañamos Julio, «de veras que sí».

 

[1] Julio Alberto Casanova: una voz inconfundible, en Radio Cubana, 10 de diciembre de 2008.